• 2025: resumen del año

    Este año me he hecho bastantes selfies, pero sintiéndolo mucho por todos los que habéis cedido vuestra imagen en algún momento para mi cámara, mi foto favorita de este año es esta. En la que yo no salgo especialmente bien. Pero, ay, Gato. Cómo me representas.

    Bienvenidos al resumen de mi año 2025. Otro año más por aquí como en 2023, 2022, 2020, 2018, 2017, 2016, 2015, 2013 y 2012. ¿Dónde quedó el resumen de 2024? Quién lo sabe, pregúntenselo a un señor de Texas… Y, como siempre, dedicado a mi primo Chema, que últimamente se nos está volviendo a olvidar lo de ponernos al día.

    🏡 El experto en el mercado inmobiliario

    Como no publiqué el resumen el año pasado, igual alguien aún no sabe que de momento (un momento que se está alargando demasiado) no estoy viviendo en Pontevedra. Después de ocho años la casera decidió vender el piso y lo que debería ser una búsqueda sencilla se ha convertido en un máster en Idealista. Por suerte la familia de M nos ha dejado acoplarnos una temporada con ellos y me he pasado a la vida en el rural.

    No, no planto patatas. Aún.

    Sé que se habla mucho del problema del mercado inmobiliario y la gente joven (y no tan joven ya…), pero cuando vas viendo todos y cada uno de los pisos que salen en alquiler y venta en una ciudad pequeña como Pontevedra, a lo largo de muchos meses, es bastante flipante. Precios desorbitados y gente aprovechándose de la necesidad de otros por sacar unos euros de más. No sé cuál va a ser la solución, pero espero que sea una burbuja que en algún momento deje de crecer.

    🚀 Cambiando totalmente la vida profesional

    Cuando por fin conseguí que mi familia entendiera que me dedicaba a «hacer páginas web», le di una vuelta de tuerca y ahora me dedico a otra cosa. Sigo haciendo mantenimientos de proyectos que hice en su día (aunque cada vez menos), pero ahora me dedico a trabajar dentro de la comunidad de WordPress en dos frentes distintos: como Program Manager del equipo global, ayudando a gente de todo el mundo a organizar eventos pequeños y grandes en sus ciudades; y ayudando a Weglot en todo lo que necesitan para que más gente conozca su producto dentro del ecosistema WordPress.

    ¿Quiere decir esto que he llegado al 31 de diciembre tranquilo y con la vida laboral ordenada y sin clientes esperando noticias mías y con una organización semanal que me permita hacer todo lo que quiero hacer? Por supuesto que no. Sigue siendo work in progress… pero a estas alturas uno empieza a ver que hay cosas con las que tiene que convivir…

    Aún así, muy contento con este cambio porque me permite tratar con un montón de gente increíble a diario y, aunque tiene multitud de retos, es muy gratificante.

    🛫 Viajes, eventos y check-ins

    La gente me dice «¿pero cómo usas todavía Foursquare/Swarm?» y yo me pregunto cómo pueden acordarse si no de dónde estuvieron, por ejemplo, en marzo. En marzo yo estuve en Madrid en la WordCamp Madrid dando una charla titulada «Microcomunidades + WordPress: La fórmula del impacto social positivo». Después volé a Basilea para conocer la ubicación donde se iba a celebrar la WordCamp Europe 2025 con un montón de amigos.

    Después fui a Lugo a dar una charla titulada «WordPress y el futuro incierto: ¡No entren en pánico (todavía)!». Ahí el que entró en pánico fui yo porque se me abrió un termo de agua en la mochila y se me inundó el portátil, la powerbank y se salvaron cuatro folios que llevaba. Que ya me dirás tú. Por suerte el portátil sobrevivió con la pantalla un poco perjudicada y aquí sigo con él.

    Santoña, Lisboa para su WordCamp, Basilea para una increíble WordCamp Europe, Santiago para el festival, Nigrán para el evento de Proxectar de Andrés (¡espectacular!) y dos viajes más a Santoña me llevaron hasta el final del verano.

    Y, a partir del otoño, el caos: el Campus Connect de Pontevedra que organicé, la WordCamp Galicia en la que ayudé, el Penpot Fest en Madrid, el WP Agency Forum en Madrid al que fui como embajador de Weglot, el Mozilla Festival en Barcelona del que tengo tantísimas cosas que contar, y el WordPress Day for eCommerce en Porto para terminar el año con mis mejores amigos viajeros.

    Igual fue menos que otros años, pero he llegado al final del año totalmente agotado. No puedo decir que en 2026 la cosa vaya a calmarse, pero tengo que poder gestionar mis energías mejor.

    🎶 De vuelta al Son y mucho deporte (en TV)

    No fue un año de muchos conciertos pero sí que se alinearon los planetas y pudimos ir al O Son do Camiño, después de tres años seguidos (mal)vendiendo las entradas a última hora por todo tipo de motivos. Desde el buen rollo con Filloas, Paul Thin o La La Love You a los bailoteos con Carolina Durante, Kasabian o The Rapants mereció la pena.

    Sí que nos perdimos algún concierto por ir a ver el playoff de ascenso del Racing a Primera con decepcionante resultado. Este año ha sido el de la vuelta a Europa del Celta, de un casi del Racing y otra temporada que a mitad es muy esperanzadora, y de un ridículo tras otro del Manchester United.

    ¡Sigo yendo al gimnasio todas las semanas! Lo del nutricionista lo llevo peor. Pero si hiciera tanto ejercicio como basket, motos y F1 veo en streaming, daría gusto verme.

    📒 Escribir poco

    Que no hay más que ver el blog. Sí que es verdad que estoy escribiendo más a menudo en un diario personal y que eso no se ve, pero sigue sin ser lo que me gustaría. Creo que 2026 va a ser por fin el año en el que al terminar diga «esta vez sí». Pero como todavía ni ha empezado, pues no lo podemos saber.

    Se me han quedado colgados los resúmenes de todos esos eventos que os he dicho que he ido, mis súper regalos de cumpleaños, un montón de aprendizajes que estoy teniendo con esto del cambio de trabajo y un montón de consejos, enlaces y cosas random que me encantaría compartir. Para esto último… os lo cuento al final.

    🐈 Y lo de los gatos

    Si alguien conoce al Juan de hace muchos años sabrá que siempre he sido un tipo de perros. Y que los gatos no los solía querer ver ni de lejos. En general las mascotas me cuestan, supongo que por traumas infantiles cuando se murieron Butragueña, Güichibiricoqui u Otto, y no quiero cogerles demasiado cariño a otros animales. Pero al final, Gato, el naranja de la foto se ha hecho querer (de maneras igual de caóticas que mi vida). Lo que está claro es que disfruta del calor y del verano igual que yo. Nada. Señor, llévame pronto y retrasa todo lo posible el cambio climático.

    En la casa del abuelo de M hay un número incontable de gatos y gatas, y la historia de cuando pensamos que habían raptado a Gonzo es una de mis favoritas del año. Pero solo la cuento en persona, que es más divertida.

    🌱 El plan

    Y así se ha pasado el año. Entre revisar Idealista con M, arreglar el mundo (poco) con Nahuai y Weiko, viajar por eventos y medio mundo con Wajari, Jorge y Carlos, hacer visitas express a L, escuchar infinita música, ver pocas series (pero muy bien Severance, Silo, Murderbot o Foundation) y, un año más, leer y escribir menos de lo que me gustaría. Trabajando de más muchos días. Pero con la libertad de tener yo los mandos de casi todo.

    ¿Y para 2026?

    Pues además de los típicos deseos de salud para todos, simplemente cuatro cosas que me gustaría que el 31 de diciembre de 2026 pudiera revisar y decir que han ocurrido:

    • Cuantificar correctamente lo que trabajo en cada proyecto como primer paso para reordenar mis horas de trabajo y poder dedicar más tiempo a otras aficiones.
    • Seguir yendo al gimnasio semanalmente y volver a mis hábitos alimenticios correctos para recuperar el peso ideal.
    • Escribir al menos 12 entradas en este blog para tener más enlaces y que sea más sencillo hacer el resumen del año.
    • Y al menos 20 ediciones de mi nueva newsletter, Post Sin Título, donde compartiré todas esas cosas que no quiero que se queden en una pestaña abandonada de mi navegador. Suscríbete aquí:

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    Intento no dar muchos nombres porque cada año me cruzo con docenas de personas increíbles, muchas de ellas me van cambiando los planes sobre la marcha (¡hola Rocío, Isotta, Álvaro, José, Steve, Sabela, Elodie, Andrés, Celi o Pooja!), y otras muchas dejan su impacto de mil maneras diferentes. Sí que este año he compartido aventuras con mis RuralHackers y, tristemente, también desventuras con África, y espero que 2026 venga cargado de muy buena energía para vosotros.

    ¡Gracias por llegar hasta aquí!

    Pd. Inteligencia artificial. Que queda raro hablar del 2025 sin ninguna mención.

  • WordCamp Europe 2025: ¡qué maravilla!

    Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress Pontevedra!». Y es así. Porque igual nos reunimos en un corrillo con Matías Ventura, el arquitecto líder de WordPress, y Wajari le pregunta que dónde ha comprado esa chaqueta bien bonita que nos lleva.

    Y porque, igualmente, nos traemos a Nacho Márquez a dar una charla genial sobre micro-comunidades e impacto social el día de su cumpleaños teniendo dos días para preparársela. Porque Jorge puede dejar dos frases antológicas en las fiestas o fichamos a Noelia a la que fuimos a conocer allí.

    Nacho Márquez en el escenario dando su charla
    Nacho dando su charla el sábado por la mañana. Le cantamos el Happy Birthday. Foto de Paco Marchante

    Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress Galicia!». Y es así. Porque el apartamento lleno de normas y multas que compartimos con Carlos Longarela no lo olvidaremos fácil. Ni las instrucciones de la cafetera. Porque el charrúa Dani aún no lo sabe, pero esta WCEU seguro que le ha cambiado la vida. Como nos la cambió a nosotros la de Berlín.

    Y porque en el Contributor Day lanzamos la web de la WordCamp Galicia que se celebrará del 3 al 5 de octubre en Pontevedra. O porque Julio vino como asistente y terminó editando y subiendo los vídeos de todo el contenido de la WCEU a WordPress.tv para el domingo y sorprendiendo hasta a mi querido Mirko de Production Pool (que no son gallegos, pero los amo igual). O hasta por el swag que todo el mundo adoraba que repartía nuestra querida Esther en su stand.

    Jorge en primer plano sonriendo mientras lo contemplan Carlos, Julio, Dani y Wajari
    Gallegos trabajando en una WordCamp, pedid un deseo. Foto de Claudio Schwarz.

    Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress España!». Y es así. Porque aunque somos muy ruidosos (perdón por subir el volumen más de lo necesario en ocasiones), no conozco grupo de personas más variopintas y que se hacen querer. Y currantes. Desde Rocío ayudándome infinito en la mesa de comunidad del Contributor Day a Nilo, Weiko y Paco haciendo fotos increíbles y subiéndolas todas al Flickr de WCEU antes de terminar el evento (lo nunca visto).

    Desde Celi que activa hasta al voluntario más tranquilo a Nahuai que ha tenido un evento rollercoaster de emociones sostenibles, pasando por Ángel Zinsel que ha cuidado de los ponentes y los demás organizadores como Ohia, Lena, o los que no pudieron venir y echamos de menos como Fernando López o Fede Padilla.

    Éramos menos de 100 en un mar de más de 1700 asistentes, pero nos hacemos notar. Como la de aplausos que se llevaron los contribuidores del equipo de plugins como Fran y David. Los que se ganaron ponentes súper top como Héctor y Maylén. Voluntarios que no pararon como Delia, Gustavo o Paula. O nuestra familia hispanohablante del otro lado del charco que es maravilloso tener aquí como Álex, Lúa, Mónica, Yordan, Ericka, Ximena o Vanessa.

    Los que se dejaron los cuartos para patrocinar y hacer business como los increíbles de ModularDS (¡con Reyes!), Sirvelia o Joinchat. Y los Mowomo, y Fernando y Juanma de SiteGround, los futuros organizadores de la WordCamp Noja o mi querido Ibon, la lista es casi interminable (perdón por los olvidos).

    Yo sobre el escenario señalando hacia el público
    Marcha por ahí como vuelvas a decirme que comer en Suiza no es caro. Foto de Roberto Vázquez.

    Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress Europa!». Y es así. Y aquí no puedo dar nombres porque me voy a olvidar de la mitad.

    Lo malo de la WordCamp Europe es que solo dura tres días. Que yo necesitaría cuatro para saludar a la gente que prácticamente solo veo en este evento. Y otros cuatro para conocer a nuevas personas maravillosas. ¡Es lo que peor llevo! Saber que me he dejado a gente tan interesante por conocer o por charlar, ¡argh!

    Organizar WordCamp Europe 2025 ha sido un reto de grandes dimensiones por multitud de factores que no voy a detallar. Pero un barco liderado por Steve, Laura y Uroš es sinónimo de éxito. Y de muchas risas. Los adoro. Qué manera de proteger al resto del equipo, de ayudar, de orientar y de asegurarse que todo salía tal y como lo habían planeado.

    Steve, Uros y Laura haciendo un corazón con las manos
    Los tres magníficos del evento: Steve, Uros y Laura. Foto de Nilo Vélez.

    Siempre he dicho, de todos modos, que la WCEU la hacen los líderes de los equipos y sigo manteniéndolo. El trabajo de Patricia, Ivelina, Emma, Luca, Wendie, Fotis, Ohia, Lena, Pascal Casier, Nilo, Pascal Birchler, Angelos, Francesco y Enrico ha sido de otro nivel. Ayudados, obviamente, por el resto del equipo de organizadores. Una estructura que cada vez funciona mejor.

    Aparte de eso, tengo la suerte de tener amistades en todas las comunidades y de sentirme un poquito de cada una. La comunidad portuguesa que es hermana de la gallega. La comunidad italiana que me recibió tan bien (y tantas veces) el año pasado. La comunidad suiza que me dio la bienvenida este. La comunidad griega, la serbia, la holandesa, la alemana, la francesa, la polaca, la lituana… y, en el fondo, gente de todos los lugares, de Finlandia a Reino Unido.

    Y que a mí lo que me gusta es tener una conversación rápida sobre Julian Casablancas con Piermario, comentar los resultados de la Fantasy Premier League con Alex Denning, avisar a Pascal Birchler que le guardamos sitio para la próxima temporada, charlar con Dennis de lo humano y lo divino o bromear con Simon Kraft cada vez que nos cruzábamos –que fueron muchas–. Recibir invitaciones para ir a WordCamps (y a comer) en Verona, Pisa, Gdansk, Wroclaw, Atenas o La Haya.

    Isotta y yo con pose de malos de película –pero no mucho–.
    La persona más cool de WCEU. Y yo. Foto de Nilo Vélez.

    Muchas veces me dicen «¡Qué maravilla la comunidad de WordPress!». Y es así. En general. Porque la energía que había en este evento es muy difícil replicarlo en otro. Porque me sigo encontrando posts en blogs, social media, fotos, recuerdos… de gente que probablemente ni me crucé en el evento y me llenan de alegría. Conexiones, trabajo, partnerships, amistades, aprendizaje, fiestas, muy buen rollo.

    A veces se nos olvida estando tanto tiempo detrás de la pantalla lo importante que son las conexiones humanas. Lo importante que es salir de las burbujas virtuales para ver que el mundo sigue girando y que lo que parece tan importante, probablemente no lo sea.

    Me quedo con mi charla con Mary Hubbard, directora ejecutiva del proyecto, en la que pasamos de los Backstreet Boys al futbolín sin necesidad de arreglar el mundo (en ese mismo instante). Con haber conocido a Megan, Mo y Shiva que estaban siempre con una sonrisa puesta. Con haber sumado un nuevo evento sin cruzar una palabra con Matt ni de casualidad (si lo intento adrede no me sale, ¡tenemos agendas paralelas y él baila poco!).

    Poner caras y nombres a esa gente con la que hablo por Slack o email desde la India, Nepal, Bangladesh, Estados Unidos o Japón.

    Y un párrafo para una de mis personas favoritas de la comunidad WordPress que además me ayuda a «gestionarla» de manera increíble. Mi compañera como mentora este año, la única e inigualable Isotta. Mil gracias por todo lo que haces por mí, por la comunidad y por la gente. Eres indispensable.

    Thibaud, Elodie, Margaux y Thomas en el stand de Weglot.
    Mención especial a esta gente francesa que es guapa en todos los idiomas. Foto de Val Vesa.

    Que diréis, vaya resumen de un evento. No hablas ni del venue (muy cómodo, bien señalizado y con muchas zonas para descansar), ni de la comida (más que suficiente, obvio no es Atenas), ni de las charlas (toca verlas en TV), ni de las fiestas (lo que pasa en ellas se queda ahí, gracias Hostinger, gracias Yoast), ni de la ciudad (aunque el tiempo no acompañó, muy bonita para pasear, buen transporte y, sí, cara para los españoles), ni de los patrocinadores (que son los que hacen el evento posible), ni de los viajes (algo dormí). Pero es que para mí WCEU es lo que ya os he contado: la gente. Mi gente y la que todavía no sabe que es mi gente.

    Sí que me gustaría hacer una mención muy especial al equipo de Weglot: Thomas, Elodie, Margaux y Thibaud. Parece que fue ayer cuando me acercaba tímidamente a saludar a Thomas en Berlín cuando ninguno de los dos sabía muy bien qué hacía en esa WCEU. Este año me acordé mucho de esa situación cuando puse mi trasero sobre una silla de la primera fila con papelito de «Reserved» en la charla de Matt y Mary. Sé que es muy difícil de explicar lo que hago, pero lo que está claro es que todo el mundo sabe que no podría hacerlo sin vuestro apoyo y soporte diario. Gracias Weglot, de corazón.

    Francesco, Ivelina y Angelos posando guapísimos
    ¿Y ahora qué? ¡Ahora ellos! Foto de Kostas Fryganiotis.

    ¿Y ahora? Nos ponemos rumbo a Cracovia del 4 al 6 de junio de 2026. Hace tranquilamente diecisiete años que estuve allí y no recuerdo nada, así que va a ser una oportunidad magnífica para volver a Polonia. Y un secreto: me alucina el trío de líderes que vamos a tener para ese evento. Tanto Francesco, Ivelina y Angelos son organizadores a los que admiro, con los que he podido trabajar, reír y disfrutar. Y, al final, es lo que cuenta.

    Volveré a ser mentor de WCEU26 junto con Steve y creo que, como siempre, intentarán subir el listón un poquito más. ¡Viva la WordCamp Europe!

    Foto de cabecera de Nilo Vélez.

  • La vida de un WordPress Community Program Manager, sea eso lo que sea

    En junio del año pasado me bajé del escenario del Lingotto Fiere después de una exitosa WordCamp Europe 2024, que lideré junto a Takis y Wendie, dispuesto a tomarme la vida de una manera más tranquila. Habían sido meses de cientos de micro-preocupaciones, de miles de conversaciones y de una auténtica montaña rusa de emociones. «Ya solo me queda la WordCamp Pontevedra en septiembre y, después, vuelvo a recuperar las riendas de mi vida…». Iluso de mí.

    Sí que es verdad que pude irme al FIB a desconectar. Pero desde finales de septiembre todo volvió a ser súper caótico. Tanto que aún estáis esperando mi post resumen del año.

    Pasó «lo de Matt, WCUS, WPEngine y demás». De lo que tengo muchas opiniones pero que no voy a contar ahora. Entre las consecuencias que hubo relacionadas con ese tema, Automattic decidió reducir las contribuciones patrocinadas al proyecto WordPress. Y eso, en la parte que a mí me tocaba, era algo realmente preocupante. ¿Por qué? Empecemos desde el principio…

    Pregunta 1: ¿Desde cuándo te dedicas a hacer eventos por todo el mundo?

    No, no organizo yo TODOS los eventos del mundo. De hecho, ahora mismo, no organizo nada. En la WordCamp Europe me dieron un retiro dorado como mentor de la WCEU25 que se celebrará en Basilea a principios de junio. Y en la WordCamp Pontevedra Galicia de este año estoy con los patrocinadores y con ayuda de gente mucho mejor que yo.

    Ni siquiera hago mucho en la meetup de la comunidad local, porque hay un equipazo que permite que todo siga adelante mes a mes sin que tenga que hacer ni acto de presencia.

    Todos estos eventos los organiza un equipo de voluntarios local y están auspiciados y apoyados por WordPress Community Support, PBC, una empresa de beneficio público que es a su vez subsidiaria de la WordPress Foundation.

    Esto es así porque hacen falta entidades que den soporte (fiscal, financiero, de seguros, de responsabilidad, técnico) a los eventos y los organizadores no tengan que preocuparse de nada. Aún así, la mayor parte del trabajo en el que se apoya WPCS lo dan una serie de voluntarios que dedican su tiempo a un montón de tareas desde el equipo de comunidad global.

    Yo con Ibon al fondo, en Pontevedra
    Yo, sin canas, con Ibon de fondo en 2018. Él seguro que ya sabía dónde me iba a acabar metiendo, y me preparó bien. Foto de Wajari.

    ¿Cómo llegue yo allí? Por cotilla. Después de liderar la organización de WordCamp Pontevedra en 2018 y 2019 y haber aprendido un montón gracias a mi mentor Ibon Azkoitia, y habiendo cedido el testigo a Wajari, Rocío Valdivia me propuso hacerme mentor y entrar en el equipo global. A partir de ahí, quise entender (y enterarme) de cómo funcionaba todo por dentro. Y la única manera de hacerlo era remangándose y ofreciéndose a hacer parte del trabajo.

    En el equipo global de comunidad hay personas que han organizado eventos por todo el mundo, que han mentorizado y ayudado a otros durante años y que están continuamente ideando maneras de hacer que más gente reciba el impacto positivo de WordPress, el código abierto y las personas que nos dedicamos a ello.

    Tras varios años con una implicación limitada, los últimos meses decidí que el trabajo de clientes me tenía ya muy quemado y que era el momento de apostar por esto. Gran timing, casi tanto como darse de alta como autónomo en mitad de la crisis de la burbuja inmobiliaria.

    Pregunta 2: ¿Qué es un Program Manager y qué hace falta para llegar a eso?

    Dice la teoría que «Los program managers son program supporters muy experimentados y de confianza de todo el mundo. Se les da acceso a las cuentas financieras de las WordCamp y un amplio acceso a los sistemas de eventos de WordPress».

    ¿Y los program supporters? Son el escalón intermedio después de los mentores. Tienen más responsabilidad dentro del programa y no solo mentorizan eventos sino que ayudan a revisar las solicitudes de todo tipo de eventos, revisar y entrenar a los futuros mentores, contestar correos, dar todo tipo de soporte y participar en discusiones importantes para la toma de decisiones globales.

    Rocío y Moncho en la WordCamp Pontevedra 2024
    ¿Quién le iba a decir a Rocío que a cambio de liarme iba a terminar viniendo casi todos los años a Galicia? Foto de Nilo.

    En algún momento yo pasé de un escalón a otro. Y, gracias al apoyo continuo de Rocío, a otro más. Ella ya sabe que le estoy infinitamente agradecido. Pero, además, me parece increíble cómo contagia no solo su energía sino esa seguridad de «tú puedes hacerlo». Aunque pienses que para nada puedes. No sé si es un poco inconsciente o es que simplemente confía en el ser humano, pero los resultados son fantásticos.

    Respondiendo más claramente a la pregunta, lo que hace falta es: estar ahí y hacer a lo que te comprometes. Y ojo, no es fácil y todos hemos fallado alguna vez. Pero es mil veces mejor levantar la mano a tiempo y decir «no puedo» o «necesito ayuda» que tener a la gente pendiente de ti.

    Y decir al resto del equipo que estás ahí para lo que haga falta, porque siempre hace falta. Y hacer cosas. Y cuantas más hagas, más responsabilidades te van a dar, porque al final en un equipo de voluntarios, el saber quién tienes a tu lado para ayudarte es fundamental.

