¿Estamos condenados? Lo sabréis en la WordCamp

Cómo preparar la parte visual de la charla de una WordCamp

03/04/2018

El otro día os explicaba cómo preparaba una charla para una WordCamp. Creo que quedó claro que hacía falta mucho lápiz y papel -y aquí enfrente tengo un par de folios llenos de frases sueltas-, pero el paso de plasmarlo en una presentación es siempre un reto.

Reconozco que al principio pequé en mis propias charlas de no apoyarme demasiado en la parte gráfica y ahora sé que eso fue un error. En las últimas que he dado sí que me he preocupado algo más de que además de hacer bonito y estar bien diseñadas, mis slides (o mis filminas, que diría Fernan) tengan sentido ellas solas. Antes pensaba que lo único importante era el mensaje y la charla en sí. Después de haber estado en multitud de ponencias con presentaciones infames, con líneas y líneas de texto imposibles de leer (o si te ponías a leerlas no atendías a lo que te decían), a ponentes leyendo lo que ponía palabra a palabra o a gráficas imposibles de descifrar a menos de medio metro… yo quería hacer algo diferente.

Aún recuerdo una de mis primeras charlas en las que estuve tres horas hablando con diez diapositivas que simplemente marcaban los temas. Estaba bien para acordarme de cuál era lo siguiente, pero aparte de fotos bonitas, no aportaba nada. Como hablábamos el otro día en los comentarios de la entrada que enlazo arriba, la presentación es fundamental por dos motivos. El primero porque si el asistente pierde el hilo -es muy difícil que alguien esté con treinta minutos de plena concentración en lo que cuentas y menos hoy en día- puede reengancharse rápidamente viendo de lo que se está hablando con eso escrito detras de ti. Lo segundo porque aunque es importante dar la charla para el público que tienes enfrente, también las charlas tienen vida propia más allá. Puedes colgar tu presentación en tu blog, hacer un resumen… y la gente lo va a consultar y cuanta más información le puedas aportar, mejor.

Lo que sí tengo bien aprendido desde el primer momento es la regla del 10/20/30 que contaba Guy Kawasaki en ‘El arte de presentar‘ -uno de esos libros de cabecera de todo emprendedor que presenta su negocio cada dos por tres-. 10 transparencias, 20 minutos, ningún texto por debajo de 30 puntos. Obviamente con muchos matices porque no voy a presentar una empresa, tengo 25 minutos y puedo adaptarme como quiera, pero sí que te dice algo claro: aligera conceptos porque la gente no se va a quedar con 60 ideas ni te va a dar tiempo, ensaya para clavar el tiempo porque cada minuto que te concede la gente para escucharte es muy valioso, y utiliza frases cortas y concisas, y que vayan a caber a un tamaño considerable para que se lea desde todos los costados.

Con esto en cuenta reconozco que mi presentación para la WordCamp Madrid se basa en dos pilares fantásticos que nos conceden las licencias abiertas: la biblioteca genial de fotos libres de Unsplash y la tipografía liberada por IBM, Plex (por cierto, genial la web que han creado para anunciarla).

Una vez pensado el concepto de utilizar fotos grandes, textos claros y formas geométricas con fondos de colores, sólo hacía falta definir qué va a ir en cada slide y la cantidad. Normalmente suelo calcular una por minuto de charla, porque sé que las primeras me las paso siempre rápido -son más introductorias de la historia a contar y quiero llegar a la chicha- y las del final siempre me enrollo más porque hago enumeraciones de conceptos o herramientas útiles y me gusta detenerme un poco más. Esta vez me han quedado unas 30 -sin contar portada y cierre o algunas que son parte de una misma pero en dos partes- y creo que va a estar ajustado de tiempo.

Cuando ya sé el cómo y el cuánto me centro en ajustar todo lo que quiero contar a ese hueco que tengo. De esta manera tengo que resumir y definir bien los conceptos porque si uso siete slides para algo que se puede contar en dos, al final es seguro que no me va a dar tiempo a contarlo todo o voy a tener que ir corriendo saltándome cosas y no mola. Aquí vuelvo al lápiz y el papel y voy escribiendo las frases que luego van en cada diapositiva. Una vez las tengo todas -o casi-, ya abro el Keynote y me pongo a ello.

Reconozco que me gustaría trabajar con Webslides o alguna herramienta similar para que mi presentación fuera una web y fuera más fácil de enlazar y compartir que no un pdf, que no es un formato muy amigable, pero a veces en la balanza del tiempo a dedicar vs. el resto de la vida, toca tirar por el camino de lo conocido. Y si sé que en un par de horas puedo dejar lista con Keynote y enviada la presentación… mientras el tiempo dedicado a la comunidad siga siendo tiempo donado, hay que optimizarlo al máximo.

Y eso es todo, fotos, textos bien alineados y grandes, una tipografía bonita y muchos mensajes que dar. Este es el proceso para crear la parte visual de, al menos, la charla que toca en Madrid. Seguiré hablando de lo que contiene en los próximos días, aunque la imagen que gobierna esta entrada es una de las preguntas que contestaré… spoiler… aún no.

3 pensamientos sobre “Cómo preparar la parte visual de la charla de una WordCamp

  1. Muchas gracias por el artículo, Juan. Como desarrollador web también me gusta que mis presentaciones sean web, pero es cierto que es un poco tedioso. Al final lo que queremos al hacer unas «filminas» no es pegarnos un rato con código, sino ir como un tiro, que el trabajo ya está en el papel y frente al espejo.

    Por si te sirve para la próxima, hay un editor gráfico de presentaciones web muy bueno, https://slides.com. Funciona con reveal.js por debajo; a mí me gusta más WebSlides, pero es lo que hay. Tiene incluso un buscador de imágenes en la buenísima biblioteca de Unsplash que ya has comentado. Una desventaja que tiene es que no las puedes usar sin internet* y eso para mí es importante, pero quizá no sea tu caso. Ahí la tienes, por si no la conocías, Ü

    Mucha buena suerte para tu charla en el WordCamp. Estaré entre el público y seguro que termino aplaudiendo un montón. ¡Nos vemos!

    *= Se pueden exportar en HTML y «arreglar», sin problema además porque reveal.js es software libre, pero ya tienes que gastar tiempo.

    1. Gracias por la recomendación, ¡le echo un ojo seguro! Al final son costumbres y es difícil cambiarlas, probablemente con algo más de planificación sería más fácil que diera tiempo a todo, pero vivimos siempre a un email de que se vaya cualquier planificación por los aires. ¡Nos vemos en Madrid!

  2. Lo importante es llamar filmina a cada una de las partes de la presentación. Filmina como unidad visual de conocimiento en una charla. Filmina como un sentimiento. Filmina.

    Personalmente uso Slides Carnival que me permite partir de una base sólida en el diseño. Me permite ahorrar mucho tiempo y como trabaja sobre Google Slides me permite acceder desde cualquier sitio. Luego cambio tipografías, colores y añado imágenes de tal modo que no se parece en nada al original.

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