Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress Pontevedra!». Y es así. Porque igual nos reunimos en un corrillo con Matías Ventura, el arquitecto líder de WordPress, y Wajari le pregunta que dónde ha comprado esa chaqueta bien bonita que nos lleva.
Y porque, igualmente, nos traemos a Nacho Márquez a dar una charla genial sobre micro-comunidades e impacto social el día de su cumpleaños teniendo dos días para preparársela. Porque Jorge puede dejar dos frases antológicas en las fiestas o fichamos a Noelia a la que fuimos a conocer allí.

Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress Galicia!». Y es así. Porque el apartamento lleno de normas y multas que compartimos con Carlos Longarela no lo olvidaremos fácil. Ni las instrucciones de la cafetera. Porque el charrúa Dani aún no lo sabe, pero esta WCEU seguro que le ha cambiado la vida. Como nos la cambió a nosotros la de Berlín.
Y porque en el Contributor Day lanzamos la web de la WordCamp Galicia que se celebrará del 3 al 5 de octubre en Pontevedra. O porque Julio vino como asistente y terminó editando y subiendo los vídeos de todo el contenido de la WCEU a WordPress.tv para el domingo y sorprendiendo hasta a mi querido Mirko de Production Pool (que no son gallegos, pero los amo igual). O hasta por el swag que todo el mundo adoraba que repartía nuestra querida Esther en su stand.

Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress España!». Y es así. Porque aunque somos muy ruidosos (perdón por subir el volumen más de lo necesario en ocasiones), no conozco grupo de personas más variopintas y que se hacen querer. Y currantes. Desde Rocío ayudándome infinito en la mesa de comunidad del Contributor Day a Nilo, Weiko y Paco haciendo fotos increíbles y subiéndolas todas al Flickr de WCEU antes de terminar el evento (lo nunca visto).
Desde Celi que activa hasta al voluntario más tranquilo a Nahuai que ha tenido un evento rollercoaster de emociones sostenibles, pasando por Ángel Zinsel que ha cuidado de los ponentes y los demás organizadores como Ohia, Lena, o los que no pudieron venir y echamos de menos como Fernando López o Fede Padilla.
Éramos menos de 100 en un mar de más de 1700 asistentes, pero nos hacemos notar. Como la de aplausos que se llevaron los contribuidores del equipo de plugins como Fran y David. Los que se ganaron ponentes súper top como Héctor y Maylén. Voluntarios que no pararon como Delia, Gustavo o Paula. O nuestra familia hispanohablante del otro lado del charco que es maravilloso tener aquí como Álex, Lúa, Mónica, Yordan, Ericka, Ximena o Vanessa.
Los que se dejaron los cuartos para patrocinar y hacer business como los increíbles de ModularDS (¡con Reyes!), Sirvelia o Joinchat. Y los Mowomo, y Fernando y Juanma de SiteGround, los futuros organizadores de la WordCamp Noja o mi querido Ibon, la lista es casi interminable (perdón por los olvidos).

Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress Europa!». Y es así. Y aquí no puedo dar nombres porque me voy a olvidar de la mitad.
Lo malo de la WordCamp Europe es que solo dura tres días. Que yo necesitaría cuatro para saludar a la gente que prácticamente solo veo en este evento. Y otros cuatro para conocer a nuevas personas maravillosas. ¡Es lo que peor llevo! Saber que me he dejado a gente tan interesante por conocer o por charlar, ¡argh!
Organizar WordCamp Europe 2025 ha sido un reto de grandes dimensiones por multitud de factores que no voy a detallar. Pero un barco liderado por Steve, Laura y Uroš es sinónimo de éxito. Y de muchas risas. Los adoro. Qué manera de proteger al resto del equipo, de ayudar, de orientar y de asegurarse que todo salía tal y como lo habían planeado.