    Pregunta 3: ¿Pero qué haces en tu día a día?

    Me levanto por la mañana y me preparo un café… y para cuando lo he preparado miro el móvil y ya tengo nueve emails, doce mensajes en Slack y una pila de tareas que me dan para los próximos cuatro días.

    Hablamos mucho de organizar eventos y esa parte cualquiera la puede tener más o menos clara: montar un equipo, elegir una ubicación, una fecha, una temática, montar una web, vender entradas, hacer un programa, cuidar la experiencia de los asistentes, conseguir patrocinadores, reservar el catering, la ludoteca…

    ¿Y qué hay detrás? Un montón de trabajo invisible.

    Por ejemplo, revisar todas las solicitudes que se envían a nivel mundial para organizar meetups, WordCamps y todo tipo de eventos. Formar a los mentores y demás supporters para que puedan hacer orientaciones y ayudar correctamente a los equipos que organizan. Hacer el onboarding y offboarding de gente nueva y gente que lo deja. Formar a los organizadores para que no tengan que reinventar la rueda en cada evento.

    Contestar dudas de todo tipo en el email (bendito HelpScout) o en el Slack. Revisar los presupuestos de los eventos para asegurarnos de que todo es factible y sostenible. Crear los acuerdos para que los firmen los organizadores, asignar mentores, crear los sitios web de los eventos, los emails y Workspaces que cada comunidad tiene. Revisar las solicitudes de ayudas para sufragar gastos de localizaciones para las meetups. Mantener a raya el tracker de eventos que tenemos con toda la información actualizada… ¿qué más?

    Yo con cara de ¿y qué más?
    ¿Y qué más, Juan? ¿Y qué más? Foto de Santi Rodríguez

    Pasar de vez en cuando por las Supporter Hours semanales, por la reunión mensual del equipo. Dar los famosos badges (chapitas) a todos los que ayudan en el equipo. Revisar todas las facturas que se envían y mandarlas a pagar, igual que los reembolsos y los ingresos a través de facturas a patrocinadores (que ahora además tenemos que revisar más al detalle en un nuevo proceso). Enviar información de los seguros, redactar documentos si hace falta, solucionar problemas de facturas, de Camptix, enviar los kits de cámaras y A/V, ayudar con el programa de patrocinadores globales, conflictos entre personas… ¡yo qué sé! Seguro que me estoy olvidando unas cuantas tareas.

    Y, si además hay algo extra de tiempo, analizar todo lo que se está haciendo, buscar tendencias, problemas y procesos mejorables y discutir e implementar soluciones. Vamos, pararse a pensar en el programa de manera global y cómo hacer para que cada vez sea mejor y atraiga a más personas a los eventos y la comunidad.

    Pregunta 4: ¿Cómo haces para que alguien te pague por esto aparentemente tan voluntario?

    Os he comentado que todo esto suele ser trabajo voluntario. Pero seamos sinceros, ¿quién en su sano juicio iba a dedicar horas de su vida a revisar los presupuestos de eventos por todo el mundo en monedas extrañas y luego asegurarse que cada factura que se envía coincide con lo estimado? No mucha gente, la verdad.

    Por eso, para este tipo de tareas tan poco visibles pero muy necesarias (no te suelen aplaudir por ello en un escenario como después de dar una charla) siempre ha habido una serie de Program Managers que en su mayoría trabajaban para Automattic y, además de crear el programa desde cero, lo han mantenido durante muchos años, cuyas 40 horas de trabajo semanal –o al menos una parte– estaban cedidas al proyecto.

    Y aquí enlazamos con lo que os contaba al principio. ¿Qué pasa si estas personas dejan de hacer este trabajo? Ay. Que el programa se tambalea. Porque tienen el conocimiento y, además, la capacidad de echar horas y horas en todas estas tareas de intendencia.

    Por suerte para mí, Weglot es una empresa comprometida con el proyecto. Muy comprometida. Además de llena de gente fantástica. Weglot podría dedicar todo su presupuesto para acciones de marketing como hacen muchas empresas del sector sin devolver nada a cambio al proyecto de código abierto del que nos aprovechamos todos. Pero ellos decidieron apostar por el Five for the Future.

    Jugando al futbolín en las oficinas de Weglot
    Trabajando duro en una visita a las oficinas de París de Weglot (por supuesto, dejé ganar a Thomas, que le debo un montón por su apoyo incondicional al proyecto).

    Decidieron apoyarme a mí (y después a Pedro, Francesco y Celi) para que una serie de horas que dedicábamos gratuitamente a esto, fueran pagadas. Y con esa seguridad de que todo este trabajo voluntario ahora también iba a servir para pagar las facturas y el alquiler, pudimos dedicar aún más horas. Y, sobre todo, hacerlo de manera constante (lo que os decía de «estar ahí y ganar responsabilidad») sin depender de cargas de trabajo o factores que te hicieran dejar de colaborar en tu tiempo libre.

    Y en el momento en el que saltaron las alarmas pude hacer un poco la de «tranquilos, ¡aquí estoy yo!». Obviamente, sabiendo que es inabordable hacerlo ‘yo’, pero aprendiendo a involucrar a muchos más.

    Pregunta 5: ¿Y cómo lo llevas?

    Bien, gracias (sale corriendo a actualizar el tracker)

    Esto está siendo un curso acelerado de gestión de movidas. Que siempre ha sido un cargo que me ha encantado. Ahora lo llamo WordPress Community Engagement porque queda mejor en LinkedIn, pero no os dejéis engañar.

    Echo de menos a Rocío, Isotta (🤌), Devin, Hari y Harmony, aunque sé que siempre están ahí para resolverme cualquier duda, dilema, falta de contexto o necesidad variada. Estoy encantado de trabajar mano a mano con Junko, Kevin, Aditya y Timi. También con Mary, por supuesto. Tenemos un equipo fantástico de supporters que nos ayudan a diario (como Lidia, Pooja, Ganga, Nilo, Moses, Luis Miguel, Kel, Felipe, Francesco, Arthur, Taco, Patricia, Thabo, Milan, Michelle, Fernando, Denis y unos cuantos más que me olvido, perdón).

    David Viña haciéndome una visita en el Espacio Conecta de la WordCamp Pontevedra 2024.
    Siempre dispuesto a ayudar, aquí junto a un caso de éxito David Viña, perdón. Foto de Nilo.

    Tengo un listado casi interminable de tareas por hacer y, además, otro listado casi interminable de proyectos que me gustaría llevar a cabo en los próximos meses. Esto está siendo toda una aventura. Y de esta aventura os contaré más capítulos en próximos posts. Contad con ello.

    Foto de cabecera de Fede Padilla.

  • La (mi) primera WordCamp Vigo

    Saco mi portátil de una tote bag especial y me pongo a escribir. Es especial porque me encanta su color rojo. Y es especial porque me la regalaron en la primera WordCamp que la comunidad de WordPress Vigo celebró este fin de semana pasado.

    Organizar una WordCamp no es algo sencillo. Lo sé después de haber colaborado en cuatro en Pontevedra y en tres en Europa. Por eso cualquier palabra se queda corta para agradecer el esfuerzo que el equipo de organizadores y voluntarios han llevado a cabo estas últimas semanas. Enhorabuena Carlos Macías por liderar una nave que siempre necesita un buen capitán.

    Tener una WordCamp al lado de casa es un arma de doble filo. No tienes que madrugar para viajar hasta allí un día antes y sale mucho más barato. Pero también es más difícil meterte en el ambiente y pueden pasar cosas de tu vida habitual que te impidan acercarte hasta allí en todo momento, como me pasó.

    Aún así, de vez en cuando para variar… tener una WordCamp en Galicia en la que no tenga que hacer absolutamente nada es una experiencia fantástica. Solo asistir, tomar café y charlar. Charlar un montón. Sin tener que ir corriendo de un lado para otro.

    El track del pasillo

    El viernes se celebró en el Círculo de Empresarios un hackaton donde varios entusiastas del mundillo WordPress crearon tres páginas web a tres asociaciones sin ánimo de lucro que lo necesitaban: AsTEAvi, En Familia y AccuVigo. No estuve por allí pero solo escuché buenas palabras de los equipos que crearon los sitios web para gente que los necesitaba sin pedir nada a cambio.

    El sábado a las ocho de la mañana pillé un tren para plantarme en menos de veinte minutos en Vigo. Casualidades de la vida, en mi mismo vagón viajaba mi querido amigo David Viña que venía desde A Coruña. Hacía mucho que no teníamos un rato para charlar y me hizo mucha ilusión poder ver cómo le iba todo. Taxi y rumbo al Auditorio Mar de Vigo.

    El sitio donde se realizaba el evento es espectacular. Solo había estado una vez (el verano pasado para el concierto de La La Love You en la terraza) pero… ¡qué envidia! Espacios enormes, techos altísimos, mucho potencial para montar todo tipo de eventos. Y ya en la puerta… Fátima nos esperaba con su sonrisa y Nilo con su cámara para darnos ese cariño que ya sabes que solo la comunidad WordPress te puede dar, con dos sevillanos que se cruzan la península para madrugar y ayudar en lo que haga falta.

    Comenzó la ronda de saludos… y duró hasta la hora de comer. Y es que esta vez me hice fuerte en el track del pasillo (que en este caso sería el track del hall enorme) porque tenía tanto que escuchar y tanto que comentar. Al final cuando llevas meses trabajando con una comunidad global como es la de WCEU, volver a las raíces es necesario e incluso desestresante.

    Charlas, comida y más pasilleo

    Reconozco que me perdí alguna charla que tenía marcada en mi programa (como esta de Iñaki Quenerapú di-ver-ti-dí-si-ma) y casi entré de casualidad a ver a Wicho hablar de la historia de Microsiervos (que es toda una clase de historia del internet patrio). Aún tengo que echar el ojo a unas cuantas charlas más, por suerte ya están todas disponibles para ver en WordPress.tv.

    De la comida, aquí en Galicia, no me puedo quejar. Y eso que a nivel personal estoy controlando mucho más lo que como últimamente (más sobre esto… en un futuro artículo del blog). Café todo el día y sin necesidad de pelearse con nadie por una bandeja de comida… no se puede pedir más.

    Y a la vuelta de la comida, más charlas, más arreglar el mundo, más arreglar WordPress, más planificar proyectos de futuro, más conversaciones sobre la futura WC Pontevedra y muchas risas con patrocinadores, voluntarios, novatos, viejos conocidos y esa gente a la que trato como si conociera de toda la vida… porque no me acuerdo si ya nos conocemos de antes o no.

    Después, la mayoría de la gente se fue a una ruta en barco por la ría de Vigo. Yo me quedé en tierra tomando una cerveza con amigos viejos y nuevos, que tengo que cuidar la garganta y me conozco.

    Y el domingo, Contributor Day, al que al final no pude ir. Lo dicho, es lo malo de tener la WordCamp al lado de casa, que a veces se tuercen las cosas. Pero salieron varias mesas de contribución y estoy seguro de que la gente aprendió más sobre el proyecto WordPress.

    Conclusión con V de Vigo

    Salió todo muy bien para ser la primera vez. Estoy seguro de que los organizadores vieron algunos fallos que solo ellos vieron, igual que nos pasa a todos, igual que nos pasó a nosotros en 2018 en nuestro debut. Han organizado todo en tiempo récord y, por supuesto, siempre hay margen de mejora. Estoy seguro de que estarán con ganas de repetir y con un montón de ideas que ves cuando por fin se celebra el evento en la realidad y no solo en los planes.

    Un recordatorio: ¡las alabanzas en público y las críticas en privado! Recordad esto porque aquí todos somos voluntarios y todos queremos y tenemos mucho que aprender.

    Así que enhorabuena Carlos, Jairo, Ruth, Pablo, Melisa, Ana, Iván, Diego, Luis, Alejandro, Esther y Avelino. Enhorabuena a todos los voluntarios. A todos los ponentes, a los patrocinadores, a los asistentes. Una WordCamp, se escriba con V o con W, son las personas que la hacen. Y vosotros sois muy grandes. ¡Me lo pasé muy bien!

    Un único deseo final: la comunidad gallega es enorme y muy activa y debemos aprovecharlo. ¡Ahora mismo tenemos siete meetups mensuales y dos WordCamps anuales! Podemos y debemos hacer crecer la comunidad de WordPress todos juntos y echarnos una mano en todo lo posible, porque juntos llegaremos mucho más lejos.

    ¡Nos vemos en Pontevedra! (¡o en Turín, claro!)

    Pd. Las fotos bonitas son de Nilo, claro, aquí puedes ver el álbum de toda la WordCamp para vivirlo (casi) como si hubieras estado allí. Las menos bonitas, mías.

  • Cambia el mundo con tu WordPress

    Cuando el año pasado me perdí la primera WordCamp Torrelodones por mi viaje a Atenas a ver la localización de la WCEU 2023, tenía muy claro que haría todo lo posible por estar en la segunda edición de este evento. Y cuando salió la llamada a ponentes, le estuve dando muchísimas vueltas hasta que encontré un tema con el que me sintiera lo suficientemente a gusto para volver a salir al escenario (mucho ha llovido desde WordCamp Valladolid 2020).

    Obviamente, un tema sencillito y con instrucciones muy claras: ¿Cómo cambiar el mundo con tu WordPress?

    Un asunto que viene de lejos

    Tan de lejos como esta charla que ya di en 2019 en la meetup de Las Palmas de Gran Canaria que es un poco la semilla de lo que quería contar esta vez aquí. Y es que cuando di esa charla ya estaba muy preocupado por algunos de los temas que quería tocar: privacidad, seguridad, inclusión, sostenibilidad, descentralización, accesibilidad…

    ¿Ha mejorado el mundo en estos cinco años? Bueno… hay cosas que han ido a mejor, hay cosas que han ido a mucho peor, y también hay iniciativas que se han creado para echar una mano (o todas las que haya) en algunos de estos campos.

    Pero, ¿cómo resumir en veinte (¡20!) minutos por qué hay que cambiar el mundo, qué podemos hacer, cómo podemos no desesperarnos y qué pasos podemos dar para conseguir nuestro objetivo? Pues… hablando rápido, ¡eso seguro! Y confiando en que a la gente le surjan chispas de curiosidad y consideren la charla un inicio, un disparo de salida para una carrera que aunque querríamos que fuera un sprint, es una maratón en toda regla.

    La presentación

    Primera hora de la mañana, un público desconocido (salvo esas primeras filas llenas de caras que siempre te dan tranquilidad antes de arrancar) y mucho que contar. Siempre que me ha tocado abrir una WordCamp me lo he tomado como un reto porque sirve para que mucha gente entienda un poco el tono de lo que viene después.

    No es solo explicar a hacer algo. Es animarles a entender que en veinte minutos es imposible aprender algo en profundidad y ese día se van a llevar un montón de píldoras de conocimiento que luego van a tener que seguir ampliando y trabajando después.

    Para romper el hielo un poco de «humor» (lo sé, es muy subjetivo) sobre los actuales banners de «o aceptas las cookies o pagas por dejar de verlas» que espero que pronto sean declarados ilegales por ir en contra del espíritu del RGPD. Para que pensemos un poco en cómo cualquier decisión puede mejorar o empeorar, como en este caso, la vida de millones de personas.

    Cambiar el mundo es también muy subjetivo. Puede que llegues a la charla pensando en acabar con los conflictos, el paro o los eventos climáticos extremos. O puede que pienses en cómo dejar de recibir spam en LinkedIn, que tu librería favorita no cierre o que lo de las cookies no sea un infierno. Son diferentes escalas y todas son correctas.

    Por suerte, como dijo Neo al final de Matrix… yo aquí no he venido a explicarte cómo termina esto, sino a decirte cómo empieza. Por suerte para mí, claro.

    Elige tus batallas

    No podemos solucionarlo todo a la vez, así que toca elegir dónde gastar nuestra energía y nuestro tiempo. En mi caso tengo dos batallas que libro a la vez (entre otras muchas) que quería destacar:

    • Una lucha personal contra los algoritmos que nos roban la atención. Una batalla continua para no encontrarme haciendo scroll infinito en los reels de Instagram antes de dormir.
    • Una lucha social contra las Big Tech que quieren todo nuestro contenido en sus jardines vallados, en sus redes sociales, para luego poder trazar perfiles y prácticamente dirigir nuestra vida.

    Algunos pensarán, «para luchas estoy yo». Pero es porque muchas veces no somos plenamente conscientes de lo que ya hacemos. Tal vez añades el texto alternativo a todas tus imágenes en redes sociales y tus webs porque has oído que es importante para la accesibilidad. Tal vez vas con tu botella de agua reutilizable a los eventos porque te preocupa la sostenibilidad. Igual evitas usar Analytics que trackean a los usuarios en tus proyectos porque te importa su privacidad (y no vas a utilizar esa información para nada). O cien ejemplos más sobre seguridad, inclusión, diversidad…

    Uno de los problemas que nos solemos encontrar cuando empieza a preocuparnos uno de estos temas es que enseguida nos damos cuenta de que es algo ENORME. Y que nuestra capacidad para cambiar el mundo es muy reducida. Es fácil desanimarse y decir… «total, pa qué…» y volvernos al sofá a hacer scroll en el móvil.

    Estos momento de crisis o bloqueo son fundamentales. Hay tanto que aprender. Y tanta gente interesada en que no lo hagamos…

    WordPress al rescate

    WordPress es el gestor de contenido más utilizado de Internet. Pero es mucho más. También puede ser el lugar donde vas a encontrar a tu gente, aunque tienes que aprender dónde buscarla. Una WordCamp puede ser ese lugar, pero también hay muchas maneras de hacerlo online.

    Si lo que te gustaría es ayudar a crear un mundo más sostenible, existe el equipo de sostenibilidad. Buscan mejorar la sostenibilidad social, ambiental y económica del proyecto, colaborando así con la sostenibilidad global.

    Algunos links interesantes:

    Si lo que te apetece es crear un mundo más accesible, tenemos el equipo de accesibilidad. Buscan mejorar la accesibilidad del núcleo de WordPress y de los recursos del proyecto.

    Un mundo mejor formado también es un mundo mejor. Aquí podemos englobar el equipo de formación (Training), que enseñan a la gente a utilizar, extender y contribuir a WordPress
    mediante la plataforma learn.wordpress.org. El equipo de documentación, que coordinan todas las iniciativas de documentación sobre WordPress, los manuales para usuarios y técnicos. Y el equipo de WordPress.tv, que ayudan a subir, revisar y publicar todos los vídeos de eventos de WordPress a la plataforma wordpress.tv.

    Quiza tu visión es que para tener un mundo mejor debemos ser más abiertos. Para esto está el equipo de comunidad, que ayudan y orientan al que quiera organizar meetups, WordCamps, hackatones, eventos, talleres… para hacer crecer la comunidad. O el equipo de traducciones, para poder utilizar WordPress en cientos de idiomas diferentes y hacerlo accesible a quien no sabe inglés. O muchos más equipos e iniciativas como marketing, diseño, soporte, fotografía, el núcleo (código), test, hosting, plugins, temas, meta, el proyecto de mentorías… ¡y más!

    Pero tú dijiste cambiar el mundo con TU WordPress…

    Lo sé. Pero sé lo importante que es encontrar personas de las que aprender, personas con las que compartir batallas, personas que te guíen o que te ayuden cuando estés cerca de rendirte. Muchos de los aprendizajes que se aplican a nivel global también pueden aplicarse a nivel personal.

    Si tu web con WordPress se preocupa de la privacidad, cumple el RGPD y no va regalando datos por ahí, sus contenidos son Creative Commons, utilizas tu sitio para no tener todo tu contenido solo en redes sociales, si tu web es accesible y carga rápido, si está optimizada y está alojada en servidores verdes… Si a tus clientes les explicas por qué usamos WordPress y los educas, o si haces tu web personal abierta a la IndieWeb… estás ayudando a que entre todos tengamos un mundo mejor.

    Y sobre esto último os quería yo hablar: de vuestro blog o web personal.

    Sí, he montado toda esta charla y todo este artículo solo para pedirte que escribas en tu blog personal.

    Lo sé. Me da igual.

    «Es que no me va a leer nadie». «Es que no tengo tiempo para escribir». «Es que no sé de qué puedo escribir». Las tres excusas principales que he escuchado (y hasta yo he dicho en algún momento) hasta aburrirme.

    Los blogs que nadie lee

    ¿Has mirado ahí fuera? Hay mucha gente hablando precisamente de esto. Hay newsletters sobre el mundo de los blogs, webs que son listados por temática de gente escribiendo sobre asuntos maravillosos. Hay gente que en su web tiene una sección de «Yo te leeré». Y ahí tendrás a tu primer lector. Y si todos nos comprometemos a ser lectores de los otros… el alcance ya es mucho mayor que… nadie.

    Echadle un ojo a todos estos enlaces, son maravillosos, por favor:

    Los ratos que no existen

    ¿Tienes una hora al mes para escribir? ¿Una-hora-al-mes? En Pontevedra nos juntamos en un coworking para escribir todos juntos. Únete online. O crea tu reunión. Inspira a otras personas. Deja que te inspiren. Con muy poco es suficiente para escribir algo. Y algo es más que nada. Y algo, es suficiente.

    Las ideas para entradas

    Tu primera WordCamp. Cosas que odias. Tu película favorita. Cosas que están mal. Batallas que quieres
    luchar. Acciones que vas ejecutando. Colaboraciones. Descubrimientos, intereses, crisis, aprendizajes.

    Cada uno de los títulos de cada página de la presentación son una idea para tu propio blog. Todos esos H1 que había marcado. Tienes para más de un año si escribes una vez al mes. ¡Vais a necesitar nuevas excusas!

    Y fin: las incongruencias

    Esto no va de o 100 o 0. No va de ser perfectos ni los héroes del mundo. Vamos a ser incongruentes
    Y no pasa nada. Yo he usado Midjourney para todas estas imágenes. Quemando CO2 y «robando» a autores. Lo admito y lo añado a mi lista de futuras mejoras.

    Lo importante es dar un primer paso. Ser consciente de todo. Y saber que no lo haces en soledad.

    Lo que sonaba mientras hacía la presentación

    Porque igual lo único que tenemos en común es la música y eso nos permite charlar de cualquier otro tema igual de interesante, aquí está la lista de las canciones que adornaba cada página de la presentación. Tienen algo de relación con la temática, pero es algo demasiado friki, así que no espero que le encontréis significado a todo.

    Cómo quedó la charla en vivo y en directo

    Gracias al equipo de Desafío Digital que hizo la grabación y al fantástico equipo de TV de la comunidad que he mencionado antes, la presentación estaba subida un par de días después de hacerla. Aquí la podéis ver de viva voz (que dirás, haber empezado por ahí y no me comía toda la entrada, ya…)

  • José Luis, como siempre

    Mira que te lo dije. Que no te murieses, joder. Que si lo hacías, tú te quedabas tranquilo pero el trabajo que nos ibas a dar a los demás… Pero tú, como siempre, haciendo las cosas a tu manera. Y aquí estoy, escribiéndote una entrada en el blog en lugar de estar haciendo el resumen de la WordCamp Europe (o de la de Lisboa, o de la de Barcelona, en las que TODO el mundo me preguntaba por ti nada más verme).

    Te conocí en la meetup de WordPress Pontevedra de mayo de 2017, tal y como cuenta Wajari en su fantástico post. Tu entrada fue singular, como siempre. África del coworking Arroelo me vino a avisar que había «un señor mayor con unos bastones» que venía al evento y si le dejaba pasar, porque todavía faltaba una hora para empezar. Yo estaba aún colocando sillas, preparando la mesa del picoteo, y le dije que sin problema.

    Y ahí llegaste tú, con un gorro de pescador, dos bastones de caminar, unos tirantes, una faja para mantener tu cuerpo con forma humana y un acento extraño: «Disculpe que llegue antes de tiempo, pero no sabía cuánto iba a tardar desde donde dejé el coche aparcado y por eso vine antes. ¿Puedo ayudar en algo? ¿Coloco sillas?». Cómo te iba a dejar cargar con sillas si parecía que te ibas a desmontar al tercer paso. Estuvimos una hora charlando hasta que llegó el resto de la gente. Bueno, estuviste una hora hablando tú, probablemente, como siempre.

    Mes a mes, el señor mayor que hablaba mucho se fue convirtiendo en una parte importante de mi vida. Y de la de todos a los que conoció en el grupo. ¿Necesitabas algo? Ahí estaba. ¿No necesitabas nada? Ahí estaba también, por si acaso.

    Y así, sin darnos cuenta, te habías convertido en nuestra familia. Íbamos de ruta por las meetups de Galicia. Viajes infinitos hasta Ourense (con paradita en Cea), hasta Santiago, hasta Vigo (sí, lo hacías infinito también si te dejábamos). Y pronto descubriste lo de las WordCamps. Ay, las WordCamps. Cómo te cambiaron estos eventos, ¿eh? Conociste a cientos de personas por todo el país y las asombraste con tu trabajo incansable, tus anécdotas, tus recuerdos y tu sonrisa.

    José Luis en una WordCamp haciendo lo que mejor sabía hacer: voluntarios, logística y ayudar en todo
    José Luis en una WordCamp haciendo lo que mejor sabía hacer: voluntarios, logística y ayudar en todo

    Pero ¿sabes qué era lo que más nos gustaba a tu familia pontevedresa? Cuando luego volvías a tomarte unas cañas o un café con nosotros y gruñías y te quejabas. Porque nuestro José Luis era un gruñón. Pero solo de puertas hacia dentro. Y claro, qué más queríamos nosotros para chincharte a la mínima.

    Me empezaste a llamar «Ilustrísimo Señor Hernando, Conde das Rías de Pontevedra e Vigo y futuro Marqués das Rias Baixas y Señor de Braga». Después pasamos a «Juan, de apellido Hernando, Conde de Pontevedra, Marques das Rías Baixas e parte das Altas». Tú también eras un burlón, claro. Te has ido sin verme con el siguiente mote. Fui el Presidente de Pontevedra, el Presidente Emérito y ahora ni más ni menos que el Presidente de Europa.

    Sé que estás orgulloso de mí, sobre todo de mi capacidad de meterme en berenjenales cada vez más grandes con esa inocencia de poder cambiar cosas a mejor y de hacer lo que no se puede hacer porque nadie nos había dicho que era imposible. Y pasándolo bien. Ese fue siempre nuestro plan. Y no se nos dio nada mal, ¿no?

    Me acuerdo viajando a la WordCamp de Porto en 2018 los dos en tu furgoneta donde empezaste a contarme todos los trabajos que habías hecho en tu vida. Hubiéramos necesitado cincuenta viajes más para que me lo contases todo. Qué tío.

    De aquella estábamos planeando nuestra primera WordCamp en Pontevedra y buscando dinero de patrocinadores. Cuando te acercaste a una persona de Yoast (que ni siquiera era trabajador, pero a ti te daba igual, como siempre) y le dijiste «we want your money, your money», casi me da mal. Y quién te iba a decir que luego ellos te iban a dar quinientos euros que te gastaste en gasolina, ¿te acuerdas?

    No podría escribir todas las anécdotas y todos los recuerdos que tengo contigo porque sabes que son demasiados. Y yo, un poco vago. Aunque siempre me decías que no me querías molestar cuando venías a Pontevedra porque era un señor muy ocupado y tenía que levantar el país. Una mierda, José Luis, yo no quería ser un señor ocupado. Y menos si supiera que ya no iba a poder tomar más cafés contigo o nuestros pinchos de tortilla «en el bar de arriba del Hiperfroiz».

    Sé que todo ha salido como tú y tu cuerpo tenían planeado, como siempre. Pero no puedo más que maldecir a la pandemia porque te robó tu droga que eran las personas a las que ayudabas por todo el mundo (aunque aún así lo hicieras de manera online increíblemente). En febrero de 2020 grabamos este vídeo poco antes de irnos a la WordCamp de Valladolid, que sería la última en mucho tiempo, planificando irnos a Las Palmas de Gran Canaria a aprender y disfrutar.

    Un vídeo nuestro invitando a la gente a la WC de Las Palmas que nunca se pudo celebrar

    ¿Y ahora qué hacemos sin ti, maldito? Has dejado escrita la llamada a ponentes de la WordCamp Pontevedra 2023 pero ¿cómo vamos a elegirlos sin tu ayuda? ¿Quién va a invitar a treinta voluntarios por toda España a venir y que luego tengamos problemas para elegirlos? ¡A los voluntarios! ¿Y quién los va a organizar con tu hoja de cálculo que nadie entiende? ¿Cómo hacemos los turnos? Y estas preguntas no nos las van a responder en el foro de soporte oficial, al que también has dejado huérfano después de tus más de seis mil respuestas para solucionar problemas a desconocidos, solamente por ayudar, como siempre.

    Y sí, ficharemos a tu hijo, del que siempre hablabas con tanto orgullo, no lo vamos a dejar escapar aunque no tenga barba blanca y dé menos juego en las meetups navideñas. Pero nos has dejado el listón demasiado alto a todos. Lo haremos lo mejor que podamos, eso también lo sabes.

    José Luis y sus mosqueteros, eligiendo ponencias en casa de Sabela
    José Luis y sus mosqueteros, eligiendo ponencias en casa de Sabela

    Siempre fuiste al límite y mucho más allá. Fuiste el ejemplo perfecto de lo que es comunidad. De dar sin esperar recibir. De poner por delante el bien de todos que el individual. Todos hemos aprendido mucho de ti. Incluso cómo elegir los alojamientos más extraños posibles en cada ciudad a la que viajábamos juntos.

    Menos mal que para Valencia diste tu brazo a torcer y me dejaste elegir algo mejor de lo que me tenías preparado, si no, igual no lo contamos. Gracias por enseñarme los trucos de los aeropuertos y hacerme vivir cosas que no pensaba yo que unos simples bastones de caminar te podían enseñar, ya fuera gracias a AENA o gracias a una after party en tierras cántabras.

    Nuestra última WordCamp juntos en Valencia, con aventura aeroportuaria incluida
    Nuestra última WordCamp juntos en Valencia, con aventura aeroportuaria incluida

    Me hizo mucha ilusión que vinieras a la meetup de mayo de 2023. Que te pillara la fecha entre ingreso e ingreso en el hospital. No te hice salir a hablar delante de todos porque ya te movías con dificultad, aunque sé que lo hubieras hecho de mil amores. Para decir tu presentación favorita «yo no soy nadie, yo no hago nada, solo vengo a estos eventos porque me aburro, y por si hay algo en lo que pueda ayudar».

    Has ayudado a tanta gente que todos pueden escuchar estas palabras con tu voz. Para el que no te conociera, imaginaos que este señor se ofrecía a llevarme hasta Santoña en Navidades para que no tuviera que ir en autobús o en tren. Me decía «A ver, no es para tanto, son seis horas de coche para allá, y luego seis horas para acá… a la vuelta puedo parar a ver a alguien o desviarme por Valladolid o a Madrid o lo que sea…». Y lo decía en serio. Aunque nunca le dejé que lo hiciera, obviamente.

    La última meetup a la que viniste: mayo de 2023, justo seis años después de conocerte
    La última meetup a la que viniste: mayo de 2023, justo seis años después de conocerte, y tus bastones saliendo de mi cabeza

    Y ahora ya no estás, y con quién voy a discutir sobre la palabra deputy y su traducción al español (que, por cierto, estamos a punto de cambiar). O sobre tu obsesión con que todos los ponentes usen Google Presentaciones (cómo me la colaste este año). O sobre cómo actuar ante ciertas situaciones y personas. Para mí esas veces que después de un par de días meditando me dabas la razón cuando ya no estabas en caliente eran enormes victorias, por raras y por de quién venían. Y cuando te tenía que dar yo la razón a ti… siempre fuiste un caballero, pero esa sonrisita de «sabe más el zorro por viejo que por zorro» no te la quitaba.

    Te lo dije, José Luis, no te mueras porque ahora cientos de personas te van a querer homenajear y al final los que vamos a terminar trabajando somos nosotros. Que ya sabes que yo quería crear un fondo para poder pagar a voluntarios como tú los viajes a las WordCamps para ayudar, como tú siempre hacías. Que aunque no lo reconocieras, abriste muchas puertas a gente joven, mayor, hombres, mujeres, niños, con dinero o sin recursos a nuestra comunidad. Porque eras bueno con todo el mundo pero sabías reconocer a quien más ayuda iba a necesitar.

    Y que me da mucha pena tener que escribir todo esto, joder. Es que mira que eres cabezón, como siempre. Maldito José Luis. Gracias por formar parte de nuestras vidas. Te vamos a echar mucho de menos. Mucho. Como siempre que no estabas. Como siempre.

  • Si quieres llegar lejos, camina acompañado

    La WordCamp Pontevedra 2020 por fin se realizó en 2022. Ya publiqué en el blog del evento mi visión desde dentro como presidente emérito (sí, somos muy de ponernos cargos rimbombantes en esta comunidad) pero no quería desaprovechar la oportunidad de desempolvar el blog para contaros algún detalle extra.

    En lo que queda de año aún hay una WordCamp por celebrar en Valencia, otra en Sevilla y otra en Griñón. Y para 2023 se avecinan un montón (mientras no nos piséis la fecha de septiembre, haced todas las que os apetezcan). Y tuve la oportunidad de charlar con gente de muchas comunidades cercanas y lejanas sobre cómo les gustaría hacerlo, sobre notas que se llevan para sus eventos e ideas que implementar.

    Mi consejo para todos los organizadores de WordCamps que leáis esto: no os volváis locos.

    🤖 Por qué las WordCamps no son replicables

    No tiene sentido compararse con WordCamp Pontevedra 2022. Ni siquiera si es tu primera vez tiene sentido compararte con WordCamp Pontevedra 2018 (que, en todo caso, sería con quien deberías compararte).

    Las WordCamp son eventos locales y, aunque siempre aparezca un porcentaje de personas de toda la península (en nuestro caso, literalmente, ya que hubo una gran representación de nuestra familia portuguesa), el peso del evento recae en los que tienes alrededor.

    Los ponentes que se estrenan jugando en casa o que te resuelven una baja de última hora, los voluntarios que pueden estar desde dos días antes y, sobre todo, los organizadores que llevan meses soñando y creando lo que luego vivimos todos en un abrir y cerrar de ojos.

    ¿Puedes organizar una WordCamp entre cuatro personas? Por supuesto, y entre dos. Pero entonces el listón de lo que puedes hacer tiene que ser acorde -o te quemarás infinito y probablemente será la última que hagas–.

    🧮 En busca de un número óptimo

    Nosotros este año eramos 14. Catorce.

    Por eso si alguien decía que tal vez era buena idea hacer un pequeño detalle como una pegatina que diferenciase a los novatos y a los veteranos que asisten a WordCamps no era un problema, porque ni la diseñadora ni el que se encargaba de imprimir iban hasta arriba con siete mil cosas más (que sí que iban, pero no tanto como si se tuvieran además que encargar de otras quince tareas urgentes).

    Por eso si había que hacer un cambio el día antes en el programa –aunque fuera un jaleo– tenías a gente que podía encargarse de ello, y uno contacta, el otro subía la información a la web, otra persona se encargaba de su presentación, y otra de comunicarlo en redes.

    Por eso el día del evento había en general caras de tranquilidad, porque una sola persona no tenía que encargarse de diecisiete cosas. Sino que cada uno tenía su parcelita en la que todo estaba (más o menos) controlado.

    Por eso empezamos en 2018 siendo 9 -que ya era un número grande para lo que suele ser normal-, después fuimos 10 y ahora 14, porque hemos ido descubriendo tareas que es mejor dividir o mejor duplicar el número de personas encargadas de ello. Y porque nos lo pasamos genial y no podemos ni dejar de hacerlo ni dejar de invitar a otras personas para que formen parte de ello.

    ¿Esto quiere decir que se puede crecer hasta el infinito? Probablemente no, creo que Wajari este año ha optimizado perfectamente el número y las tareas a realizar para un evento de nuestro tamaño. Igual se suma alguien nuevo u otra persona por cualquier cosa no puede seguir. Pero si este año de locos en el que ha habido en el equipo nacimientos, embarazos, enfermedades graves, separaciones, arrejuntamientos, y problemas de toda índole, lo hemos conseguido, ¿qué no se podrá hacer el año que viene?

    ¿Esto quiere decir que necesitas catorce personas para hacer tu WordCamp? No. Igual entre cuatro os queda un evento más pequeño genial. Igual necesitáis veinticinco si queréis llenar un pabellón. Igual simplemente podéis ser los que sois y debéis tomar decisiones sobre qué hacer y qué no hacer en base a las horas que le vais a poder dedicar.

    🎵 Una nota final

    Todos los organizadores somos voluntarios y ninguno tenía experiencia previa en hacer esto. Por eso nunca me voy a cansar de agradecerles todo el esfuerzo y haber entendido el espíritu de lo que a mí me enseñaron que es una WordCamp.

    Este año vendimos las 275 entradas y de ellas 104 personas marcaron que esta era su primera WordCamp. Hemos mejorado ese 50% habitual de gente que repite y creo que es porque hubo muchos asistentes a los eventos de 2018 y 2019 que decidieron repetir. Ojalá en 2023 se mantenga y aunque siga habiendo nuevos (¡por supuesto!) también haya muchas caras conocidas (no para mí, lo siento, soy malísimo recordando caras y nombres).

    Y, por supuesto, si sois gallegos, apuntaos por favor a las meetups locales: Pontevedra, Lugo, Vigo, A Coruña y Ferrolterra (y tal vez pronto de nuevo Santiago y Ourense). Son la base donde se forjan todas estas aventuras. Y nos encantará tenerte en la próxima.

  • Análisis sobre monetizar (o no) EP

    Llevo todo el año saliendo a caminar al menos media hora cada día solo con mis pensamientos. Muchas veces mi mente se traslada a futuros en los que la newsletter de Enlace Permanente me permite ganar dinero. Otras muchas veces decide que lo mejor es quedarme como hasta ahora. Y como estoy cansado de darme la razón y llevarme la contraria continuamente, voy a soltar aquí mi análisis por si alguien quiere aportar su punto de vista a mi discusión interna.

    ¿Qué es Enlace Permanente?

    Es una newsletter en la que hago curación de contenidos sobre WordPress. La primera edición se publicó en 2016 y ya llevo 211 artículos «semanales». La periodicidad suele ser semanal aunque en los últimos tiempos ha habido algunos descansos por multitud de motivos personales y profesionales. Pero siempre ha vuelto.

    ¿Es una newsletter o es un blog? Buena pregunta. El contenido (el resumen de los mejores artículos, noticias y tutoriales) junto con una pequeña explicación se publica en abierto en la web. Además, envío un email para avisar de que la nueva edición se ha publicado y extiendo uno de los temas que me parecen más interesantes con mi punto de vista en el correo, añadiendo contenido de valor al mismo y que no sea un simple aviso (para eso ya está Twitter o el feed).

    ¿Cuánta gente sigue EP?

    La lista de correo tiene unos 920 suscriptores. La cuenta de Twitter unos 1280 followers. Esto suena muy bien teniendo en cuenta que mi esfuerzo por captar gente siempre ha sido cero y hay margen de mejora, pero realmente la web tiene unas 200-250 visitas por cada edición y la media de tiempo en la página es cercana a los 3 minutos (el que llega, en principio, lee el contenido, nadie viene engañado).

    No hago seguimiento de los emails que se abren ni los enlaces en los que se hace clic (más sobre esto luego) pero en algunas ediciones de julio donde sí lo medí estaba alrededor del 42-47% de aperturas y el 15-20% de clics. Supongo que lo esperado.

    ¿Monetizar o no monetizar?

    Sinceramente, EP siempre lo he hecho porque me parece divertido, por compartir una «tarea» que iba a hacer de todos modos (por mi trabajo tengo que estar a la última de todo lo que pasa en el mundo WordPress) y nunca he querido que se convirtiera en una obligación. Porque el día que tenga que levantarme a hacerlo porque se lo debo a alguien dejará de ser divertido y probablemente sea el inicio del fin.

    La cuestión es que siempre he tenido muchas ideas para ir mejorando EP: un archivo ordenado por temática de enlaces -muchos tienen validez más allá de la semana en la que se publican y no es fácil acceder a ellos-, un correo extra con una visión más humorística del sector, un correo extra con los enlaces que se quedan fuera porque no encajan 100% en la temática, vídeos cortos sobre las novedades en WordPress para estar al día de lo último en el editor, crear reportajes en profundidad sobre temas de interés, hacer una videollamada mensual para discutir sobre la actualidad o hablar con gente que pudiera aportar aún más, el famoso e inexistente podcast de EP…

    Pero se me va de horas. Ya me cuesta a veces escribir el resumen semanal como para meterme en todas estas historias.

    La solución parece lógica. Si actualmente mi trabajo consiste en vender mis horas por dinero, si recibo dinero para EP puedo dedicarle esas horas en lugar de estar haciendo trabajo de clientes. ¿Correcto? Correcto.

    Lo de crear una comunidad o pedir cafés…

    Siempre he pensado que la mejor manera de tener un Internet sano sería que las personas que pudieran o quisieran pagar a un creador de contenido por lo que hace, lo hagan directamente. Es un formato que está funcionando ahora a nivel de streamers con Twitch, de cierta gente que se monta un Patreon o un Ko-fi y piden pequeñas aportaciones (3-5 euros al mes) para que una vez consiguen una buena base, poder seguir generando ese contenido.

    El problema es que EP es un nicho dentro de un nicho dentro de un nicho. Es decir, dentro del desarrollo web o el mundo de «la gente que hace páginas web», está la gente que utiliza WordPress, y dentro de esa gente, la que le interesa estar a la última de todo, las noticias, novedades, etc. Y dentro de este grupo ya de por sí muy pequeño, los que estarían dispuestos a pagar por ese contenido. Ouch.

    Vamos, que si consiguiera que el 2% de mi lista de correo se convirtiera en «apoyador», serían unas 18-20 personas, los sospechosos habituales que te podría prácticamente enumerar ahora mismo y que aportarían casi más por conocernos personalmente que por otra cosa. Y por 60 euros, menos impuestos, no me sale a cuenta ni el tiempo que tendría que dedicar a la contabilidad de ese dinero.

    Muchos lectores sabéis lo difícil que es crear una comunidad online técnica, muchos lo habéis intentado, os habéis quedado a mitad de camino o habéis encontrado un techo rápido. O habéis tenido que abrir el abanico y salir del tema WordPressero para tocar otros palos (marketing, diseño, academias…) y alcanzar el éxito o, al menos, un crecimiento que lo hiciera sostenible.

    Incluso estaría la opción de llevarme el contenido actual o parte de él a una newsletter premium, pero considero que cuanto más conocimiento abierto y gratis haya, mejor para todos. Y no quiero ningún muro en ningún lado.

    En resumen: os adoro WordPressers, pero ahora mismo no me parece viable.

    Lo de los patrocinios…

    «Bueno Juan, no eres el primer tipo con una newsletter y muchas están ganando dinero gracias a los patrocinios… ¿por qué no haces tú lo mismo?» Pues sí, ¿no? Le pido dinero a la empresa X y pongo un párrafo en el email, otro en el artículo del blog y ya estaría.

    O no.

    Los patrocinios me parecen peligrosos y me gustaría tratarlos con mucho cuidado. Si a mí me patrocina la empresa X y yo la recomiendo, obviamente lo primero sería que yo fuera cliente de esa empresa X y la recomendara sin necesidad de que me pagasen. O si no soy cliente, al menos que la conociera perfectamente como para no pillarme los dedos.

    Y aún así, no me gusta la sensación que da. «¿Recomienda Juan este producto porque le parece de verdad bien o lo hace porque le reporta pingües beneficios?». Sé que es inevitable que la gente piense esto.

    Además, si por cualquier motivo la empresa X la pifia y es lo suficiente notorio como para aparecer en el resumen de las noticias tendría que hacerlo. E igual no les hace gracia. O si lanzan un producto nuevo sus competidores y me parece digno de mención, igual tampoco les parece bien.

    Y me diréis, «no pasa nada, son tus condiciones, el que las quiera ya las sabe».

    Ya, pero hay más.

    No mido prácticamente nada de la newsletter. No me gusta saber si Fulanito ha abierto el correo siete veces, o Menganita ha pinchado dos veces, una a las 07:50, que mira tú si madruga Menganita. Con lo cual al patrocinador no le voy a ofrecer un bonito análisis de opens & CTR o cómo se llame. Como pitch de venta me está quedando estupendo.

    Y si aún con todas estas condiciones la empresa X quiere patrocinar EP, porque aunque sabe que no va a vender docenas de productos ni va a conseguir más que un par de clics por edición (y uno será mío), le gustaría apoyar un proyecto veterano en el ecosistema de WordPress España, al que creo que bastante gente tiene cierto cariño y así apoyar también a un pobre chaval cántabro-gallego que le pone mucho amor a lo que hace y tiene ideas muy locas para seguir mejorando (un poco mejor el discurso ahora pero justito, lo sé, no me juzguéis), llegamos al tema de los dineros.

    ¿Cuándo sale a cuenta?

    Os comentaba arriba que por 60 euros de mis fans no nos iba a salir a cuenta esto. Podría poner un patrocinio razonable de 70-90 euros por edición y estaríamos un poco en las mismas. No quiero tener que estar buscando patrocinadores cada semana (y sí, sé que un precio asequible me abriría puertas de muchos de esos sospechosos habituales que quieren apoyarme). Hablando con ellos para ver qué ponemos. Generando facturas. Revisando ingresos. Enviando informes sin datos. Que no.

    Obviamente tampoco soy David Bonilla que cobra 400 euros por edición porque tiene unos números brutales. Ni Álex Barredo con su mixx.io. O alguna otra newsletter-star. Por cierto, que si queréis datos sobre las newsletters en español, este informe de Chus Naharro publicado hace unos pocos meses es imprescindible.

    ¿Entonces?

    Se tendrían que juntar dos condiciones fundamentales: que el patrocinio fuera de larga duración (al menos de seis meses en seis meses) y que la cantidad sirviera para cubrir las horas que le quiero echar no solo para mejorar lo que ya hago sino para hacer nuevas cosas.

    Y es que si pudiera dedicarle más horas, podría hacer algunas de las nuevas cosas que comentaba arriba, pero no puedo empezar un mes y de repente quedarme sin patrocinador y estar «vendido». Pero claro, ¿qué empresa con los números que hemos comentado, con las condiciones extrañas que propongo y que sea de plena confianza estaría dispuesta a pagar, por ejemplo, 250 euros por «edición» (+ los extras)? ¿1000 por mes? 6000 por adelantado por seis meses? Hmpf. Y a sumar el IVA, claro ;)

    La conclusión

    Todo esto y más son muchos de los pensamientos que he tenido durante mis paseos. Sé que podría tener patrocinios más razonables, que me los tendría que currar para buscarlos y que podría hacer que el tiempo que dedico a la newsletter fuera rentable. Pero es que eso ya lo estoy haciendo por amor al arte. Y me da muchísimos menos problemas que tener un «contrato» con nadie más que con mi querida audiencia.

    ¿Habrá alguna empresa dispuesta a apoyar Enlace Permanente con todas estas condiciones? Quién lo sabe… ya sabéis que tenéis mi correo electrónico para contarme vuestras opiniones. Y los comentarios de este post, claro. Ya sabéis que me gusta ser transparente con lo que hago y por eso creo que podemos hablar abiertamente de todo esto.

    Seguiremos informando (o no).