Siempre he dicho, de todos modos, que la WCEU la hacen los líderes de los equipos y sigo manteniéndolo. El trabajo de Patricia, Ivelina, Emma, Luca, Wendie, Fotis, Ohia, Lena, Pascal Casier, Nilo, Pascal Birchler, Angelos, Francesco y Enrico ha sido de otro nivel. Ayudados, obviamente, por el resto del equipo de organizadores. Una estructura que cada vez funciona mejor.
Aparte de eso, tengo la suerte de tener amistades en todas las comunidades y de sentirme un poquito de cada una. La comunidad portuguesa que es hermana de la gallega. La comunidad italiana que me recibió tan bien (y tantas veces) el año pasado. La comunidad suiza que me dio la bienvenida este. La comunidad griega, la serbia, la holandesa, la alemana, la francesa, la polaca, la lituana… y, en el fondo, gente de todos los lugares, de Finlandia a Reino Unido.
Y que a mí lo que me gusta es tener una conversación rápida sobre Julian Casablancas con Piermario, comentar los resultados de la Fantasy Premier League con Alex Denning, avisar a Pascal Birchler que le guardamos sitio para la próxima temporada, charlar con Dennis de lo humano y lo divino o bromear con Simon Kraft cada vez que nos cruzábamos –que fueron muchas–. Recibir invitaciones para ir a WordCamps (y a comer) en Verona, Pisa, Gdansk, Wroclaw, Atenas o La Haya.

Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress!». Y es así. En general. Porque la energía que había en este evento es muy difícil replicarlo en otro. Porque me sigo encontrando posts en blogs, social media, fotos, recuerdos… de gente que probablemente ni me crucé en el evento y me llenan de alegría. Conexiones, trabajo, partnerships, amistades, aprendizaje, fiestas, muy buen rollo.
A veces se nos olvida estando tanto tiempo detrás de la pantalla lo importante que son las conexiones humanas. Lo importante que es salir de las burbujas virtuales para ver que el mundo sigue girando y que lo que parece tan importante, probablemente no lo sea.
Me quedo con mi charla con Mary Hubbard, directora ejecutiva del proyecto, en la que pasamos de los Backstreet Boys al futbolín sin necesidad de arreglar el mundo (en ese mismo instante). Con haber conocido a Megan, Mo y Shiva que estaban siempre con una sonrisa puesta. Con haber sumado un nuevo evento sin cruzar una palabra con Matt ni de casualidad (si lo intento adrede no me sale, ¡tenemos agendas paralelas y él baila poco!).
Poner caras y nombres a esa gente con la que hablo por Slack o email desde la India, Nepal, Bangladesh, Estados Unidos o Japón.
Y un párrafo para una de mis personas favoritas de la comunidad WordPress que además me ayuda a «gestionarla» de manera increíble. Mi compañera como mentora este año, la única e inigualable Isotta. Mil gracias por todo lo que haces por mí, por la comunidad y por la gente. Eres indispensable.

Que diréis, vaya resumen de un evento. No hablas ni del venue (muy cómodo, bien señalizado y con muchas zonas para descansar), ni de la comida (más que suficiente, obvio no es Atenas), ni de las charlas (toca verlas en TV), ni de las fiestas (lo que pasa en ellas se queda ahí, gracias Hostinger, gracias Yoast), ni de la ciudad (aunque el tiempo no acompañó, muy bonita para pasear, buen transporte y, sí, cara para los españoles), ni de los patrocinadores (que son los que hacen el evento posible), ni de los viajes (algo dormí). Pero es que para mí WCEU es lo que ya os he contado: la gente. Mi gente y la que todavía no sabe que es mi gente.
Sí que me gustaría hacer una mención muy especial al equipo de Weglot: Thomas, Elodie, Margaux y Thibaud. Parece que fue ayer cuando me acercaba tímidamente a saludar a Thomas en Berlín cuando ninguno de los dos sabía muy bien qué hacía en esa WCEU. Este año me acordé mucho de esa situación cuando puse mi trasero sobre una silla de la primera fila con papelito de «Reserved» en la charla de Matt y Mary. Sé que es muy difícil de explicar lo que hago, pero lo que está claro es que todo el mundo sabe que no podría hacerlo sin vuestro apoyo y soporte diario. Gracias Weglot, de corazón.

¿Y ahora? Nos ponemos rumbo a Cracovia del 4 al 6 de junio de 2026. Hace tranquilamente diecisiete años que estuve allí y no recuerdo nada, así que va a ser una oportunidad magnífica para volver a Polonia. Y un secreto: me alucina el trío de líderes que vamos a tener para ese evento. Tanto Francesco, Ivelina y Angelos son organizadores a los que admiro, con los que he podido trabajar, reír y disfrutar. Y, al final, es lo que cuenta.
Volveré a ser mentor de WCEU26 junto con Steve y creo que, como siempre, intentarán subir el listón un poquito más. ¡Viva la WordCamp Europe!
Foto de cabecera de Nilo Vélez.


Deja una respuesta