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  • WCEU2020 Online: otro evento diferente

    Ahora mismo debería estar durmiendo tras haber aterrizado hace pocas horas de la After Party de la WordCamp Europe 2020 en Porto (Portugal). Habría sido una semana increíble desde el martes que hubiera llegado, como parte del inmenso equipo de organización, y estaría totalmente agotado y feliz.

    Pero, como todo el mundo sabe, la situación cambió drásticamente.

    Tras meses de curro se tuvo que cancelar la WordCamp Europe física y se decidió darle la oportunidad a una versión online del evento, que se ha celebrado de jueves a sábado. Y como no hay resaca ni cansancio, puedo escribir estas líneas haciendo mi pequeño resumen de lo acontecido.

    La WordCamp Europe es, de por sí, un evento distinto

    Sabéis que solo he ido a una WCEU en mi vida, el año pasado en Berlín. Y si normalmente las WordCamps en España te marcan de alguna manera (la gente, la ciudad, la comida, los contactos, las charlas, las risas…), el evento de junio del año pasado me fascinó totalmente. 3000 personas de todo el mundo bajo el mismo techo aprendiendo, compartiendo y pasándolo bien.

    Salí tan emocionado que me apunté directamente para la del 2020, reservé un hotel y me apunté para ver si me seleccionaban como organizador (como así ocurrió).

    Aún así, una WCEU tiene bastantes diferencias con los eventos a los que estamos acostumbrados en España. Gente de muy diferentes culturas, gente que va a hacer (grandes) negocios, gente que va a ver a otros miembros de la comunidad con los que trabaja mano a mano todo el año online y tienen la oportunidad de pasar unos días juntos, docenas de stands de patrocinadores…

    El ambiente familiar es mucho más complejo de conseguir y cada uno tiene que «currarse» la experiencia de WordCamp que quiere vivir: forzarse a hablar inglés con desconocidos al ponerse un café, preguntar por los stands y conversar con los creadores de plugins que usamos día a día, parar a un ponente y robarle veinte segundos porque hay otras veinte personas que quieren hacer lo mismo…

    ¿Es posible llevar esta experiencia al mundo online?

    Contribuir el primer día, aquí es indispensable

    El Contributor Day de la WCEU es el primer día del evento. En este caso se celebró online el jueves, de 15 a 20 horas. Antes de eso, cada equipo había compartido un pequeño vídeo explicando lo que iban a hacer durante el día para así poder decidir dónde queríamos ayudar.

    Dudaba entre el equipo de Temas, el de Training (espectacular la cantidad de lecciones que tienen ya publicadas) y el de Privacidad.

    Al final, a raíz de haber hablado con Garrett en relación a mi último post, decidí pasarme por #core-privacy. Y, como siempre, el día del contribuidor permitió dos cosas fundamentales en esta comunidad:

    • Avanzar en el desarrollo de WordPress y la comunidad en general, ya que los equipos trabajan durante unas intensas horas en temas de interés, dan la bienvenida a nuevos colaboradores en los equipos y se toman decisiones.
    • Conocer más personalmente a gente con la que de normal no te pararías a hablar tanto ya que uno siempre piensa que el resto de la humanidad estará liada, suficiente tendrá con sus cosas, como para ponerse a hablar contigo.

    Destacaría además de los consejos sobre cómo colaborar con el equipo, la charla que hubo entre Carike, Garrett y Jono Alderson (Yoast) sobre «consentimiento informado» en el mundo del marketing, en la que estuvimos divagando sobre qué significa y los retos que supone. La conclusión: asustar mejor que enseñar, porque el miedo crea el verdadero movimiento…

    Seguramente vuelva a participar con este equipo en el futuro ya que aunque no sea un experto legal (ni un experto desarrollador) son temas que me interesan un montón y está muy bien recibir cuantos más puntos de vista mejor.

    Las charlas y el movimiento de la WCEU

    Como en todas las WordCamps lo primero que hay que hacer es dar la enhorabuena a todo el equipo organizador, que se ha dejado la vida y su tiempo en hacer que el evento funcionara de principio a fin sin fallo ninguno. Es-pec-ta-cu-lar.

    Igual que en la WCES, hubo dos tracks de charlas a la vez, ambos con transcripción simultánea y algo de movimiento en el chat de YouTube a modo de reunión de gente en la puerta de la sala a la hora de entrar, y a la hora de hacer preguntas tras las ponencias.

    Muchas charlas interesantes, algunas de las que no esperas mucho que sorprenden (bien por el tema, bien por el ponente), algunas de las que esperas más que saben a poco (bien por el tiempo disponible, bien por cómo está enfocada) y, en general, se habló un poco de todo y se tocaron temas interesantes desde la propia comunidad a los headless CMS, pasando por las nuevas generaciones o por la siempre interesante conversación entre Matt Mullenweg y Matías Ventura sobre lo que está por venir en el mundo WordPress.

    Además, había varias salas de Zoom para los patrocinadores –por las que al final no pasé– y un par de salas de networking para seguir preguntando a los ponentes después de su hora –por las que sí pasé un par de veces–.

    Sinceramente… ¡se me hizo corto!

    Lo que sí y lo que no

    Como decía antes, la experiencia de una WordCamp Europe (y de cualquier en general), depende mucho de cómo te lo «curres» personalmente.

    Estoy seguro que habrá gente que simplemente se conectó un rato a ver alguna charla en particular y le resultaría igual que un webinar. Sé que hay otros que estuvieron hasta altas horas de la madrugada en diferentes salas de Zoom conociendo y hablando con gente de multitud de países sobre todo tipo de temas (o eso cuentan Nilo y Yesares, que son los expertos).

    Tampoco es lo mismo vivirlo desde dentro organizando (o presentando, como yo en la WCES) que totalmente desde fuera. Así que mi opinión es muy personal de lo que yo viví y lo que yo me curré, eso que quede claro.

    Me gustó que todo fuera puntual y a su hora, me gustó las facilidades que se nos dio para hablar con ponentes en las salas de Zoom después de las charlas y me gustó ver a miembros muy conocidos de la comunidad a nivel mundial participando en el chat de YouTube.

    Me gustaron menos esos huecos de quince minutos entre charlas que hacían que perdieras un poco el hilo de lo que estabas haciendo. Entiendo que había muchas historias paralelas con los patrocinadores, el networking, etc., pero creo que un evento de estos tiene que ser como la televisión. Engancharte de inicio a fin, sin tiempo ni para ir al baño (y si vas, que sea rápido porque te estás perdiendo algo).

    Entiendo que el equipo técnico necesita cubrirse las espaldas en caso de algún problema, pero ahí es donde se nota más la diferencia entre un evento «profesional» y un evento de comunidad. Igual es por pura inconsciencia, pero en la WC España no había ni un segundo para respirar y eso hacía que el chat fuera más vivo, que Twitter no parase ni un segundo y que fuera más difícil desconectar de la WordCamp.

    Y la verdad es lo que único que «cambiaría» y, estoy seguro, habrá mucha gente que opine lo contrario a mí. Es lo bonito de esto. Y como parte de equipos organizadores he aprendido que es 100% imposible contentar a todo el mundo.

    ¡Nos vemos en Porto en 2021!

    Así que lo único que me queda es volver a dar mi ENHORABUENA a la gente que ha estado meses organizando este evento, a los voluntarios, a los ponentes y a los patrocinadores, y confiar que sea el último evento online que nos veamos obligados a realizar en esta situación.

    Ojalá en junio del año que viene todo vuelva a ser «normal» y podamos disfrutar de otra increíble WordCamp Europe en Porto. Y que el domingo de después esté durmiendo, y no escribiendo, que es mejor… ¡o no!

    ¡Comprad vuestra entrada!

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  • WordCamp España Online 2020: el resumen de un evento típico y atípico

    «La cámara debería ir… hacia Jaime…»

    Jueves 7 de mayo a las 18:00. Ya había terminado mi primera jornada como presentador de la WCES y estaba contemplando la pantalla igual que podía haber estado cambiándome de camiseta o rascándome la nariz. Después de la cortinilla (muy currados todos los diseños, igual que la web, el Wapuu, las camisetas y demás) aparecería Jaime y yo me iría a hacerme un bocadillo o a ver alguna charla más.

    Y ahí aparezco de nuevo. Los primeros diez segundos de silencio, que a mí se me hicieron eternos, sirvieron para entender qué estaba pasando, asustarme, pensar en tapar la webcam y salir corriendo, buscar en el Streamyard a alguien diciéndome qué estaba pasando o idear una buena salida.

    Demasiadas cosas para mi cerebro.

    Así que, como era de esperar, dije lo primero que se me pasó por la cabeza. Y, aparentemente, eso fue soltar con una voz muy inquietante «la cámara… debería ir… hacia Jaime… en este momento…» confiando en que con mi gesto de manos el realizador decidiera pinchar la otra pantalla y quedara fantástico. Bueno, más o menos, 7/10. Nilo, tenemos que mejorar.

    Descojone en el chat de YouTube, descojone en el chat de la organización, descojone de la gente cuando lo fue viendo. Objetivo conseguido, que yo voy a las WordCamps a que la gente se lo pase bien y por eso me subo al escenario. Vaya, parece que el hecho de que sea online no iba a ser problema para que fuera una WordCamp al uso.

    «Buff, ¿otro evento online? No lo veo…»

    Para mí hasta hace unos días los eventos online eran webinars. Como mucho vídeollamadas de Zoom con varios participantes. Y, sinceramente, no entendía cómo se pretendía llevar el ambientazo de una WordCamp a este «mundo». ¿Sesenta webinars seguidos? Nah…

    Cuando el gran Pablo Moratinos decidió tomar las riendas de este proyecto (no hay enhorabuenas suficiente para darte Pablo, chapeau) y pidieron voluntarios, extrañamente para mí, no levanté la mano.

    Cuando lanzaron la llamada a ponentes, y tras poner en la balanza el participar en un evento único (¡e histórico!) o el estrés de preparar una charla y darla delante de una webcam, sin el calor del público, tampoco levanté la mano.

    Pero cuando el propio Pablo me invitó a participar la última semana como parte del equipo de presentadores… ahí ya no iba a decir que no. Así que sin pensarlo ni un segundo, me embarqué en poner mi pequeñísimo granito de arena.

    «No me gusta mucho tu conexión, Juan, ¿has reiniciado?»

    Después de varias reuniones y charlas en el Slack te das cuenta un poco de dónde nos habíamos metido las personas que iban a presentar. Sí, era una tontería, seguir instrucciones de lo que había que decir y recordar a los asistentes, presentar a los ponentes, seleccionar preguntas, hacerlas, evitar que la cosa quedase muy sosa y, sobre todo, cumplir los tiempos para que todo el evento fuera en hora y rodado.

    Pero también había que dejar el listón alto porque éramos la cara visible del trabajo que durante un mes había hecho un grupo de currantes de campeonato. El equipo organizador al completo: los que habían vendido los patrocinios en minutos y habían ideado cómo emular la experiencia de las mesas de patrocinadores, los que habían redactado los contenidos, los que llevaban las redes y el marketing, los que habían seleccionado a los ponentes y montado el programa, los que habían diseñado todo lo que hay alrededor de la WCES, los encargados de la web, los que gestionaron el día del contribuidor, los mentores para los ponentes…

    Y, por supuesto, el equipo de streaming. Julio, Francesc y Nilo. Sois muy grandes. Si normalmente una llamada a 3 ya suele generar problemas de cámaras y audio, montar semejante producción, con más de 60 personas entrando y saliendo cada uno con sus equipos, sus conexiones, la gente que hacía las transcripciones, el doblaje en la charla de Matt… ¡Brutal!

    Yo que no me considero ni un experto ni un novato en esto, no quería darles mucha guerra. Aún así, nada más entrar el primer día, me caí del backstage por apoyarme en el ratón y que este entendiera que era un gesto para ir a la página anterior (moraleja: quitad los gestos de los ratones); el segundo día le juré a Julio que todo iba bien y me había olvidado de cerrar el Dropbox, las actualizaciones de Adobe y no sé qué más; y para rematarlo en las preguntas que le estaba haciendo a Fernan, mi micrófono decidió que hasta aquí habíamos llegado y que continuara sin él.

    «Lo bueno de ver Eurovisión es seguir los comentarios de la gente en Twitter…»

    Y quien dice Eurovisión dice First Dates, Master Chef o cualquier programa que echen en la tele. Y no os voy a mentir, creo que es una de las cosas más logradas de la WordCamp: cómo la comunidad ha respondido como mejor sabe, haciendo comunidad.

    Un webinar lo ves cuando tienes un rato, aprendes algo, y te olvidas. Las tardes del miércoles al viernes de la semana pasada, no solo había charlas para aprender. A la vez tenía un ojo en Twitter con lo que comentaba la gente en el hashtag, otro en el canal de Telegram de «Gallegos en la WCES», otro en conversaciones con amigos en Slack, en iMessage, el grupo de WhatsApp de la organización, el chat de los canales de YouTube, los canales de Zoom para hacer networking…

    Era imposible no dejarse llevar, olvidarse del trabajo y sentirte en un corrillo, en otro, hablando con docenas de personas, muchas ya amigas, otras nuevas conocidas.

    Tiene mucho mérito y creo que es donde la comunidad española de WordPress va a dejar su marca siempre. Nos lo pasamos bien, nos gusta el cachondeo y remamos todos a una.

    Incluso para alguien como yo, que muchas veces me saturo de la interacción social y tengo que recuperar mi espacio, teniéndolo tan sencillo como hacer un clic y levantarme de la silla, apenas tuve que hacer ninguna bomba de humo de lo bien que me lo pasé.

    Y las charlas… ¡vaya charlas!

    No voy a entrar en detalle de las charlas que vi (que fueron muchas) tanto en los tracks que presenté como luego durante el fin de semana. Pero hubo mucho, mucho nivel.

    Empezando desde el primer minuto con un Wajari intentando meter un taller de 4 horas en 45 minutos y con efectos especiales, siguiendo con el bigote de Fernando Puente, la originalidad de Fernando Portomeñe o Isa Gómez, las risas con Adrián Cobo…

    Cracks que ya nos tienen acostumbrados a conferencias muy interesantes como Mauricio, Darío, Nando, Vanesa, Fer, Tomás, Rocío, Caribay, Iván, Jesús, Moncho, Conti, Lúa, Roberto, Ana…

    Personas que no había visto apenas y me fascinaron como Vi(n)cent, Iñaki, Miguel Useche, Itziar, Chus, Esther, Alba, Anxo, Valentina, Pablo Honey…

    Y mención especial a mis «presentados», con los que me lo pasé genial grabando para las charlas cortas sus presentaciones (¡hola Álvaro, Isa, Daniel, Marina, Luis Miguel e Isabel!) y charlando y profundizando con los de las charlas largas: José Peleato, Néstor, Fernan, Laura y Nahuai.

    Si no estás aquí mencionado, dos opciones: que me haya olvidado o que aún no haya visto tu charla, que no he tenido tiempo de verlas todas. Pero ya os digo, ¡enhorabuena a Weiko y a su equipo por aguantar a José Luis, digo, por montar este espectacular programa!

    Recordad que podéis ver todas las charlas ya subidas en WordPress.tv gracias al fantástico equipo de la comunidad española.

    «¿Qué harías a WordPress con una varita mágica?»

    Que Matt Mullenweg y Matías Ventura se pasaran a compartir también conocimiento y buen rollo con todos en la WCES se agradece un montón. Nos acerca a todos un poco a esa idea de que todos formamos parte de lo mismo, nadie es un ser intocable y esto va de currar, de democratizar la publicación y de código abierto.

    Yo envié dos preguntas y tuve la suerte que seleccionaran una de ellas: les ofrecí una varita mágica para cambiar lo que quisieran de WordPress. Matt eligió GraphQL nativo y Matías eligió un mundo mejor para el repositorio de temas y los patrones de Gutenberg. ¡Ay Matías, tienes que salir un poco de tanto curro! ¡Con una varita mágica deberías haber pedido poder clonarte como poco!

    La pregunta que se quedó en el tintero fue cuál fue el mayor aprendizaje que Matt había sacado cuando hizo el Camino de Santiago. Veremos si algún día nos lo viene a contar a la WordCamp Pontevedra, ¿no?

    «Una WordCamp no termina…»

    Esta WordCamp no terminó el día de las charlas. El sábado por la tarde hubo un fantástico Día del Contribuidor al que yo no asistí pero por lo que me ha contado todo el mundo que estuvo (y fue un montón) fue espectacular.

    Mucho trabajo hecho, muchas nuevas manos para ayudar a la comunidad y a WordPress, muchas ganas de hacer y de aprender… y el mismo buen ambiente que los días anteriores.

    También sabéis que una WordCamp no termina hasta que se escribe sobre ella. Pero esta WCES ha sido algo superior. Y creo que se va a hablar de ella durante mucho tiempo. Ahora tomará el testigo la WordCamp Europe Online, a primeros de junio. No tenía mucha esperanza a este tipo de eventos, pero oye, me estáis convenciendo.

    Siento que este es un resumen a medias porque es imposible contar todo lo que pasó la semana pasada y las anteriores. Me faltan alabanzas a las charlas de Nahuai y Fernan, me faltan bromas hacia Jaime o Yesares, me faltan anécdotas con Materrón, Carla, Nora o Fernando, los otros presentadores, me faltan mil detalles que me gustaría contaros. Pero tampoco hay que abusar… si os lo habéis perdido… ya sabéis que para la próxima, no podéis fallar. La comunidad de WCES nunca falla.

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  • ¿Por qué WordPress avisa por defecto a Google de que estoy escribiendo esto?

    – ¡Ah! ¿No sabéis que el editor de WordPress por defecto tiene una llamada hardcodeada en el código a la fuente Noto de Google Fonts y que hay que tocar el core para evitarlo?

    Roberto Weiko a Nahuai y a mí la semana pasada, haciendo que se nos atragantara la cerveza.

    Sé que a muchos de vosotros esto os va a dar igual porque no habéis entendido la mitad de las palabras ahí escritas. Sé que a muchos otros, aunque lo comprendéis, os da lo mismo porque «si total, las Google Fonts están por todos lados, qué más da uno más». Y sé que alguno se pegará el mismo susto que me pegué yo al enterarme.

    Lo primero que hice fue comprobarlo por mí mismo (no es que no crea a Roberto, pero… whaaaat?). Descargué el paquete de WordPress y ahí estaba en el archivo wp-includes/script-loader.php en la línea 738 y siguientes.

    Hice una instalación limpia y nada más entrar a crear una nueva entrada o una nueva página, ahí estaba la llamada a los servidores de Google para decirles «¡ey, aquí tenéis una web más!».

    Me sorprendió porque hace unos años se decidió utilizar las fuentes del sistema en el escritorio de WordPress (en la versión 4.6) y fue un cambio bastante celebrado, ya que hacía la carga más rápida (se evitan llamadas a recursos externos) y se adaptaba más a la experiencia de cada usuario en su ordenador con su sistema operativo.

    Hace un par de años, a cuenta del RGPD se habló mucho sobre qué o qué no trackeaba Google con su servicio tipográfico. Está claro que ha «democratizado» y expandido el uso de tipografías por toda la web, pero pensar que lo hace a cambio de nada, y sabiendo que el «don’t be evil» quedó muy atrás ya, es ser un poco ingenuo. Nunca quedó claro, pese a sus intentos de contar… algo.

    También me sorprendió porque habiendo seguido un poco por encima el desarrollo del tema Twenty Twenty por parte de Anders Norén y equipo, en septiembre del año pasado decidieron a recomendación de Garrett Hyder de #core-privacy no utilizar tipografías de Google Fonts y usar solo las del sistema.

    Y así llegué al ticket del Trac de WordPress #46169: Use system fonts for the block editor.

    Os recomiendo echarle una leída porque está todo extensamente argumentado y parece que más allá del «pero con Noto es más bonito», no hay muchos argumentos a favor de lo que está pasando.

    Esta semana hablé con Garrett para saber qué había pasado con esto, antes de empezar con las conspiraciones… y me comentó que simplemente se quedó ahí, sin interés por parte de nadie. Hace falta que el equipo de diseño de Gutenberg dé su opinión y… ya. Lo que realmente hace falta es que los que nos preocupa este tipo de problemas de privacidad levantemos un poco la voz sobre este asunto y se vuelva a reactivar para que se solucione lo antes posible.

    Así que ya sea por RGPD, ya sea por velocidad de carga del admin, ya sea por aspectos estéticos, ya sea por alimentar con menos datos al monstruo de Google, o por cualquier motivación que tengas, comparte tu opinión y haz que se nos escuche. Veremos si es verdad que WordPress lo hacemos entre todas las personas. Confío que sí.

    Actualización 13/04 13:00 · Código para eliminar la carga de Noto

    Fernando Puente (¡muchas gracias!) nos deja un código para evitar que se haga esta carga en el administrador de nuestra web:

    if(is_admin())
        add_filter( 'gettext_with_context', 'remove_google_font_noto',
    PHP_INT_MIN, 4 );
    function remove_google_font_noto( $translated, $original, $context, $domain ) {
        if ( $original === 'Noto Serif:400,400i,700,700i')
            return 'off';
        return $translated;
    }

    Mientras no cambien esa línea, esto va a funcionar, pero de todos modos, vamos a intentar que salga del core, ¿no?

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  • ¿Puedo mejorar el mundo usando WordPress? ¿Cómo?

    El pasado lunes 16 de diciembre estuve de nuevo en Las Palmas de Gran Canaria (sí, como en la última entrada de este blog – lamentable dedicación por mi parte a crear contenidos en 2019, hablaré de ello antes de fin de año en el resumen de los últimos doce meses). El equipo organizador de la meetup local me invitó hace meses a pasar por allí y, después de perseguirme bastante porque no les acababa de confirmar, venir media isla hasta Pontevedra a la PonteWordCamp para demostrarme que se podía hacer el viaje y dejarme hablar de lo que quisiera, allí fui.

    Antes que nada dar las gracias a Esther, Paloma, Alicia y Moncho (y ampliado a todos los patrocinadores del evento: SPEGC, Nemesys 2.0, SiteGround, Tinkers), porque todo han sido facilidades y es una maravilla poder cruzar el país de punta a punta para compartir algo de conocimientos sobre WordPress o sobre la web en general, pero sobre todo, poder conocer y profundizar un poco más en las comunidades locales. Quién me iba a decir que iba a poder desempolvar algo de mi checo (výborně!), que iba a encontrar a gente de Galicia, que iba a tener conversaciones enriquecedoras sobre mi propia charla o que me iba a despedir de tanta gente con un «nos vemos en marzo en la WordCamp». ¡Porque espero veros allí! (Y esta vez me tendréis que llevar de turismo, no solo valdrá con enseñarme fotos).

    La última vez estuve de camisa y pajarita y esta vez no me había ni cortado el pelo (Foto de @tinkers_es)

    Un título entre filosófico y activista, y una botella

    Después de aguantar las bromas de alguno en el Telegram de los gallegos sobre el título, mi primera pregunta fue sobre cuánta gente pensaba realmente salir de la charla dispuesta a cambiar el mundo. No se levantaron muchas manos, lo que suavizó las expectativas y la presión autoimpuesta… ¡Imagínate si hubieran querido todos empezar una revolución! No estaría mal, pero tampoco era el objetivo final.

    Arrancamos la charla comentando un pequeño gesto que me pareció sobresaliente. De todo lo que me llevé de la WordCamp de Las Palmas de Gran Canaria en febrero de este año, lo más importante no fueron las charlas, ni los amigos, ni el museo, ni la comida, ni el estar en camiseta en pleno invierno, ni la batalla de plugins y temas. Lo más importante que me llevé fue una botella de cristal para el agua.

    Esa botella que apareció en nuestro pack de bienvenida (junto con los dispensadores para rellenarla por todos lados), para hacer un evento más sostenible, que no generase tantísimo plástico. Una idea que vino desde el equipo de organización y, dentro de él de una persona en particular que en un momento dado dijo «Vamos a dar una botella de cristal a los asistentes». En este caso, Esther.

    ¿Estaba pensando Esther en cambiar el mundo cuando hizo esto? Probablemente no. Probablemente solo quería mejorar su entorno, hacer un evento más ecológico y poner su granito de arena. Sé que no quería cambiar el mundo porque el único documento gráfico del momento es este tweet de Fernando Tellado en el que parece que están en una discoteca animando el cotarro. Hubieran hecho un poco más de marketing si hubiera sido EL momento.

    Yo como organizador de la WordCamp de Pontevedra me dije, «qué buena idea, esto tenemos que replicarlo nosotros». Spoiler: no lo hicimos. ¿Por qué? En la balanza de pros y contras a la hora de tomar decisiones, por un lado teníamos que era una gran idea, que era sostenible, y en el otro que ya teníamos un patrocinador del año anterior que nos daba las botellas de plástico de agua gratis, que teníamos que comprar botellas de cristal que no estaban en el presupuesto y que además todo esto requería un esfuerzo que, si no hacíamos nada, no existía.

    Me gustaría pensar que en 2020, a esa balanza añadimos que estamos mucho más concienciados con el tema del plástico y que vamos a pasar a la acción para vivir y montar un evento como realmente pensamos. Y de esta manera, con la concienciación y la acción, la balanza se gire y ganen los pros.

    ¿Qué pasaría si todos pidiéramos que en los eventos a los que acudimos, que en todas las WordCamp, hubiera botellas de cristal y dispensadores de agua? El capitalismo no es tonto, si hay demanda, crecerá la oferta, si hay oferta, hay competencia, y puede que los precios se vuelvan más asequibles y requiera menos esfuerzo encontrar un proveedor o que los actuales ofrezcan ese formato de producto. Incluso si ninguna empresa quisiera, puede que si mucha gente lo pidiera y fuera un clamor, los gobiernos o la Unión Europea decidiera regular sobre ello, como ya se ha hecho con las bolsas de plástico o las pajitas. Y, de repente, un pequeño gesto de Esther, muchos pequeños gestos de muchas personas individuales por todo el planeta, han cambiado el mundo para mejor.

    Y es que la idea de «cambiar el mundo» en este caso, en esta charla, en este artículo, lo definiría como «Salir de aquí siendo conscientes de que pequeñas acciones que influyan en vuestro entorno más cercano pueden provocar mejoras y cambios (esperados o no) a gran escala».

    Un disclaimer sobre todo esto que me gusta también remarcar en todas las charlas: vamos a ser incongruentes. Yo fui a hablar de lo malito que está el planeta y tuve que coger cuatro aviones (ay mi huella de carbono). Critico a Google y a Facebook sin parar, pero usé Maps para llegar a la charla y avisé que allí estaba por WhatsApp. ¿Está bien? Podría estar mejor. Pero al menos es importante ser consciente de estas incongruencias y trabajar poco a poco en ellas. No vamos a hacerlo todo perfecto, pero no vale usar esto como excusa para no hacer nada. Es más valioso cien personas dando pequeños pasos que una sola dando un paso grande y noventa y nueve quedándose quietos.

    Os necesitamos a todos, y mi camiseta os señala (Foto de @monchomad)

    ¿Pero qué podemos hacer nosotros?

    Buscando información para hacer la charla me encontré un montón de maneras de mejorar el mundo a pequeña o gran escala con nuestras webs. Pero también me encontré maneras de hacer todo lo contrario. Plugins para generar tráfico falso para nuestras páginas y falsear las estadísticas, plugins para lanzar notificaciones aleatorias del tipo «10 personas están leyendo esto ahora», «La última reserva fue hace 10 minutos y solo queda una habitación disponible» o «Fulanito acaba de ganar 120 euros en nuestro sorteo». De manera aleatoria, repito, solo para intentar jugar con nuestra mente. Incluso uno de los plugins mostraba a los usuarios como el ganado al que nos querían reducir. Mi conclusión es que por favor, usad vuestros súper poderes (el desarrollo, el diseño, el SEO, el copy, el marketing) para hacer el bien, no para hacer el mal. Si no, da igual todo lo que intentemos mejorar, que siempre será un paso hacia adelante y dos hacia atrás.

    No todo son malos ejemplos, y mostré dos empresas/proyectos que merecen toda mi admiración. Y ojo, que también tienen sus incongruencias, como todos. Por un lado Mozilla, con proyectos como el Internet Health Report, o su manifiesto de 10 puntos para una web saludable. Por otro WordPress, con proyectos como Five for the Future, del que ya os hablé hace tiempo, o la propia comunidad de WordPress España, que es alucinante todo lo que hace de manera altruista.

    Y a partir de ahí, decidí ir comentando focos en los que podemos centrarnos y preguntas que deberíamos hacernos:

    • Privacidad. ¿De verdad necesitamos todas esas cookies de rastreo? ¿Tenemos que compartir con tantas terceras empresas todo lo que hacen todas las personas que nos visitan? ¿Tanta fe le tenemos a Google? Entiendo que si tu proyecto de marketing o tu tienda así lo requieren, pueda ser necesario. Que si necesitas configurar un funnel de ventas para mejorar a tus competidores y comer todos los meses, no te voy a pedir que dejes de usar Analytics. Pero tu web personal ¿lo necesita? Tus clientes que no van a entrar en su vida al dashboard ¿lo necesitan? Si solo quieres saber el número de visitas, o qué páginas tienen más éxito, aparte de directamente las estadísticas del servidor, existen alternativas más privacy-friendly, tanto gratuitas como Matomo, como de pago, como Fathom o SimpleAnalytics. Os recomiendo esta charla de Laura Kallbag sobre cosas que probablemente no sepáis sobre el tracking de usuarios. Da miedito.
    • Seguridad. Relacionado con lo anterior… el RGPD… ¡vaya aburrimiento! ¡Que sí, que aceptamos todo! ¿Seguro? ¿A dónde estamos mandando nuestros datos? ¿Con quién los van a compartir? No hagamos nosotros lo que no queremos que nos hagan al navegar. ¿Tenemos monitorizado nuestro WordPress con algún plugin tipo Wordfence? ¿Sabemos qué estamos almacenando y qué pasaría si hay un acceso no deseado? ¿Usamos siempre plugins y temas legales o instalamos algo que nos hemos encontrado por ahí para ahorrarnos cuarenta dólares?
    • Apertura. ¿De quién son nuestros contenidos? Tenemos un blog o nuestra web es solo para poner un formulario de contacto y subimos todas nuestras fotos a Instagram, todos nuestros pensamientos a Twitter o Facebook. ¿Qué va a pasar si mañana deciden cerrar tu cuenta por no cumplir cualquier término o condición? ¿Te autocensuras ya directamente antes de poner algo controvertido? No caigais en jardines vallados y animad a los demás a ser dueños de sus contenidos. Siempre me gusta recomendar este artículo sobre cómo arreglar Internet siendo majo con la gente y escribiendo buen material.
    • Inclusión. ¿Quién es bienvenido online? ¿Qué hacemos por el resto de la humanidad? Puede que nosotros ya estemos pensando en el 5G, pero hay muchos lugares (incluida la casa de mis suegros) donde aún se funciona con ADSL o con 2G. ¿Cuánto pesa tu página web? ¿Carga rápido o simplemente aprovechamos que cada vez hay más banda ancha para llenarla de vídeos e imágenes? Es lo que dicen las estadísticas. En las meetups y WordCamps hay un código de conducta, ¿lo has leído? ¿Hacemos los organizadores todo lo posible para que se cumpla o simplemente damos por hecho que todo el mundo se va a portar bien? Tal vez debamos luchar contra nuestros propios prejuicios, buenos y malos, y estar atentos para que todo sea realmente inclusivo.
    • Alfabetización. ¿Usamos WordPress porque es gratis y útil o también porque es open source? ¿Estaríamos aquí hablando si fuera un software igual de genial pero privativo? ¿Lo saben nuestros clientes? Puede que no les interese, pero si no se lo contamos, nunca lo van a valorar como se debe. ¿Educamos a nuestro entorno sobre los riesgos en la red? ¿A niños y niñas? La juventud (ay, qué viejo soy ya) no distingue entre contenido real y noticias falsas (y no solo la juventud, pero bueno…) y pronto irán a votar. La base de nuestra democracia dependerá de que les formemos en un uso correcto de Internet. No vale lo de que son nativos digitales. O les enseñamos o serán muy vulnerables.
    • Descentralización. ¿Conoces la IndieWeb? ¿Participas en ella? He escrito bastante sobre el tema por aquí por si queréis profundizar. Últimamente estoy conociendo más sobre el Fediverse, el universo de aplicaciones y webs federadas. Seguro que os suena Mastodon, una especie de Twitter o Pixelfed, una especie de Instagram. Podéis conocer más herramientas y plataformas de este estilo en esta web. ¿Sabéis quién controla actualmente Internet? ¿Conocéis el capitalismo de vigilancia? ¿Sabéis que Amnistía Internacional acaba de publicar un informe que concluye que los modelos de negocio actuales de Google y Facebook ponen en peligro nuestros derechos humanos? ¿No creéis que debemos hacer algo contra ello?
    • Sostenibilidad. El tema de moda de estas últimas semanas, ojalá que no solo por el marketing. ¿Sabéis cuánto CO2 produce cada kilobyte o megabyte que se descarga vuestra página web? ¿Sabéis qué tipo de energía consumen los servidores donde alojáis vuestros proyectos? ¿Optimizáis las páginas para que la huella de carbono de vuestros sitios sea lo menor posible? De este tema hay multitud de vídeos, artículos, podcasts, tutoriales, calculadoras, y hasta starter themes, sobre cómo crear, desarrollar y diseñar una web más sostenible que os recomiendo.
    • Accesibilidad. ¿Es tu web accesible? ¿Por convicción o porque le viene bien a tu SEO? ¿Has pensado en todos los posibles casos de uso y diferencias entre personas a la hora de montar tu sitio web? Hay plugins como este que te ayudan a mejorar tu web. Hay charlas imprescindibles como la de Juanjo Montiel o la de Mª Carmen de Alba que todos deberíais ver y aprender.

    En las respuestas a todas estas preguntas está la solución. ¿Podéis hacer la web más accesible, más sostenible, más abierta? ¿Podéis utilizar alternativas a las Big Tech? ¿Podéis difundir estos conceptos a vuestro círculo de influencia y a vuestros clientes? ¿Podéis hacer vuestras webs más seguras y que no atenten contra la privacidad de vuestros visitantes?

    En la balanza de decisiones simpre vamos a tener, igual que con las botellas de agua, una alternativa gratis, una alternativa que funciona bien, a la que estamos acostumbrados (Gmail, Twitter, Facebook, Analytics) y que no nos requiere ningún esfuerzo aprender. Al otro lado tenemos una web mejor, que nos lleva a un mundo mejor. Hace falta la concienciación y la acción para hacer que la balanza caiga en el lado del bien. Así que empezad paso a paso y ya sabéis… ¡cambiad el mundo!

    Os dejo aquí el pdf con la presentación, que tiene algún enlace más de los aquí puestos, y cualquier comentario será bienvenido.

    Charla Meetup Las Palmas de Gran Canaria – ¿Puedo mejorar el mundo usando WordPress? ¿Cómo?

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  • 5 técnicas para recuperar la originalidad en el diseño web

    Mi primera visita a la isla de Gran Canaria ha sido para disfrutar de la segunda edición de la WordCamp Las Palmas de Gran Canaria, que se ha celebrado los días 8 y 9 de febrero (no es mala fecha para estar a más de veinte grados, no). Ya haré el resumen del evento a lo largo de la semana, pero aquí quería dejaros el resumen ampliado de mi charla.

    Digamos para los que no la habéis podido ver aún (aunque seguro que pronto está disponible en WordPress.tv) que esta vez me subí al escenario como una persona muy decente, con mi camisa, mi pantalón de traje y mi pajarita azul. Un tío elegante. Basta ya de camisetas de publicidad (gracias a Dinahosting por enviarme como embajador de marca, claro, pero hay cosas que no se pueden comprar con dinero).

    ¿Y por qué iba así ataviado? Por dos motivos. El primero, para que mi madre estuviera orgullosa de mí, que siempre me dice que a ver si ya me voy vistiendo como una persona normal y yo le intento decir que a estos eventos nadie va así vestido. Y el segundo, para destacar entre todos los demás. Si hubiera ido así a un centro financiero de Madrid nadie sabría si trabajo para un banco, una consultora o qué, pero aquí en Las Palmas la gente se me quedaba mirando, y no creo que sea por mi gran belleza, que también. Creo que los dos objetivos se cumplieron, así que ya me quedé con el atuendo durante todo el día.

    Una vez aclarado esto, entramos al meollo de la cuestión. Y es que tenemos un problema. Que igual ni siquiera os lo habéis planteado en ningún momento, pero lo tenemos. Todas las webs son iguales. Con pequeñas diferencias, sí, pero todas son iguales.

    Decía Vitaly Friedman en este artículo que me ha servido de inspiración y documentación principal para la charla que «Estamos aburridos y un poco molestos viendo como la mayoría de las experiencias en la web se han convertido en predecibles y poco inspiradoras». En el parrafito introductorio de la charla para el evento yo lanzaba una pregunta: «Dime una web que hayas visitado en el último mes que te haya parecido memorable, distinta, original, que se te haya quedado en la retina por algún motivo. Es difícil. Tal vez una, ¿pero dos o tres?»

    Y es que nos hemos vuelto «únicos». De aquella manera. Como dice Dave Ellis en su artículo «We’re unique», TODAS las webs parece que tienen que estar cortadas por el mismo patrón. Y las de WordPress, gracias a las plantillas todas iguales, aún más iguales y mucho iguales. Tu logotipo arriba, el menú a la derecha, una imagen gigante, una llamada a la acción. Tres columnas, siempre, aunque tengas dos servicios o cinco, tres columnas.

    We're unique

    Y eso si conseguimos llegar a la web en algún momento. Me pasaba Mauricio el otro día este vídeo de Daryl Ginn titulado «Todos los sitios web en 2018». Atención. Es brillante y terrible a la vez. Y aunque es un tema que da para otra charla, solo recordaros que por el hecho de que podamos hacer todo esto, no es buena idea cabrear al usuario que te visita.

    https://twitter.com/darylginn/status/1053646859686809600

    Así que este es el problema. Todas las webs, todas nuestras webs, las de nuestros clientes, las que visitamos, son esencialmente iguales. Y ni siquiera son memorables o geniales o súper bonitas ni nada. Vaya problema.

    De hecho, incluso aunque sean bonitas, a veces directamente se copian tendencias sin pensar y volvemos a no ser originales. Este es un pantalla que colgó Jenny Johanneson en Twitter con un montón de webs, la mayoría Startups con un producto que son «curiosamente» similares. Y se pierde el sentido.

    Stop making this website

    Hablé también del logo de Stripe y la franja diagonal copiada hasta la saciedad sin sentido por todo el mundo. De la época del Flash y esas películas (literalmente) que nos montábamos. Del proyecto de CSS Zen Garden. Y de que una web original no tiene por qué no ser funcional aunque no esté cortada por el patrón hiperoptimizado para la conversión de suscriptores a la newsletter con botón rojo de esquinas redondeadas 12 píxeles del último gurú del marketing. De que hay que perder el miedo a hacer algo diferente, de que no todo el mundo tiene que hacer lo mismo.

    Y sobre todo, lancé una pregunta: ¿Qué te hace original a ti? ¿A tu producto? ¿A tu proyecto? ¿A tu cliente? Toca pensar antes de ponerse manos a la obra. Pensar va a ser el 80% del trabajo aquí.

    Una vez introducido el problema y la pregunta incómoda (la de la originalidad, no la de la pajarita), tocó dar algunos consejos para salirnos de los esquemas preestablecidos y mostrar algunos ejemplos para que la gente pudiera inspirarse y ver que los límites probablemente están lejos de lo que ellos pensaban:

    1. Utiliza CSS Grid para maquetar tu web. Olvídate del esquema de la plantilla típica, de Bootstrap… siéntete libre. Algunos ejemplos que mostré: Webconf.asia, Invision Design Genome, Andy Barefoot, Grid Examples o CSS Grid Experiments.
    2. Crea microinteracciones para tu web. Somos humanos y nos gustan los detalles. Y que si pulsamos en un botón pase algo para saber que ha sido pulsado. Hablamos de los gifs de Mailchimp, de corazoncitos y de un artículo para empezar sobre microinteracciones.
    3. Utiliza ilustraciones propias o fotografías originales. Tu fantástico texto de «Somos únicos» sobre una foto sobreutilizada de Unsplash no es la mejor opción. Busca material diferente, créalo o contrata a alguien para que lo haga. Vimos ejemplos como los collages en Medium, las páginas de Distric0x o la mascota gatuna que aparece en muchos lugares de Smashing Magazine.
    4. Encuentra tu voz. La personalidad también está en los mensajes y en los textos de tu web. «Somos un equipo multidisciplinar cuyo mayor defecto es ser muy perfeccionista» Venga ya. Si eres tú solo en una cafetería trabajando. Vimos ejemplos de adaptar tu voz a tu personalidad, los mensajes desenfadados de Slack, los textos fácilmente comprensibles de Fundación Civio que se preocupa de la transparencia y, por supuesto, de Desatranques Jaén, con su estilo único.
    5. Romped moldes. No hace falta llegar al extremo del brutalismo web, pero hay que experimentar y probar cosas nuevas. Inspiraos por tendencias pero sobre todo, pensad en lo que os puede hacer diferentes. Mostré un par de ejemplos como la feria del libro de arte de Vancouver o el framework para el brutalismo web.

    Para terminar dejé deberes a todo el mundo, incluido a mí mismo, con el hashtag #queremoswebsoriginales. Coged una página de vuestra web, el sobre mí, el sobre la empresa, un producto cualquiera. Algo facilito. Coged papel y boli y pensad en cómo maquetarlo de otra manera. Pensad en los detalles, en los dibujos, en los textos. En la personalidad. Y experimentad.

    Os dejo también aquí una serie de artículos típicos que salen todos los años sobre tendencias en diseño y «lo que se va a llevar». No caigáis en la copia sin más, pero aprended de cosas que tal vez no pensabais que se podían hacer y sí que se están haciendo (y funcionan).

    Y por último un artículo que me recomendó esta semana Ana Cirujano que refleja también esa parte de que hemos perdido la originalidad y el pasárnoslo bien haciendo webs hoy en día: Why isn’t the internet more fun and weird?

    Obviamente esta charla de 20 minutos o este artículo para leer en 5 minutos no tiene mayores expectativas que plantear esta situación y que todos seamos un poco más conscientes del problema y de que le tenemos que poner solución y abogar por la vuelta a la originalidad. No quiere decir que usando CSS Grid o poniendo textos graciosos todo el mundo esto va a cambiar. Simplemente me gustaría que todos los que trabajamos en este ecosistema nos paremos a pensar un poco más antes de tirar por lo de siempre. Solamente eso. Pensar.

    Actualización del 13 de marzo: Ya está disponible el vídeo de la charla en WordPress.tv

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  • Lo que significa realmente una comunidad: #WPLovesCarla

    Tengo una entrada casi terminada explicando por qué después de escribir durante 30 días antes de la WordCamp Madrid he dejado de escribir en el blog durante dos meses. Pero lo importante siempre tiene que ser lo primero. Y lo importante esta vez es desearle ánimos y fuerzas a Carla.

    Los que hayáis leído alguno de mis artículos sobre creación de temas o hayáis estado en alguna de mis charlas habéis visto que siempre que hablo de temas hijos de WordPress recomiendo la charla de una chica en la WC Madrid de 2017. Porque esa chica decidió ayudarnos a todos con su tiempo y su conocimiento, perdiendo los miedos a hablar en público y hasta mostrándonos su álbum de fotos más íntimas para que todos aprendiéramos un poco más sobre WordPress.

    Y ahora somos nosotros los que vamos a devolverle a ella parte de todo lo que pone en la comunidad de WordPress. Porque ahora que tiene otra batalla en la que centrarse. Ahora le toca dejar apartado la organización de la WordCamp Madrid, las batallas interminables con clientes como buena freelance y tiene que reservar energías para superar un cáncer y volver a estar pronto al 100% contagiando su sonrisa allá donde la encuentres.

    Por todo eso la comunidad española de WordPress ha lanzado una campaña de donaciones para conseguir 9.000€ para Carla y que pueda concentrarse en lo importante. Ya se ha sobrepasado el 50% y hay que darle un pequeño empujón a la campaña. Si podéis aportar algo, aunque sea 1 euro, adelante. Si no podéis pero podéis compartir el enlace para que llegue a cuanta más gente mejor, muchísimas gracias igualmente. Tenéis toda la información y más detalles sobre la campaña en wplovescarla.com

    Y es que este es el verdadero significado de formar parte de una comunidad, estar ahí para lo que el resto de miembros necesiten cuando lo necesiten. Porque somos una gran familia y no todo es dar charlas y tomar cervezas (que también). ¡Fuerza Carla!

  • Modifica y crea temas de WordPress (Meetup WP Ourense)

    Ya he hablado largo y tendido sobre cómo crear y modificar temas de WordPress en este blog y en la meetup de WordPress Pontevedra, pero como no puedo parar de animar a la gente a dar sus primeros pasos estén en el nivel en el que estén, cuando me invitaron a dar una charla en la meetup de Ourense ahí estuve de nuevo hablando sin parar del tema (pun intended).

    Hice un repaso desde la definición de un tema, dónde descargarse buenos temas para modificar (por ejemplo los que hace Anders Norén, gratuitos y en el repositorio oficial) y cómo meterle mano a la mayoría desde el personalizador. Hablamos de las novedades en WP 4.9 con los avisos y el corrector de código integrado que evita un montón de pantallazos blancos que antes ocurrían al copiar un código a cañón en el functions o en los estilos.

    También di una serie de consejos de lo que hay que hacer (o lo que se debería hacer) y lo que normalmente se hace hasta que la pifias la primera vez: trabajar directamente sobre la web en producción (en lugar de en una copia local o de staging), meter código en el propio editor de WP (en lugar de en un editor de código externo), hacerlo sin ninguna red de seguridad (sin control de versiones), copiando snippets aleatorios (sin entender lo que se hace), añadiendo todo al archivo functions.php (en lugar de crear un plugin) y llenándolo todo de !important (en vez de escribir buen CSS). Seguro que os veis reflejados en alguna de estas situaciones.

    Hablamos de la estructura de un tema (y la charla de Darío), de plantillas (Códex), del funcionamiento del loop (Códex), de diseño vs. funcionalidad (Códex), de crear un tema hijo (y la charla de Carla), de crear un tema con Underscores y de crear un tema desde cero (como ya os expliqué en su día). Un último consejo fue simplemente descargarse un tema y empezar a ver cómo funciona, editarlo, modificarlo sin miedo e ir aprendiendo… la práctica mucho mejor que la teoría.

    Finalmente, como ya me había pasado de tiempo (qué raro…) hice una mínima introducción y una demo sobre Gutenberg (y su situación actual), el nuevo editor de bloques que llegará con WordPress 5.0 en los próximos meses. ¡Hay que hacer que a la gente le vaya sonando y no se peguen un susto de repente!

    Abajo tenéis el vídeo y la presentación en sí. Lo pasé en grande en Ourense y si sois de la zona, no os perdáis ninguna de sus meetups, ¡muy buena gente a la que hay que conocer!

    https://www.slideshare.net/ciudadanoborrado/modifica-y-crea-temas-de-wordpress-meetup-wp-ourense

  • Mi resumen de la WordCamp Santander 2017

    El lunes publiqué el resumen de la charla que di en la WordCamp Santander el pasado sábado 11, pero también me gustaría escribir una pequeña reseña de lo que fue el evento porque dio mucho de sí. Ya hay fantásticos posts publicados sobre las conferencias, sobre las personas y sobre el evento de otros asistentes (recopilados en la entrada de Enlace Permanente del viernes pasado) pero como bien se dice «una WordCamp no termina hasta que escribes sobre ella«… y ya va siendo hora de pasar página… así que aquí está lo mío a modo de lista aleatoria de pensamientos que me produce volver sobre ese fantástico fin de semana.

    • Me encanta que haya habido tanta representación gallega en mi tierra. Fernando y Julio ya eran veteranos en Santander, pero Lhosca, Wajari, José Luis, Carlos, Miguel, Lúa, Natalia… (y alguno más que seguro me olvido) era la primera vez que iban. La gente de aquí se mueve mucho y si en algo he ayudado a que el fin de semana les fuera más fácil, yo encantado.
    • El evento en sí ha ido sobre ruedas. Vale, es el tercer año, mismo lugar, prácticamente mismo equipo… y eso se nota. Pero eso no quita ni un ápice de felicitación por el trabajazo que se han pegado minuto a minuto durante meses para que todo saliera bien. Despistes siempre hay, pero sólo por permitirnos conocer el Palacio de la Magdalena por dentro y llenarlo de cosas de WordPress se les perdona todo.
    • Ni track A ni track B. El track del pasillo ha pasado a ser el protagonista para mí. Al principio no entendía como hablando con gente como Ibon me decía que él iba a los eventos pero casi no iba a ver charlas. Ahora ya lo comprendo todo. Tanta buena gente reunida bajo un mismo techo y al final, tan poco tiempo para hablar con todos, hace que las charlas pasen a ser algo secundario. Que además quedan grabadas y ya están subiéndose a WordPress.tv.
    • Aún así he echado cuentas y vi casi 7 charlas (más la mía) con lo que sólo me salté un par de horas del programa. De todas he podido aprender algo. Me quedo (porque aprendí un montón y me gustó mucho cómo la dieron) con la de Ana Cirujano sobre tipografía (ya he puesto en uso el   en un proyecto esta semana) y la de Roberto Tuñón sobre la doble UX de WordPress (veo un ponente must de futuras WordCamps).
    • Dar gracias como no podía ser de otra manera a los patrocinadores que han permitido que se pudiera celebrar la WordCamp. Prácticamente todos los stands de empresas de hosting. Ningún cortador de jamón. Yo lo dejo caer.
    • No quiero ponerme a nombrar a personas porque luego tú, que estás leyendo esto, empiezas a mirar, a mirar, y ves que no te he nombrado pese a la conversación tan interesante que tuvimos y dices, «joder, qué capullo», así que prefiero decir en general que lo más grande de la WordCamp Santander son SUS ASISTENTES:

      Los veteranos con los que ya me he cruzado en varias WordCamps porque sois unos cracks y unas personas fantásticas.
      Los que asistieron por primera vez y charlamos, nos saludamos o simplemente nos sonreímos, porque ya estáis enganchados para la próxima y espero que me volváis a saludar (soy malísimo con los nombres y las caras, ya os aviso).
      Y los que asistieron e hicieron la de pasar desapercibidos o quedarse con su grupo de amigos… si habéis llegado hasta este blog es que os ha picado la curiosidad y tenéis 365 días para que el año que viene sea diferente. Yo conté cómo lo hice en esta charla el año pasado.

    • Cosas extras que aprendí: Ibon se nos va a hacer rico algún día con las criptomonedas mientras come tortillas random. Si tenéis un móvil nuevo, quitadle lo primero el flash para no liarla en una sigilosa foto en una after party. El cocido entra de maravilla los domingos. Dejo aquí espacio para una pregunta de Fernan. Y otro espacio para que descanse Rafa. La familia Gómez Soriano son amor. Los que os reísteis los primeros de mis chistes podéis pasarme vuestro PayPal para agradeceros el trabajo de que mi charla saliera bastante bien. A Mauricio se le echa de menos cuando no está en una WordCamp.
    • Y por último, dar gracias a todos los voluntarios, organizadores y, especialmente a los que más he tratado, a Nacho por ser un tipo grande en todos los sentidos y a Darío porque sin sus gruñidos periódicos, probablemente no estaría escribiendo estas cosas.

    El año 2018 se presenta con muchas WordCamps: Zaragoza, Las Palmas, Sevilla, Madrid, Bilbao, Barcelona, Santander, alguna más aún por confirmar… y Pontevedra. Me encantaría poder ir a todas pero claro, pagándolo todo de mi bolsillo como que no me sale a cuenta. Si alguna empresa (a ser posible la que lleve el cortador de jamón al stand) me quiere patrocinar el viaje, la estancia y, sobre todo, las horas dedicadas a esto, ya sabe cómo contactarme. (Y si no lo sabes, empresa jamonera, hay un botón de contacto arriba, maldita sea, toma el enlace).

    Mi plan inicial es ir a Madrid, tal vez a mi primera WordCamp internacional, aunque sea en Porto, que está tres veces más cerca que Santander y dedicar esfuerzos a la organización del evento en Pontevedra y a fomentar el grupo local de la meetup. Pero quién sabe, ¿no? Lo iremos contando.

  • Cómo sacar tiempo para ser un Da Vinci de WordPress

    En la WordCamp de Santander de 2015 conocí qué era la comunidad de WordPress, un hecho que, visto con perspectiva, indudablemente me ha cambiado mi vida personal y profesional. En la WordCamp de Santander de 2016 di mi primera charla delante de esa comunidad, obligándome a perder el miedo a hablar en público y a dejar de ponerme enfermo sólo de pensarlo. En la WordCamp de Santander de 2017 terminé el ciclo de charlas que me ha llevado a Madrid, Bilbao y a muchas performance en Pontevedra estos últimos 12 meses. Y qué mejor manera que contando cómo he sacado tiempo para esta transformación en tan corto tiempo.

    Algo que he ido aprendiendo es que las charlas tienen que adaptarse a los asistentes. O, aunque no sea toda la charla en sí, ya que obviamente tienes que hacer llegar el mensaje que te has propuesto contar, sí que hay que adaptarse en la forma de contarlo a las circunstancias. En esta WordCamp, mi charla era a las seis de la tarde. En una jornada que había empezado a las ocho y media de la mañana. Por lo tanto, por mucho café que llevaran en vena los que estaban allí sentados, las cabezas ya no estaban preparadas para un montón de información, datos técnicos o complejas ecuaciones mágicas.

    El objetivo de la charla pasó entonces a dos puntos clave: uno, que la gente se lo pasara bien; dos, que quedaran un par de ideas claras: medir el tiempo que te llevan las tareas y tratar de aplicar pequeñas mejoras al sistema de cada uno sin cambios drásticos.

    No sé si conseguí los objetivos pero al menos parece que la mayoría de la gente que estuvo allí sentada se lo pasó bien. Mira, eso que se llevan. No voy a mentir y preferiría que también hayan aprendido algo de utilidad, pero en un tema tan «abstracto» como el que trataba no es tan sencillo como «vamos a hacer un tutorial de diez pasos para conseguir X«. Aún así, espero que algún día alguien me diga, «oye, añadí tal cosa a mi sistema y ahora soy más productivo, más feliz y he recibido una fortuna de un príncipe nigeriano«. ¿Veis? El que es payaso, lo es hasta en su blog. Bueno, sobre todo aquí.

    Podéis ver la charla al inicio de este post, ya subido en WordPress.tv y podéis ver la presentación utilizada justo al final del mismo. Como siempre, os voy a dejar unos cuantos enlaces que me han sido de utilidad a la hora de preparar la charla:

    Herramientas: Timing, Toggl, Franz

    Lecturas:

    Otro de los consejos que daba en la charla es aprovecharse del trabajo de otros para no reinventar la rueda. Así que ¿por qué iba a hacer un resumen del sistema que os conté en la charla que me funciona si ya lo han hecho por mí? Natalia de EnClaveProductiva ha escrito este pedazo artículo con infografía incluida de lo que yo conté: 12 claves imbatibles para mejorar tu productividad. Mil gracias por ello.

    Y nada más, queda el guante echado para el que quiera dar una charla sobre automatización en el futuro, seré su primer fan. ¡Nos vemos y nos reímos en la próxima charla!

     

    https://www.slideshare.net/ciudadanoborrado/cmo-sacar-tiempo-para-ser-un-da-vinci-de-wordpress

    Foto de cabecera del artículo: el gran Juan Carlos Alonso

  • El estado de la comunidad de WordPress en Galicia

    Dentro de aproximadamente un mes hará un año que vivo oficialmente en Pontevedra. Muchas cosas buenas tengo que decir de esta ciudad -me las guardo para otro post- pero sí que me gustaría hablar sobre, oh sorpresa, WordPress. Y más precisamente sobre la comunidad gallega que existe alrededor de esta plataforma.

    La meetup de Pontevedra se está haciendo mayor. El 22 de septiembre se celebrará la novena reunión y no paramos de crecer. A día de hoy hay más de 50 personas apuntadas, dentro del grupo hay más de 170 valientes y ya somos una pequeña gran familia dispuesta a echar una mano.

    Cuando empecé mi primer miedo era que no viniera nadie. Encontré al Espacio Arroelo buscando en Google, rápidamente África me transmitió su energía y me hizo tirar hacia adelante. Tenía el apoyo de Xosé y Host Europe para que al menos si estaba solo, pudiera comerme una empanada. Pero apareció gente. Y cada mes más. Y más gente nueva.

    Mi segundo miedo era que me fuera quemando con el tiempo y nadie quisiera involucrarse más. Otro que se disipó rápido. Gente dispuesta a dar charlas, gente dispuesta a ayudar con las sillas, con las mesas, gente dispuesta a grabar, a escribir en el blog, a buscar sitios y temas, a conectar con otra gente dispuesta a echar una mano. Qué pasada. No pongo nombres porque sé que me voy a dejar a alguien y no quiero, pero todos sabéis quiénes sois.

    Una vez superados estos miedos, no nos queda otra más que seguir creciendo y aprendiendo juntos. Esta segunda temporada hablaremos más de marketing, más de desarrollo, más de todo… y tendremos nueva web, mejores resúmenes, vídeos y lo que sea que se nos vaya ocurriendo.

    Además, a raíz de que la comunidad gallega se empezó a mover (ha venido gente a Pontevedra desde Vigo, Lugo, Ourense, Ézaro, Vilagarcía, Tomiño, Marín, Poio, Vilaboa, Santiago y seguro que algún sitio más que ahora no recuerdo) han surgido nuevas iniciativas igual de geniales.

    Tenemos la meetup de Ourense, a la que espero ir antes de que acabe el año, que el día 13 organiza su cuarta reunión. Con el apoyo de SiteGround y el espacio de La Molinera, y el trabajo sin descanso de Luis Miguel e Ismael van haciendo crecer poco a poco el grupo. Los inicios son complicados, pero cada vez la cosa va a más y no hay vuelta atrás.

    También tenemos la meetup de Lugo, que organizan Ángela, Lucía y Mila, que junto con Álvaro Fontela, todos de Raiola Networks y en el espacio de eventos La Ferretería están difundiendo la palabra de WordPress a un grupo muy grande de gente. El día 15 tendrán su tercer encuentro y seguro que es un éxito.

    Me gustaría que en ambos grupos los participantes se acercaran un poco más a los organizadores y se ofrecieran a echar una mano en cualquier cosa. Aunque luego no haga falta. Pero igual en el futuro sí que hace. Lo importante es que no haya ninguna barrera entre el que organiza y el que asiste. Todos somos parte de lo mismo y todos podemos echar un cable en cualquier momento. Es el concepto de comunidad.

    Y Galicia no termina ahí, en Santiago de Compostela hay bastante interés en crear un grupo de meetup y de hecho ya tengo el interés de Dinahosting en patrocinar y de la USC (más precisamente desde el Máster de Marketing Digital) en cedernos espacio, contactos y hasta asistentes. Falta una persona valiente que quiera que le eche una mano para organizarlo y que después pueda ser quien continúe con la meetup.

    Además en Vigo hay un montón de meetups tecnológicas que se han unido bajo el paraguas de Vigo Tech y casi seguro que en el futuro terminará saliendo una específica de WordPress. Y en A Coruña no creo que le anden a la zaga, pues tienen un evento de bloggers con multitud de miembros y seguro que no pierdo mucho si apuesto a que la mayoría utilizan WordPress.

    Si cualquier persona quiere lanzarse a montar una meetup oficial de WordPress en cualquier ciudad o pueblo de Galicia y no sabe cómo empezar, no tiene más que contactarme y le echaré una mano y lo que haga falta.

    Y ya para terminar esta especie de State Of The Word versión gallega, ante la pregunta que sé que vais a hacer todos… ¿Y LA WORDCAMP PARA CUÁNDO? Pues no lo sé. Seguramente pronto. Pero me gustaría que todos los grupos fueran asentándose y creciendo, ver qué tal recepción tiene en Pontevedra la meetup especial de septiembre y crear un equipo de gente cercana dispuesta a ayudar por amor a WordPress para hacer algo digno de recordar. Pero claro, tendréis que seguir insistiendo y ofreciendoos. Seréis bien recibidos.

    Veremos qué cambia en los próximos 12 meses hasta un nuevo resumen en el blog.

     

    Foto de Biel Morro en Unsplash

  • La batalla de los plugins de WordPress: la lista definitiva

    El 15 de junio de 2017 tuve la suerte de participar en la segunda meetup del grupo de WordPress Lugo. Álvaro y el equipo de Raiola Networks que se encargan de organizar estos encuentros me invitaron a hablar de plugins y, como no me controlaron bien los tiempos, me dediqué a eso, a hablar y hablar sobre plugins. Y porque ya se estaba haciendo de noche, que si no aún sigo por allí contando cosillas.

    Detrás del título de «la batalla» o «la lista definitiva» no se escondía más que un clickbait de manual, porque si lo llego a titular «la opinión de un señor de Santoña», lo mismo no se hubiera acercado la mitad de la gente que estaba allí sentada. Hice una pequeña introducción sobre las tres preguntas que todos nos hemos hecho en algún momento de nuestra carrera profesional sobre los plugins:

    • ¿Qué es un plugin? Los plugin son herramientas que extienden la funcionalidad de WordPress. Ahora mismo «sólo» hay más de 50.000 en el repositorio oficial.
    • ¿Cuántos plugins son muchos plugins? Cuando empezamos a desarrollar nos lanzamos a instalar plugins y plugins. Y un día leemos que tener muchos no es bueno. ¿Pero cuántos? ¿10? ¿40? ¿237? Como buen gallego de adopción, la respuesta es «Depende». Depende de cómo son esos plugins, si están bien programados, si no hacen nada malo a la carga de tu web…
    • ¿Dónde me bajo los de pago gratis? La licencia GPL permite que todo el código sea libre y se pueda redistribuir, por eso a veces nos encontramos en la situación de querer todo gratis. Todos lo hemos pensado en algún momento. Luego, con el paso del tiempo, te das cuenta que el esfuerzo de los desarrolladores, el soporte que dan, el mantenimiento, etc., merece el dinero que piden y más. Por eso siempre recomiendo apoyarlos, por una cuestión de ética.

    Una vez hechas estas aclaraciones me lancé a desgranar la lista de 15 plugins definitivos. Como si fuera el presentador del 40 al 1 pero versión WordPress y con muchas menos tablas. Si queréis ver todo lo que comenté sobre cada plugin tenéis el vídeo al final de este post, pero en resumidas cuentas, esta es la lista:

    15. Really Simple SSL → Para gestionar automáticamente el paso a https después de activar Let’s Encrypt en tu hosting.

    14. Admin Menu Editor → Para reordenar menús, cambiar permisos, etc. para dejar más limpio el escritorio.

    13. Event CLNDR → Un plugin de calendario cuando necesitas algo simple, bonito y no tan pontente como Events Calendar.

    12. User Role Editor → Para cambiar roles y permisos a los usuarios, para adaptarlo a las necesidades de tu proyecto.

    Los 3 plugins que todos esperáis que salgan pero no están en la lista de famosos que son: Yoast SEO, WooCommerce y Jetpack.

    11. Force Regenerate Thumbnails → Para volver a generar las miniaturas de tus imágenes y eliminar las que ya no valen.

    10. EWWW Image Optimizer → Para optimizar las imágenes y mejorar los tiempos de carga de tu página.

    9. Autoptimize → Para minimizar scripts, hojas de estilos y HTML y mejorar también la carga de tu web.

    8. Wordfence Security → Un plugin de seguridad para evitarte problemas de los gordos con tu WordPress.

    Los 3 plugins que muchos odiamos y borramos si se presenta la ocasión: Hello Dolly, Akismet, cualquiera de cache (no deberían ser tan complicados, ¿es que eso no puede hacerlo otro?)

    7. WP Maintenance Mode → Para crear una pantalla de mantenimiento y las redirecciones mientras trabajas por detrás.

    6. ManageWP Worker → Gestiona todas tus instalaciones de WordPress desde un mismo panel de administración.

    5. Easy Digital Downloads → Un ecommerce para productos y descargas digitales muy recomendable.

    4. Multilingual Press → Crea una web con varios idiomas gracias a WordPress Multisitio y este fantástico plugin.

    Los 3 plugins hechos por gente de la comunidad española que molan un montón: Machete de Nilo Vélez, WP Tasks After Install de Óscar Abad Folgueira y Nelio Content de Nelio Software (y aquí una lista de muchos más en AyudaWP).

    3. Contact Form 7 → La solución más clásica y completa para formularios de manera gratuita.

    2. WP Migrate DB Pro → Migrar bases de datos de un entorno de desarrollo a otro en un click es posible y funcionando 100%.

    1. Advanced Custom Fields Pro → La solución definitiva para crear todo tipo de campos personalizados para tus proyectos.

    Ésta es mi lista, pero ¿cómo hacer tú tu propia lista? ¿En qué tienes que fijarte para elegir un plugin? Lo resumiría en tener en cuenta Actualización + Soporte + Reputación. Pero Sergio Ramírez lo explica mucho mejor en este artículo de Reaplicante, así que hacedle caso a él.

    Y esto fue todo, es una lista muy personal y por supuesto espero opiniones del estilo «tal plugin de formularios es mejor porque…», «faltan maquetadores visuales como…», «no has hablado de cómo llenarlo todo de popups…», «todos deberíamos usar AMP…» o «prefiero hacerme mi propio plugin para…». Cualquier aportación es bienvenida en los comentarios, quién sabe, igual dentro de unos meses mi lista de plugins definitiva ha cambiado totalmente gracias a vuestras aportaciones.

     

    Vídeo del evento:

    Presentación en SlideShare:

    https://www.slideshare.net/ciudadanoborrado/meetup-wordpress-lugo

     

     


    Actualización 05/09. Me parece interesante añadir este enlace a «Doctor, sufro de pluginitis, ¿es grave?» del blog de Monty, en el que se habla de este tipo de listas y de algo que tal vez no haya dejado del todo claro en el artículo en sí. Esta lista no es más que una serie de recomendaciones de plugins específicos para necesidades específicas, que en caso de que un proyecto requiera una funcionalidad o algo similar, sepáis qué os recomendaría yo. ¡Espero que ninguno se planteé instalarlos todos sólo porque sí!

  • Cómo crear un tema de WordPress

    El pasado sábado 13 de abril tuve la ocasión de dar una charla de hora y media en la WordCamp Bilbao 2017 sobre creación de temas de WordPress. Fue una charla aunque debía ser un taller. Y fue de creación de temas aunque debía ser «De PSD a WP».

    El problema que tenía compartir información sobre este tema es que es tan amplio que es imposible condensar tanto sin que la gente se aburra y que todo el mundo salga contento. Con cada persona que hablaba antes de la charla me contaba una cosa diferente que esperaba («montarás una web desde cero«, «nos enseñarás cómo recortar las imágenes en Photoshop«, «hablarás sobre los logos en SVG«, «enseñarás a utilizar template-parts«, «¿hablarás de Underscores, no?«, etc…). Esto unido a que era un «taller» en el que nadie llevaba portátil con lo que iba a ser yo simplemente haciendo cosas, hizo que decidiera tirar por la calle de en medio y dar una serie de pinceladas sobre todo el proceso de diseño y desarrollo de un tema en 2017. Y prometí un post en el blog con la información más ampliada y más ejemplos… y en ello estamos.

    Un clásico que se resiste a desaparecer…

    La primera charla sobre cómo pasar de un diseño en un archivo de Photoshop a un tema de WordPress se debió de dar al día después de implementar los temas en el core… Pero aún hay mucha gente interesada en el tema y es que algunos, entre los que me incluyo, siguen ganándose la vida con esto.

    …pero muchas cosas han cambiado

    El problema es que las cosas que se hacían y se recomendaban en 2010, en 2012, en 2014… ya no valen. Si tú ves una charla de entonces, algunos de los básicos se mantienen, pero hay muchas otras cosas que han quedado obsoletas. El objetivo de este artículo es tener una visión mucho más actual de cómo se mueve el mundo del desarrollo web en esta parcela tan específica como son los temas personalizados de WordPress.

    ¿Cómo debe ser un diseño en 2017?

    Lejos quedaron los tiempos de las páginas web con una imagen al pie que decía «Optimizado para Internet Explorer y una resolución de pantalla de 800×600«. A día de hoy tenemos que estar pendientes de 800 dispositivos diferentes y 600 resoluciones o más. Todos entendemos que para los diseñadores esto es un fastidio. Hemos pasado de que hicieran sus diseños en un archivo de Photoshop de 960 píxeles de ancho, a uno de algo más de 1000px y ahora… ahora la locura. Sobre todo para los que vienen de un mundo gráfico donde todo es perfecto al nivel de píxel y se encuentran con este panorama.

    Formatos, programas y consejos

    Formatos de archivo

    Cuando los diseños eran totalmente fijos, poca gente dudaba que el formato correcto para hacer una web era .psd. Pero al igual que los tiempos han cambiado a nivel de dispositivos, también lo están haciendo las herramientas. Ahora mismo cada agencia y cada diseñador es un mundo, los hay que siguen trabajando con Adobe Photoshop, los hay que trabajan con Adobe InDesign, con Adobe Illustrator, con los que te exportan un archivo .pdf y los hay que utilizan Sketch.

    Yo, aunque me he especializado en el desarrollo de temas, aún hago diseños para pequeños proyectos o páginas personales y reconozco que me he pasado a Sketch. En primer lugar, por tema de licencias. Porque claro, a nadie se le ocurriría tener una suite de Adobe pirata, ¿verdad? ¿verdad? Por eso, para evitarnos malos mayores, hablé de Sketch como herramienta para diseñar… por eso y porque es una pasada, la verdad.

    Sketch es una herramienta para Mac (pero qué diseñador no usa Mac en este mundo -aparte de la persona con la que yo trabajo normalmente-) cuya licencia vale 99 dólares. Lo instalas, lo abres, creas un nuevo documento desde la plantilla web y voilá! Tienes cuatro artboards para móvil, tablet, desktop y desktop (HD). Aparte de una fantástica explicación sobre cómo crear símbolos y estilos de texto, que permiten tener una página aparte con todas las cosas que luego vas a ir reutilizando a modo de guía de estilo.

    No voy a entrar al detalle en cómo usar Sketch para crear una web, pero hay multitud de tutoriales interesantes con ejemplos para que os hagáis una idea de la potencia y la facilidad de la herramienta, por ejemplo Using Sketch to Design Beautiful Responsive WordPress Websites o Using Sketch For Responsive Web Design (A Case Study).

    Además, otra de las ventajas que tiene es la cantidad de plugins interesantes que se pueden instalar al programa para hacer aún más cosas. Seguro que en este artículo encontráis algún plugin gratuito interesante: 30 free Sketch plugins to grab right now.

    Como nota final a este apartado, quise saber cómo estaban trabajando ahora mismo alguna de las personas más relevantes de la comunidad de diseño de WordPress y le pregunté a Mel Choyce, diseñadora del tema por defecto de la última versión de WP, el Twenty Seventeen. Aparte de recomendarme Sketch, me comentó que había una herramienta, Zeplin, que facilitaba el trabajo una barbaridad a diseñadores y desarrolladores.

    Con Zeplin puedes importar tu archivo de Sketch (y para Photoshop están en beta) y automáticamente te genera las imágenes exportadas a los tamaños necesarios, un listado de colores y tipografías que se han utilizado y te lo deja todo bien ordenadito para que el desarrollador no tenga que volverse loco recortando al píxel cada imagen del archivo.

    ¿Cómo debe ser el trato diseñador/desarrollador?

    Diseño + Desarrollo

    Lo de tener los archivos todos bien colocaditos está muy bien, ninguno lo vamos a negar, pero si luego no sabemos dónde ha decidido guardarlos el diseñador o qué demonios estaba pensando que iba a pasar cuando pulsásemos sobre cierto botón de la web, estamos perdidos. Por eso creo necesario hacer un inciso para tratar sobre la relación entre estos dos mundos.

    Mi principal consejo es que intentemos aprender lo básico del trabajo del otro. Lo básico. No hace falta que un desarrollador sea capaz de diferenciar cien tipos de gris ni que un diseñador se ponga a crear funciones para modificar el loop de WordPress. Pero sí que hace falta que un desarrollador comprenda por qué los elementos de una web tienen su alineación, su espaciado y sus colores. Y que un diseñador entienda que no todo es posible con HTML, CSS y JavaScript. O que puede que sea posible pero no recomendable por otros motivos. También es importante escuchar al otro, porque es la mejor oportunidad que vas a tener para aprender.

    Aparte de esto, es fundamental definir qué herramienta de comunicación se va a utilizar durante el proyecto. No queréis tener la información repartida entre dos correos electrónicos, un WhatsApp, un Trello, el Hangouts, un par de Skypes, un canal de Slack, un bot de Telegram, tres tableros de Trello y con archivos en Dropbox, Drive y WeTransfer. El tiempo es oro y definir de inicio cómo no lo vamos a perder es básico. Ya sean comunicaciones o las imágenes con los mockups, es mejor saber cómo se van a compartir de inicio.

    Y, para evitar frustraciones futuras, también es importante saber cuál va a ser el proceso de modificaciones y arreglos. Muchas veces los diseños cambian al verlos en vivo y hay que irlos corrigiendo. O ciertos tamaños o alineaciones o márgenes que se nos han escapado y hay que ponerlos bien. O fotos que no hacen el efecto esperado. Y textos… Las modificaciones pueden llevar tanto tiempo como el trabajo inicial y a veces pueden ser frustrantes para las dos partes. Si de inicio sabemos cuál va a ser el canal a utilizar y el proceso (todas de golpe, página a página, una a una, por fases…) viviremos mejor.

    En mi caso, después de probar muchas herramientas, suelo trabajar de la siguiente manera. Utilizo Trello (Asana o Basecamp quedaron a las puertas) para gestionar los proyectos, las fases (especificaciones, diseño, desarrollo, modificaciones, mantenimiento), utilizo Dropbox con una carpeta compartida para recibir los archivos (a veces también Drive) y estoy empezando a utilizar Invision como herramienta para los mockups. El diseñador puede ir subiendo los pantallazos, hacer comentarios sobre ellos e incluso mostrar algo de funcionalidad como con los menús.

    Para la comunicación más del día a día me gusta usar Slack aunque siempre acabo en Hangouts… Todo esto lo que sí que no impedirá al final es que terminéis utilizando el email para todo, que nos conocemos, y acabéis con 9.384 mensajes sin leer en la bandeja de entrada… ¡pero yo comparto las buenas prácticas!

    ¿Qué tengo que saber para hacer mi propio tema?

    Para crear tu propio tema lo importante es no querer empezar la casa por el tejado. Un tema de WordPress no deja de ser una página web y para crear una página web tienes que tener bastante claros los conceptos del HTML. Y del CSS. Hay infinidad de cursos online, de libros, de todo… Si realmente queréis aprender desde cero, yo siempre recomiendo los cursos de Codecademy. Ejemplos claros para aprender lo que hay que aprender y de manera práctica. HTML, CSS, SASS como preprocesador CSS…

    ¿Qué más hay que saber? No viene mal saber algo de PHP, más que nada porque WordPress es PHP, ¿no creéis? Ahora bien, yo no me volvería loco con este tema (desarrolladores afilando cuchillos…) y con aprender lo básico de la sintaxis y algunas órdenes básicas es más que suficiente. ¿Por qué? Porque WordPress tiene una cantidad de funciones excepcional y esas son las que vamos a ir usando en el futuro, con lo que no hace falta aprender a hacer llamadas a bases de datos ni a manejar datos de maneras que luego no van a ser las recomendadas para lo que tenemos entre manos.

    Obviamente, cuanto más sepamos mejor. Si podemos añadir conocimientos de JavaScript a nuestro stack de lenguajes con los que nos manejamos, mejor que mejor, todo suma.

    Desarrollador extrañadoUna de las habilidades que más me han ayudado a lo largo de todos estos años trabajando en la web, tanto en HTML puro como ahora con WordPress, es el Copy & Paste avanzado. ¿Lo qué? Sí, sí, avanzado. Estoy seguro que muchos de vosotros habréis hecho lo siguiente, y si aún no lo habéis hecho, lo haréis en el futuro próximo: Tengo un problema con la web, estoy atascado, voy a Google, busco el problema, me sale una solución de Stack Overflow. Dicen que funciona bien. Copio el código. Lo pego en algún lugar que no tengo muy claro cuál es. Desde el editor de apariencia del admin de WordPress claro. Pulso en guardar cambios. Pantallazo blanco. Blanco. Nada. Ni un triste error. Bienvenidos a la White Screen of Death de WordPress.

    ¿Por qué ha pasado esto? ¿Cómo arreglarlo? Por suerte también hay tutoriales sobre esto. Pero sobre todo hay que aprender una lección. No copies y peguéis a las bravas, sin entender o al menos hacer un esfuerzo por intentar entender qué estáis provocando con el código que vais a añadir a vuestra web. Con el tiempo iréis pillando práctica, no os preocupéis. Pero que no digan que no os avisé.

    Hablando de dónde y cómo copiar código que sabéis que va a funcionar… os presento a vuestra web de referencia mientras queráis crear un tema de WordPress: el Theme Handbook. EL THEME HANDBOOK. Para que si estás pasando rápido hacia abajo no se te escape. Ahí está todo lo que yo más o menos resumo a partir de aquí pero ampliado y bien. Y en inglés, claro. A ver si pronto nos lo dejan traducir.

    Y ya como bola extra, por si todo lo que os he contado hasta ahora ya lo tenéis controlado, algo que cada vez es más importante en el diseño y desarrollo web es la tipografía. No, no me pienso meter en ningún jardín como en la charla sobre si son fuentes, si son tipografías o qué demonios son. Igual que no me meteré con los logotipos, isotipos o imagotipos. Nos vamos entendiendo… Nunca está de más aprender sobre ella, así que podéis echar un ojo a artículos como estos que hay por la red: Web Typography: Educational Resources, Tools and Techniques o 10 Web Typography Rules Every Designer Should Know.

    ¿Qué es un tema de WordPress?

    Otro inciso, ya sabéis lo que tenéis que saber para hacer un tema. Pero… ¿sabéis qué es exactamente un tema? Oh, cielos. Sí, seguro que lo sabéis, pero por si acaso, un tema de WordPress es lo que nos permite cambiar la apariencia de nuestra página web. También nos permite cambiar alguna funcionalidad, pero lo principal es el aspecto visual. Es todo esto, pero claro, al final son archivos .php, .css o .js. Eso es lo que es.

    Si queréis profundizar en lo que es un tema, lo que no es, lo que es una plantilla y las buenas prácticas para desarrollar temas de WordPress os recomiendo esta charla del crack Darío Balbontín en la WordCamp Madrid 2017: Anatomía de un tema WordPress. Aquí tenéis el vídeo y aquí la presentación en sí.

    La evolución del desarrollador de temas de WordPress

    Si eres de los que acabas de aprender los básicos de HTML que os decía hace unos párrafos, es probable que os asuste esta historia de crear un tema de WordPress. «No puede ser tan fácil pasar de cero a cien«, pensaréis alguno. Efectivamente. Que seguro que alguno sí que termine este post (no creo que nadie lo termine, pero necesito soltarlo todo) aprendiendo un montón, pero yo os voy a decir las fases de la evolución del desarrollador de temas que yo viví.

    Evolución de devsLa primera vez que un diseñador te pase un diseño de una web, dedicarás dos horas a buscar en Themeforest un tema que se parezca lo máximo posible a lo que tienes entre manos. Te gastarás los 60 dólares correspondientes y después pasarás unas cuantas horas quitando historias y dejando los colores, las imágenes, las columnas, etc., lo más parecido a lo que te han enseñado.

    El problema llegará cuando tengas que meter una funcionalidad absurda y no seas capaz de encontrar en qué archivo tienes que hacer la modificación. Y te desesperes porque va lento y no eres capaz de aligerarlo sin romper otra cosa que aparentemente no tenía relación con lo que acabas de hacer.

    Cuando te cansas de esto, decides coger uno de los temas que vienen por defecto, como el Twenty Seventeen, o el Twenty Sixteen o incluso el Twenty Thirteen y te planteas crear un tema hijo. Has oído que los temas hijos son perfectos para ir modificando cosas y piensas que es la manera de ir aprendiendo. Y, efectivamente, así es. No voy a entrar en detalles sobre cómo hacer un tema hijo, pero os recomiendo esta charla de Carla Saiz en la WordCamp Madrid 2017 sobre el tema (patapan pshh) porque merece mucho la pena y cubre todo lo que se puede hacer y cómo hacerlo.

    Claro que llega un momento que ves a tu tema hijo y a su padre y parece que es de otro. Has hecho tantas modificaciones que al final piensas, ¿no habría sido mejor empezarlo de cero? Probablemente. Pero el archivo untitled en blanco da mucho miedo. Por eso existen esqueletos, starter themes como Underscores para solventar este problema. ¿Qué es lo que hacen? Te dan una estructura de archivos básica para tu tema, sin ningún estilo -solo los básicos de reset y normalización- para que puedas modificarlo a tu gusto y crear tu propio tema.

    Existe también una versión de Underscores que se llama Components, donde puedes bajarte ese mismo esqueleto pero con algún estilo de más (para montar una web tipo blog, tipo corporativa, tipo revista, tipo portfolio…) por si también te asusta el tener que maquetarlo todo desde cero. ¡Deja de asustarte!

    Finalmente, cuando ya has metido tantas modificaciones a tu Underscores que lo has dejado a tu gusto y prácticamente has creado tu propio framework para empezar proyectos… ya podemos decir que estás listo para crear tus propios temas desde cero. Yo considero que hacerlo con _s ya equivale a hacerlo desde cero, pero hay puristas para todo.

    Oiga, yo he venido aquí a por el código

    Esto pensó más de uno en la charla, pero tampoco era plan de ponerme a meter línea a línea con todas las cosas que quería contar, ¿no?

    Está bien, está bien. Para hacer un tema estaría bien tener un diseño en el que basarse, ¿no? No sé si llegaremos a conseguir el código exacto para que funcione, pero… digamos que queremos hacer la guía para disfrutar de una WordCamp como debe ser, tanto para novatos como para veteranos. Digamos que queremos que cuatro expertos WordCamperos sean los protagonistas de esta página. Digamos que tenemos un diseño tal que así:

    Diseño de la guía WordCamp

    Ahora sí que ya podemos ir trabajando…

    Si habéis escuchado la charla de Darío que enlazaba más arriba, tendréis claro que un tema lo que necesita sí o sí, exclusivamente para funcionar es un index.php y un style.css. Así que con este código, técnicamente ya tenemos un tema, ¿verdad? Si supongo que tenéis instalado WordPress con una entrada de ¡Hola, mundo! y habéis activado el tema con estos dos archivos… ¡técnicamente ya lo tenéis! Así que a partir de ahora sólo es ir mejorando cosillas…

    Además, podemos añadir un screenshot.png, una imagen de máximo 1200x900px que es la que sale luego como miniatura en la pantalla de Apariencia > Temas.

    El loop y otros básicos de un tema

    Lo que veis en el código anterior tiene fácil explicación. En el index.php tenemos el loop. El famoso loop de WordPress. Aquí podéis profundizar sobre el funcionamiento del bucle de WordPress. Hay que comprender cómo funciona un poco WordPress por dentro… por un lado tenemos los archivos que forman parte de la instalación, del core, los plugins, nuestro fantástico tema… y por otro lado hay una base de datos donde se guardan todos los contenidos. El bucle lo que hace es preguntar a la base de datos si hay contenidos que mostrar y si hay algo, lo pinta y vuelve a preguntar por si hay más cosas que pintar.

    En la hoja de estilos metemos la información que tiene que estar sí o sí sobre nuestro tema, su nombre, el creador, la licencia, el textdomain para las traducciones…

    Estructura páginaPero claro, la web tal y como está ahora no es lo que buscamos, y tampoco vamos a meterlo todo en el mismo archivo index.php, ¿verdad? Efectivamente. Hay otras plantillas básicas en un tema que tenemos que contar con ellas, como son header.php, footer.php o sidebar.php.

    El concepto es sencillo, todo el código que tenga que ir en el cabecero de la página y la parte superior -el encabezado-, irá al header.php. El pie de página con su contenido y scripts correspondientes, al footer.php. ¿Hay barra lateral? Su sitio es el sidebar.php. Y el contenido puede seguir estando en el index.php o…

    O utilizar cualquiera del resto de plantillas que existen para cada caso, como son page.php (para páginas), single.php (para entradas individuales), home.php (para la portada si muestra las últimas entradas), front-page.php (para la portada si es una página estática), archive.php (para los archivos de categorías, etiquetas, etc.…).

    ¿Cómo sabe WordPress que plantilla tiene que utilizar para cada caso cuando varias valdrían para la misma página? Aquí entra la jerarquía de plantillas, cuanto más específica sea, mayor prioridad tendrá para ser la utilizada. Aquí tenéis toda la información de la jerarquía de plantillas en el Codex, y aquí el famoso gráfico que todo desarrollador acaba consultando para saber qué manda sobre qué. Como podéis ver, si no existe ninguna, al final siempre acaba apareciendo al rescate el index.php, por eso es la única obligatoria.

    ¿Cómo trocear entonces un diseño?

    Una vez que hemos decidido cuál va a ser la estructura de nuestra web y dónde vamos a ir colocando cada trozo de nuestro código, hay que pasar al troceado literal, ¿no? Si estáis utilizando una herramienta como Zeplin que os recomendé antes, tenéis gran parte del trabajo hecho. Si no, simplemente tendréis que exportar las imágenes de la manera más optimizada posible para web y más ajustada para que el diseño vaya cuadrando píxel a píxel.

    Aquí ya podemos entrar en diversas situaciones, como querer utilizar un logo o unos iconos en formato SVG, un formato vectorial que hace que no se pierda calidad al modificar el tamaño del archivo, o si vamos a tener en cuenta las pantallas Retina que nos harán guardar todas nuestras imágenes a @2x, el doble del tamaño del esperado, para que se ajusten bien a pantallas con el doble de resolución. Esto (como casi todo en esta entrada) da para un post individual, así que no me enrollaré, pero sabed que hay que tenerlo en cuenta.

    Además de las imágenes, tendremos que tener en cuenta la paleta de colores a utilizar (en formato HEX y RGB, por si necesitamos hacer transparencias con alpha), las fuentes con sus tamaños y grosores para cada apartado, y la estructura de la página, si se utiliza o no un grid, una retícula predefinida (x columnas de x píxeles con tanto margen) o si simplemente adecuaremos el contenido que tengamos al ancho máximo mediante CSS con flexbox.

    Una vez que lo tenemos todo listo, las imágenes en una carpeta /img y todo bien apuntadito para ir maquetando vía CSS, podemos seguir adelante…

    Mobile first y media queries

    Mobile firstUno de los mayores cambios de estos últimos años es el mobile first. Es algo que se tiene que tener en cuenta desde el momento del diseño, a ser posible, pero si no, es fundamental a la hora del desarrollo. ¿Qué quiere decir? Que en vez de crear la web en modo escritorio y luego ir haciendo el navegador pequeño y reorganizando todo el contenido hasta tenerlo todo en una única columna, hay que hacerlo al revés.

    ¿Por qué es esto? ¿No da lo mismo? Es un concepto interesante, técnicamente es similar, pero requiere algo más de pensamiento en la parte móvil, cosa que no se suele hacer. Y por eso terminamos con menús de hamburguesa que no funcionan bien, con elementos que apenas se pueden pulsar sin pinchar en varios, con sliders diminutos que no aportan nada y no se ve su contenido, con barras laterales que en el escritorio tienen un call to action fundamental para la web y en móvil lo hemos mandado debajo de todo el contenido, a kilómetros de scroll para nuestro visitante…

    ¿Y cómo sería? Veamos un simple ejemplo de cómo quedaría nuestra hoja de estilos si quisiéramos que en pantallas pequeñas (hasta 640px) el cuerpo de la página tuviera un padding lateral de 16px, y a partir de que crezca, ya no haga falta -porque tendremos capas contenedoras centradas con su propio padding, por ejemplo):

    Organización y template-parts

    Vale, ya tenemos claro cómo vamos a separarlo todo, tenemos los archivos, tenemos la motivación… Así que os voy a interrumpir para contar una anécdota sobre por qué hacen falta template-parts. Que para los que vienen del PHP o de cualquier otro lenguaje de programación, vienen a ser un include de toda la vida, pero versión WordPress.

    Hace no mucho tuve que desarrollar a partir de un diseño una web de un local de conciertos. En la portada hacía falta meter al final un listado con los próximos eventos. Lo programé y lo añadí en page-portada.php. Todo correcto. Después me dijeron que había que meter esa parte también en la página de eventos. Ni corto ni perezoso, copy, paste, solucionado. Oye, también en ésta sobre el local. Paste. Estupendo. Una semana después había que hacer modificaciones en el código, porque no habíamos tenido en cuenta que no todos los conciertos tenían entrada, sino que algunos podían ser gratuitos. Modificar código. Copiar y pegar en los otros dos lados. Un mes después surgió un evento que no era sólo de un día, sino que duraba varios. Modificar código. Esto… ¿dónde estaba esto también? Creo que aquí… Pegar…

    Creo que entendéis todos lo poco óptimo que esto y los problemas que conlleva cuando dejas de acordarte (porque para qué lo iba a apuntar) en qué página estaba el código. Para esto existen los template-parts. Creas un archivo aparte con el trozo de código necesario y lo invocas desde donde necesites mediante la función get_template_part(). Ahora sólo tienes que modificarlo una vez y… magia.

    Functions.php y plugins

    Icono pluginsTal vez os extrañe que aún no hayamos hablado del archivo functions.php, cuando es la solución a todos los males y el lugar donde te llevan todas las respuestas que encontréis en Google sobre cómo arreglar lo que sea.

    Este archivo contiene funciones que permiten modificar funcionalidades o aspectos de nuestro tema, por eso es tan importante y hay tantos códigos que nos permiten modificarlo todo desde aquí. Ya sea mediante funciones creadas a propósito y luego enganchadas en la cabecera o pie de nuestra web, o mediante ganchos, ya sean de acciones o de filtros. Esto último es muy interesante para ir haciendo cambios, pero os recomiendo esos dos artículos de Pablo López sobre ellos muy bien explicados.

    ¿Y qué hay que tener en cuenta para esto? Pues que no hay que abusar del functions.php. Por norma general metemos todo ahí y funciona sin problemas, claro. Pero ¿qué pasa si el día de mañana decidimos cambiar de tema a otro más bonito o más útil que hemos creado o que hemos encontrado por ahí? Pues que perderemos toda esa funcionalidad al desactivar el tema actual. ¡Oh cielos! Por eso hay que tener en cuenta que lo que metamos en este archivo tiene que estar relacionado con el tema que vamos a utilizar, y si pensamos que debiera estar ahí (un tipo de contenido personalizado, por ejemplo) aunque no usemos ese tema, lo más correcto es añadirlo en un plugin y activarlo. De esta manera estará ahí, sea cual sea el tema que usemos.

    ¿Pero hacer un plugin no es muy complicado? Oh, no, nada de eso… Igual que los temas, con muy poco podemos ir arrancando y según vayamos aprendiendo y mejorando, iremos modificando nuestro plugin para usar más opciones, modularizarlo, etc, etc. Por ejemplo, si queremos crear aparte de las entradas y las páginas un tipo de contenido que sea Recomendaciones, podemos hacerlo de esta manera:

    Enqueue scripts & styles

    Al hacer una web en HTML solemos llamar a pelo desde el head de nuestro código a las hojas de estilo CSS y a los archivos JavaScript que necesitamos. Eso en WordPress es una mala práctica. ¿Por qué? Porque tenemos dos funciones que nos permiten hacerlo de manera correcta y, sobre todo, que permiten a otros desarrolladores que utilicen nuestros temas o plugins, desenganchar nuestros archivos y cambiarlos por otros o por los suyos.

    Aquí tenéis toda la información del Codex sobre cómo incluir archivos CSS y JS en nuestros desarrollos. Y aquí un par de ejemplos si, por ejemplo, hacemos lo que recomienda WordPress para cargar nuestra hoja de estilos y cargar sólo el script de comentarios donde se pueden hacer comentarios, y también si quisiéramos cargar una biblioteca externa como puede ser prettyPhoto de JavaScript para hacer un efecto de lightbox en las imágenes de la página de multimedia. Tenemos un archivo para inicializar el script y luego cómo quedaría nuestro functions.php.

    Durante la charla hablé de utilizar esto para cargar los scripts del plugin Contact Form 7, muy usuado a nivel global, sólo en la página de contacto. Revisando la documentación del plugin, ahora hay una manera diferente de hacerlo, por si queréis echarle un ojo, mediante un par de filtros y un par de funciones.

    Imágenes y thumbnails

    Uno de los problemas clásicos al pasar de un diseño a un tema es que nos volvamos locos con los tamaños de las imágenes. A veces se terminan cargando imágenes gigantes (en píxeles y en megabytes) para necesidades muy pequeñas del diseño como pueden ser miniaturas. Si tenemos bien seleccionados los tamaños de las miniaturas que vamos a necesitar, los podremos usar más adelante en nuestras plantillas y nos ayudará a que todo esté más optimizado.

    Gracias a la función add_image_size() podemos generar las imágenes que justo queramos. Toda la info sobre esta función, claro, en su sección del Codex.

    El menú

    No caigamos nunca en la tentación de generar un menú a mano aunque sean sólo un par de elementos, porque a la larga pueden ir creciendo y, además, si WordPress te ofrece una función para hacerlo automáticamente, es buena idea utilizarlo. En este caso tenemos wp_nav_menu() que nos permite utilizar después el elemento de Apariencia > Menú del administrador para crear nuevos menús (que hemos tenido que registrar previamente) y gestionarlos.

    Si por ejemplo queremos que en nuestra web haya un menú superior para luego irle añadiendo páginas que vayamos creando, tendríamos que utilizar este código.

    Usar el personalizador: el logo

    Hasta hace no mucho, la mayoría de los temas premium tenían una página de opciones desde la que hacer todo tipo de modificaciones al tema: colores, logos, imágenes, fondos, código personalizado, etc… Desde hace un tiempo y cada vez más este 2017 se está potenciando el uso del personalizador integrado en WordPress para todas estas cosas. Se puede acceder desde el menú Apariencia > Personalizar y ahí se abren una serie de paneles para modificar nuestro tema. Podéis probar con cualquiera de los que vienen por defecto.

    Pero nosotros también podemos utilizarlo sin ningún problema para nuestro tema. Por ejemplo, si queremos utilizar el logo que desde ahí subamos para ponerlo en la cabecera de nuestra web, simplemente tenemos que añadir este código al functions.php. De esta manera hemos añadido la compatibilidad de nuestro tema con la imagen del sitio que viene por defecto en el personalizador.

    Si queréis añadir nuevos paneles, nuevas opciones o lo que se os ocurra, existe la API del personalizador de temas con toda la información en la documentación sobre ella.

    Añadir sidebars: los widgets

    Las barras laterales en nuestra cabeza está claro lo que son, barras laterales a la derecha o a la izquierda del contenido principal donde metemos el contenido… menos importante casi siempre. Pero en WordPress no tiene por qué ser así, pueden ser lo que nosotros queramos que sean. Una de las ventajas que tienen es que en ellas podemos meter widgets (desde Apariencia > Widgets) y sacarlos mucho partido, ya sean los widgets que vienen por defecto en WordPress, los que aparecen al instalar ciertos plugins o incluso widgets personalizados que podemos crear para la ocasión.

    Y podemos colocarlo allá donde queramos nosotros en nuestro código y que tengan la apariencia que nosotros queramos con nuestros estilos CSS. Por ejemplo, en muchos temas la zona del footer tiene diferentes sidebars que equivalen a diferentes columnas donde podemos poner un cuadro de búsqueda, un texto plano o un widget que muestra las entradas más recientes o los últimos comentarios publicados. ¿Y qué necesitamos para tener una de estas sidebars en nuestro tema? Simplemente declararlo en nuestro functions.php y aparecerá mágicamente en Apariencia > Widgets para que lo gestionemos como queramos.

    No olvidemos los tags condicionales

    En este repaso a todo lo que podemos hacer con nuestro tema, hay un apartado que nos va a salvar la vida en muchas ocasiones: los tags condicionales. Uno de los ejemplos más claros ocurren con el título de nuestra web. Casi todos estaremos de acuerdo en que el título debería ir entre etiquetas <h1> en la portada de la web, ya que es el término más importante de la misma (hola amigüitos del SEO). Pero claro, sí en nuestro header.php definimos nuestro título entre etiquetas <h1>… ¡sería así en todas las páginas!

    Por eso existen los tags condicionales que nos permiten decir… si es la portada, escríbelo entre h1, y si es cualquier otra página, mételo dentro de un div, o un span, o un lo que sea… ¿Y a nivel de código cómo se hace esto? ¿Y qué tipos de condicionales hay? Prácticamente todos los que se os ocurran, aquí tenéis el listado del Codex. Destacan algunos como is_home(), is_front_page(), is_admin(), is_single(), is_page(), is_category(), in_category()…

    Los campos personalizados

    A veces no todos los contenidos que tenemos para introducir encajan en el recuadro de escribir el contenido –el the_content()– y conviene utilizar los campos personalizados. Yo soy declarado fan de ACF Pro (Advanced Custom Fields), pero si queréis conocer todas las opciones que ofrece WordPress para esto, os recomiendo ver la charla que dio Mauricio Gelves en la WordCamp Madrid 2017 sobre «Boxeo de campos personalizados» para ver quién gana la batalla.

    A la hora de trabajar con clientes está genial que ellos sólo tengan que ir rellenando campos y nosotros poder mostrarlo en nuestro tema personalizado utilizando la función the_field(). Una maravilla.

    Internacionalización y localización

    Esta última parte de la presentación ya son las típicas cosas que tienes que tener en cuenta desde el principio… pero una vez que ya controlas todo lo demás. Es decir, son muy importantes, pero si te centras en ellas sin aprender la base, te vas a volver loco y es probable que te pierdas y acabes cayendo de nuevo en las redes de ThemeForest…

    La internacionalización (I18N) y la localización (L10N) tienen sus páginas en el theme handbook y se refieren tanto a la capacidad de permitir que nuestro tema se traduzca a cualquier idioma que se quiera traducir, como al hecho de hacer una traducción acorde al idioma y a la cultura de las personas que hablen ese lenguaje.

    Este fantástico post de Pascal Birchler, que dio una charla precisamente sobre internacionalización en la WordPress Bilbao el mismo día que yo, explica con pelos y señales todo lo que tenéis que saber sobre este tema y por qué es importante. Desde las diferencias entre culturas que muchas veces damos por supuesto que no serán, a herramientas para que nuestro código esté correctamente preparado para ser traducido.

    Accesibilidad

    Lista de accesibilidad webSi hay algo que muchas veces pasamos por encima por desconocimiento o vagancia desarrollando un tema es la accesibilidad. Que por supuesto tiene su apartado en el theme handbook. Pero que no es sólo importante «porque ayuda a mejorar el SEO«, sino porque gente con algún tipo de discapacidad, incluso temporal (¿te has roto un brazo y has tenido que navegar en alguna web móvil? ¿has tenido vista cansada e intentado leer una web con una fuente de 12 píxeles?) necesita poder utilizar bien tu web.

    Yo reconozco que hasta hace no mucho lo que sabía de accesibilidad lo sabía de oídas, los típicos consejos sobre poner texto alternativo a las imágenes, utilizar los headings de h1 a h6 y no hacer trapalladas como dicen aquí en Galicia. Pero después de ver esta charla de Juanjo Montiel en el Front Fest 2017 cambió mi percepción de la accesibilidad un montón. Os lo recomiendo por encima de todo lo que podáis ver y aprender en este post. Vedlo. Y alucinad.

    Seguridad

    ¿La seguridad aquí abajo? ¡Madre mía! Lo sé, lo sé, pero como ya he dicho antes, éstas son las cosas que hay que tener en cuenta desde el principio una vez tenemos claro todo lo que vamos a hacer para crear nuestro tema, si no es probable que lo dejemos a mitad de camino. ¿Cuándo hablamos de seguridad en un tema de WordPress de qué hablamos exactamente? Esto no es como los bugs del core o los problemas de algún plugin… Estamos hablando de utilizar buenas prácticas de desarrollo de temas, y eso trae consigo la validación, sanación y escape de todos los datos que integremos en el tema. Validating, sanitizing and escaping, en inglés que es como lo veréis más a menudo.

    Esto quiere decir que si tenemos por ejemplo un formulario que va a guardar los datos que se envíen en nuestra base de datos, nos aseguremos primero de que si lo que tienen que poner es una dirección de correo electrónico, lo que el usuario introduzca en el campo sea una dirección de correo electrónico. Y no una orden para ejecutar un script que nos borre la base de datos de nuestra web, por ejemplo. O cualquier otra maldad que se nos ocurra. En serio, es algo a tener muy en cuenta.

    ¿Y si tiene WooCommerce?

    Queremos un tema con WooA estas alturas ya habréis visto que en la documentación oficial de WordPress está todo muy bien explicadito para hacer un tema con un montón de buenas prácticas. Pero ¿qué pasa si queremos que nuestro tema quede integrado con algún plugin de los más utilizados? ¿Es posible? Por supuesto que sí. Y no es nada difícil, ya que la mayoría de plugins tienen una gran documentación que nos facilita la tarea (hay que leer un poco, pero si has llegado hasta aquí no pongo en duda tu capacidad).

    En el caso de WooCommerce tenemos la explicación de cómo hacerlo en la página Third party / custom / non-WC theme compatibility, y también podemos aprender sobre la gestión de plantillas de WooCommerce y su estructura en Template Structure + Overriding Templates via a Theme.

    Si, por ejemplo, en nuestro tema queremos tener preparada una sección de tienda, no tendríamos más que utilizar el siguiente código para tener un tema WooCommerce ready.

    Conclusión final y presentación

    Como podéis ver, el tema de la creación de temas da para horas y horas de aprendizaje, y siempre quedan cosas por seguir investigando y mejorando. Cada uno de los apartados por los que he pasado por encima da para una charla de una hora tranquilamente, pero como no podía estar 20 horas hablando sin parar, he decidido hacer este post con un montón de enlaces para profundizar sobre todo lo comentado.

    También sé que podría haber hecho quince posts diferentes menos largos y entrando un poquito más en cada asunto, pero ya lo siento, nunca he tenido visión de aprovecharme del SEO o de ir manteniendo a mis lectores aquí pillados leyendo las cosas cachito a cachito. Aquí está todo y si creéis que faltan cosas, no dudéis de añadirlas en los comentarios.

    Para finalizar, os dejo más o menos cómo quedaría el código de la página de portada del tema para la web de la guía de disfrutar las WordCamps, quién sabe, igual algún día me animo y lo creo como web (más o menos) seria… Hay que tener en cuenta que desde el administrador de WordPress he creado las páginas correspondientes para el menú, he subido un logo desde el personalizador, he puesto el título y el subtítulo, he añadido una imagen destacada a la página de Portada, he añadido un widget con una frase al sidebar y he creado una serie de campos personalizados con ACF para la página de portada para meter el texto principal y el de cierre, así como un repeater para generar las columnas con imagen, título y subtítulo.

    https://www.slideshare.net/ciudadanoborrado/cmo-crear-un-theme-en-2017-desde-un-diseo

  • Un año de Enlace Permanente: lecciones, errores y futuro

    El día 4 de febrero de 2016 publiqué por primera vez en este blog un resumen semanal de artículos que me resultaban interesantes y de actualidad sobre WordPress bajo el nombre de Enlace Permanente. Quién me iba a decir que un año después iba a seguir embarcado en hacer este tipo de contenidos, ahora en un dominio propio, y que sólo iba a fallar 3 semanas de 52 que ha tenido el año.

    El trayecto no ha sido sencillo, partiendo de la base de que adquirir un nuevo hábito que supone un trabajo no es cuestión de decirse ‘vamos a ello‘ y esperar sentado. El origen de Enlace Permanente viene de muy atrás, de mi pasión por la información y por estar al día de todo lo que ocurre en el mercado o ecosistema en el que me muevo. Recuerdo cuando estaba en GPMESS, mi Feedly (o mi Google Reader, que pilló el desastre en medio) estaba lleno de noticias sobre startups, geolocalización y aplicaciones móviles.

    Con el tiempo fui aprendiendo a no consumir absolutamente todo (por cuestión meramente de productividad) e ir seleccionando –curando, dicen los que saben de esto– lo que realmente me aportaba. Una vez terminó la aventura de GPMESS, mi lector de RSS se fue transformando de nuevo hacia el mundo del diseño y desarrollo web y, en estos últimos meses, ineludiblemente hacia WordPress.

    Antes tenía un equipo al que claramente podía repercutir esa información que iba recopilando (¿habéis visto tal nueva cosa que ha sacado Google para la consola de desarrolladores? ¿te has enterado de que fulanito ha abierto una aceleradora? ¿has leído este post de tal inversor?) pero ahora al trabajar solo, es más difícil hacer un impacto inmediato más allá de uno mismo. Por eso decidí compartir mis artículos preferidos para que otras personas que trabajan en su día a día con WordPress y que les guste estar al tanto de todo -sin estar a diario revisando feeds o diferentes páginas- tuvieran una nueva fuente de información.

    ¿Una web o una newsletter?

    Esta duda, un año después, sigue siendo un pequeño quebradero de cabeza. Por un lado, las newsletters se han vuelto a poner de moda. Y es indudable que tienen una mayor conversión en visitas y lecturas que otras maneras de publicar contenido. Al final, por muchas redes sociales, Slacks o similares que manejemos, somos esclavos del correo electrónico. Y lo que pasa por él tiene al menos un poco de nuestra atención.

    Pero no me gusta la idea de que esos contenidos quedasen ahí simplemente en una bandeja de entrada o en un archivo de correos enviados. Me gusta que estén disponibles desde el primer minuto para cualquiera, que sean indexables y que estén abiertos. Sé que esto me resta suscriptores, ya que hay mucha gente que si sabe que lo va a ver vía Twitter, LinkedIn o directamente en su lector RSS, no va a dejar su correo electrónico para que sea más redundante.

    Por eso creo simplemente que está bien que cada uno disfrute del contenido como mejor le venga. Me alegro cuando alguien se suscribe (y ya van 65) y me alegro cuando alguien retuitea, comenta, comparte o simplemente entra y pincha en algún artículo que le ha resultado de interés. Sí que a veces uso la newsletter para dejar algún pensamiento o enlace extra, pero tampoco crearé mucho contenido especial para ella porque al final se convertiría en una obligación.

    Lecciones y errores

    Y hablando de obligaciones, llegamos a la parte de aciertos y errores que he aprendido estos últimos 365 días. En el lado negativo me queda el no haber definido ni desde el principio ni desde ningún otro momento la finalidad de crear Enlace Permanente. Me lo comentaba el otro día Ibon, que siempre está ahí maquinando ideas, y tenía razón en cuanto a que había que definirlo para saber hacia donde caminar a partir de ahora. Hablaré de esto en la parte final del artículo.

    Otro error ha sido intentar monetizarlo ahora en 2017 sin un plan de marketing acorde. Es decir, puede que la idea no fuera mala, e incluso ha habido algunas personas que lo han apoyado (¡gracias Fernan!) pero subestimé las horas que había que dedicarle a buscar esos micropatrocinios que quería semana a semana. Es probable que si me sentara a mandar correos encontraría gente interesada en colaborar y ayudar, pero además la promesa de ir creciendo semana a semana, aparte de ser un acicate para no parar de crecer, es una losa de cara a vender si no se cumple. Y todo esto convertido a horas… es mejor no echar las cuentas.

    En el lado positivo, aparte de la buena acogida que ha tenido y las bonitas palabras que me han dedicado personas a las que considero grandes profesionales del mundo WordPress en España, me quedo con que cada vez hay más gente dispuesta a seguir aprendiendo, a colaborar y, sobre todo, a compartir escribiendo sobre WordPress en sus páginas y blogs. Encontrar páginas personales con artículos geniales, leer entrevistas, tutoriales súper currados y que incluso haya gente que me escriba directamente para que lo tenga en cuenta en el resumen de la semana, es algo que valoro un montón.

    También la pequeña y fiel comunidad que se ha generado alrededor de Enlace Permanente que, por ejemplo, respondió masivamente a una encuesta que hice en su día para saber cómo y cuándo les gustaba consumir el contenido que generaba. Y es que al final es importante escuchar a lo que te dice el usuario para acertar. A mí me es un poco indiferente escribir los viernes a primera hora de la mañana que los martes a última hora de la tarde, pero la mayoría prefiere lo primero, así que no hay mucho más que hablar.

    ¿Y ahora qué?

    Enlace Permanente tiene unos números pequeños, pero es un nicho muy específico. Cualquiera que busque cómo instalar WordPress o cómo cambiar el CSS de un widget no es el público de EP. Y la mayoría de las búsquedas y los usuarios se acercan más a este perfil que al del profesional de WordPress que no quiere perder el tren de lo que venga en el futuro y está en constante reciclaje.

    Sé que cada vez surgen más proyectos en la comunidad de WordPress en español y que todos más o menos van dirigidos a un público similar: newsletters, revistas, podcasts, canales de YouTube, ebooks… y que muchos aspiran a profesionalizarse y, como es lógico, dar de comer a quienes los crean.

    ¿A qué aspira Enlace Permanente? Sinceramente, aún no lo sé (sí, sé que es un error, lo he dicho hace seis párrafos). Un artículo y una newsletter cada viernes por la mañana con los 10 mejores artículos de la semana sobre WordPress. ¿Un podcast corto para charlar con profesionales de WordPress y la web para conocer algo mejor sus secretos? ¿Un referente de la información? ¿Una web con contenidos extra de calidad de vez en cuando? ¿Un hobby semanal sin obligaciones o un proyecto profesional al que dedicar una parte de mi jornada laboral? ¿Una marca que crecerá por sí misma en diferentes ramas o una sección de otro proyecto más ambicioso que esté mejor definido?

    Muchas preguntas… Estoy abierto a todas vuestras opiniones, ¡se agradecerán!

  • WordPress por todos lados: vídeo, meetup, newsletter y entrevista

    Sí, lo sé, últimamente este blog es totalmente monotemático. Y lo peor es que la mayoría ni siquiera tendréis claro qué es eso de WordPress de lo que tanto hablo. No voy a dar una clase ahora, pero digamos que es la herramienta con la que se publica este blog, casi todas las webs que hago para clientes y millones más por toda la red. ¿Y por qué es tan importante últimamente en este blog? Supongo que la respuesta es la especialización.

    Desde que hace cinco años empezara a ser autónomo, una de las lecciones que he ido aprendiendo es que uno no puede hacerlo todo, porque nadie es bueno en todo. No digamos ya un experto. Recuerdo mis primeros presupuestos en los que ofrecía diseño, desarrollo, contenidos, SEO, redes sociales, formación y no sé si también iba los fines de semana a hacer unas tortillas. Por suerte la mayoría de esos proyectos no salieron, porque ni siquiera los iba a facturar como para que ese esfuerzo fuera mínimamente rentable.

    En el último año me he ido especializando poco a poco en el diseño y desarrollo web y, principalmente, en el desarrollo de temas a medida en WordPress. Una vez empecé a profundizar en este asunto, descubrí el fenómeno de LA COMUNIDAD, que es algo que me fascinó desde el primer momento. ¿Por qué? Porque me encanta conocer gente maja, supongo que como a todos.

    Si queréis saber algo más sobre LA COMUNIDAD, mi charla en la WordCamp de Santander trató exactamente sobre eso. Si queréis verme hablar (y respirar a duras penas de los nervios, lo siento, prometo ir mejorando y tranquilizándome), aquí está el vídeo:

    Por si fuera poco el tema de dar una charla en una WordCamp, también me he lanzado a organizar el primer grupo de Meetup de WordPress en Galicia, en Pontevedra. El viernes pasado a las siete de la tarde nos reunimos 16 valientes para charlar sobre cómo utilizamos WP, qué nos gustaría aprender y enseñar y, por supuesto, para tomarnos unas cervezas y comer empanada (he aprendido rápido cómo se es anfitrión aquí).

    Si conocéis a alguien que pueda estar interesado en conocer a gente maja, charlar y aprender, recomendadle que forme parte de este grupo Pontevedra WordPress Meetup. El próximo 16 de diciembre tendremos la segunda reunión y yo hablaré de trucos y consejos para sacarle más partido a la herramienta, mientras que Fernando Portomeñe hablará de lo que hay que tener en cuenta si montas tu primera tienda online con WooCommerce.

    Además, hace unos meses me llevé mis artículos semanales con lecturas interesantes y tutoriales de este blog a su propio espacio: Enlace Permanente. Allí sigo publicando casi todas las semanas un montón de información y artículos que merece la pena leer para profundizar sobre WordPress. Si no estáis ya suscritos a la newsletter que envío cada viernes a primera hora, ¡no sé a qué estáis esperando!

    Y, para terminar este repaso a por qué hablo tanto de WordPress o qué hago en general con mi vida (o de dónde vengo y a dónde voy), si aún os quedan ganas de aprender algo más sobre mí (o recordarlo), este pasado lunes se publicó la entrevista que me hizo Pablo López en su web DesarrolloWP. Hablo de libros, de películas, de programas que uso, de mi visión de la web y sí, habéis adivinado, hablo de WordPress también.

    A los que habéis llegado hasta aquí, prometo recompensaros en próximas ediciones con algún artículo menos WordPressero… pero ahora mismo la especialización es la que manda.

  • Mi primera WordCamp como ponente

    Por suerte la sala estaba un poco más llena cuando empecé a contarle mi vida a un montón de amigos y a unos cuantos (aún) desconocidos. Y es que ahí estaba yo, en el Palacio de la Magdalena, dando la charla inaugural del track A después de la presentación de Darío (un 10 como organizador para él y todo su equipo).

    ¿Qué tal me fue? No lo tengo muy claro. Sé que podía haber sido mucho mejor si no hubiera estado nervioso y me hubiera olvidado algunas cosas que quería contar, o hubiera hablado más despacio. Pero por otro lado creo que la gente no se aburrió y puede que haya convencido a alguno a colaborar un poco más con la comunidad de WordPress.

    Muchos de los allí presentes ya son miembros activos de ella, pero otros aún se están acercando por primera vez, como hice yo hace un año en ese mismo escenario. Y aunque parte de mi público objetivo estaba en el track B escuchando al fenómeno de Fernan (yo también lo hubiera hecho, maldito showman), espero que cuando suban el vídeo –si no es muy espantoso– lo vean y se decidan a echar un cable.

    ¿De qué hablé? De LA COMUNIDAD. Madre mía, creéis que es una secta, ¿verdad? Welcome to the club. Aquí os dejo la presentación en SlideShare a modo resumen / clickbait de lo que luego hablé:

    El resto de la WordCamp

    Más allá de la experiencia personal de ser ponente, que recomiendo a todo el mundo, la calidad del resto del evento fue inversamente proporcional a la del tiempo que nos acompañó todo el fin de semana. Si el año pasado la gente salió encantada por un fin de semana veraniego en pleno noviembre, este año han sufrido un Santander bastante menos apacible.

    Pero el programa, lleno de charlas interesantes (que bien recoge Mauricio en su ya habitual post resumen de lo acontecido) y ponentes siempre dispuestos a charlar sobre cualquier tema, mereció mucho la pena. También reitero mi agradecimiento a organizadores y voluntarios, que nos dieron de beber y comer hasta aburrir tanto el sábado como el domingo (e incluso el viernes noche a los ponentes).

    Como de cada WordCamp siempre resumo algún conocimiento o algo que me llevo por encima de lo demás, esta vez diré que he aprendido un montón sobre el valor de una newsletter (cosa que usaré en mi proyecto Enlace Permanente) que nos contó Vanesa de Exprime Viajes; lo sencillo que es hackear una instalación de WordPress insegura, como nos contó Tomy Sierra; y a ponerme las pilas en accesibilidad en los temas que desarrollo, gracias a las explicaciones de Félix Zapata.

    Nos vemos en la próxima WordCamp… ¡y bienvenido a LA COMUNIDAD!

  • WordPress 1001 trucos, un libro indispensable

    «En este libro encontrarás 1001 trucos rápidos para obtener el máximo rendimiento, además de diversos atajos para ahorrar tiempo y códigos que potenciarán tu web sin realizar ninguna inversión». Esto nos dice la contraportada de la última obra de Fernando Tellado, que amablemente me hizo llegar. Y puedo aseguraros que cumple su premisa de partida y se ha convertido en un libro que cualquier desarrollador de WordPress debería tener sí o sí al alcance de la mano para cualquier consulta rápida.

    ¿Libros? Madre mía, pensarán algunos que dónde ha quedado el uso intensivo de Google y de Stack Overflow, ¿verdad? La gracia de tener en papel todos estos trucos (los códigos los podemos copiar y pegar desde una versión online, no os preocupéis) es que, así como usamos los buscadores para solucionar problemas que tenemos o nos encontramos, también hay muchas veces en las que no sabemos realmente que lo que tenemos delante es un problema. O que podemos mejorar nuestro sitio web con un par de líneas de código. O aumentar su seguridad. O cualquier cosa que aún no te has llegado a plantear.

    Por eso echar un vistazo a las páginas de este compendio de trucos te abre los ojos. Desde cosas sencillas sobre la instalación o la configuración de nuestro sitio web a mejoras de seguridad, optimizaciones de velocidad, SEO, personalizaciones de temas, plugins o hasta cómo ganar dinero o manejar tu tienda online.

    Son 1001 trucos, que se dice rápido, pero se leen con calma y se consultan una y otra vez. Cada proyecto tiene unos requerimientos y es difícil especializarse en WordPress a nivel global. A unos nos gustan más las tiendas, a otros os gusta más el SEO y muchos otros aún no sabéis ni qué es lo que podéis hacer con la herramienta. Hay para todos y por eso aquí queda mi recomendación. No hay mucha bibliografía sobre WordPress en español y por eso merece la pena dar visibilidad a trabajos como este de Fernando, y mucho más si son de esta calidad.

    Y, por cierto, si queréis conocerlo, que os firme el libro o que os lo venda un poco mejor que yo, estará en Santander el próximo fin de semana en la WordCamp Santander, donde hablará de sistemas de afiliación en comercios electrónicos con WordPress. Espero que estéis allí desde primera hora, que también hablaré yo sobre la comunidad de WordPress y cómo puede cambiarte la vida. ¡Habrá resumen!